Un día como el de hoy, pero del año 1926, nace en Birán, Mayarí, en la antigua provincia de Oriente, hoy Holguín, Cuba, uno de los políticos y revolucionarios más destacados del Siglo XX. De padres terratenientes, se educó con los Jesuitas. Estudió Derecho y se doctoró en la Universidad de La Habana, donde entró en contacto con las corrientes más progresistas. Tras el Golpe de Estado del dictador Fulgencio Batista, dirigirá, a mediados de 1953, con un grupo de jóvenes, el Asalto al Cuartel Moncada. Por esa acción será detenido y condenado a prisión. Veintidós meses y quince días más tarde, tras una amnistía, quedará en libertad y partirá hacia México donde organizará y entrenará su ejército rebelde, con el propósito de regresar a la Isla y derrocar a la tiranía batistiana. Desembarcará en Cuba el 2 de Diciembre de 1956 y emprenderá su lucha con pocos hombres y menos armas, contra la dictadura que sometía a la República. El 1º de Enero de 1959, alcanzará la victoria y con el apoyo de su pueblo, comenzará a conducir el proceso revolucionario más singular de toda América Latina. La Revolución que Fidel imaginó, conquistó y llevó a la práctica, aportará a Cuba extraordinarias realizaciones en materia de justicia social y de igualdad, adelantos en sanidad pública y en educación, y una equitativa distribución de la riqueza nacional. Fidel se ha ganado, por su determinación y valentía, el respeto y reconocimiento, tanto de simpatizantes como de detractores, pues no ha existido en la historia moderna un líder revolucionario o Jefe de Estado que haya corrido tantos y tan asombrosos riesgos personales y que se empeñara tan directamente en los rigores de la conspiración, la rebelión y la guerra abierta. Hoy, convertido en leyenda viva, Fidel Castro es sin duda el líder indiscutido, querido y enormemente popular de una nación que ha conducido con audacia, imaginación y romanticismo.