Un día como el de hoy, pero del año 2002, tocó tierra en Guantánamo, un avión militar con 20 hombres, que, vistiendo trajes color naranja, (no casualmente, el mismo color utilizado para los presos del corredor de la muerte en USA) viajaron encapuchados y amarrados con correas al suelo de la nave, y fueron internados en una especie de jaulas, tras ser capturados en Afganistán después de lo sucedido el 11 de Septiembre en Nueva York. Su llegada transformó una Base de 2º categoría, con una dotación militar escasa, en una de las cárceles más terribles del planeta donde permanecerán detenidos en condiciones aberrantes, sin proceso judicial ni acceso a abogados, centenares de prisioneros. La Base Naval de la Bahía de Guantánamo está ubicada al sureste de Cuba, como parte de un enclave estadounidense existente desde Febrero de 1903. Es un pilar de las actividades norteamericanas en el Caribe y es considerada como la Base más antigua fuera del territorio continental de EEUU. Desde aquel 11 de Enero del 2002, más de 750 hombres y 17 menores de 18 años, procedentes de 40 países han sido encarcelados allí. Ninguno de ellos fue sometido a juicio. Cientos serán liberados sin cargos y enviados a sus hogares. Supuestamente, 4 se suicidarán y al menos otros 40 lo habrán intentado. A lo largo de estos años muchas organizaciones humanitarias han clamado, infructuosamente, por el cierre de la prisión, el cese de las torturas, el respeto a los derechos humanos y un juicio justo para los prisioneros.