Un día como el de hoy, pero del año 1953, entra en vigor la nueva Constitución y el Mariscal Tito es proclamado Presidente de Yugoslavia. Nacido en Croacia, Tito era un modesto obrero que se acercará al Socialismo a través de la acción sindical. Al estallar la 1ª Guerra Mundial fue movilizado por el ejército austro-húngaro y cayó prisionero de los rusos. En Rusia, logrará escapar y se unirá a los bolcheviques durante la Revolución de 1917. En 1936 Tito organizó, en París, una oficina de reclutamiento de milicianos internacionalistas en apoyo de la II República , durante la Guerra Civil Española. En 1937 será elegido Secretario General del Partido Comunista Yugoslavo. Durante la 2ª Guerra Mundial el país fue ocupado por los nazis. Tito pasó a la clandestinidad y dirigió, de manera brillante,  la resistencia guerrillera contra los alemanes y los colaboracionistas. Los “partisanos” de Tito liberaron el país del ejército invasor casi por sí mismos. Esta circunstancia determinó la instauración de un régimen político autónomo con respecto a las dos superpotencias que emergieron en la posguerra. En 1945 se proclamará la República Popular Federativa de Yugoslavia, en la cuál Tito ejercerá el poder hasta su muerte, primero como Jefe de Gobierno (1945-1953) y luego como Presidente de la República (1953-1980). Josip Broz, construyó un régimen socialista original, descentralizado y autogestionario que, bajo su indiscutido liderazgo, logró unificar el mosaico de etnias que conformaban el país. Tras su desaparición física, años después, Yugoslavia se terminará desintegrando en medio de terribles guerras fraticidas.