Un día como el de hoy, pero del año 1972, un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya (el vuelo 571) se estrelló en la Cordillera de los Andes. Viajaban a Chile, además de sus cinco tripulantes, 40 pasajeros, de los cuales muchos eran estudiantes y jugadores de un equipo de rugby, . Doce personas murieron a causa de la caída, los sobrevivientes a ésta tuvieron que soportar entre otras cosas, a la temible Cordillera, a las temperaturas bajo cero durante las noches y al hambre. Trataron de resistir con las escasas reservas alimenticias que poseían, esperando ser rescatados, pero sus esperanzas mermaron al enterarse, por una radio, que se había abandonado la búsqueda. Desesperados ante la ausencia de comida y agotada su resistencia física, se vieron obligados a alimentarse de sus compañeros muertos para poder seguir viviendo. Finalmente, hartos de las bajísimas temperaturas, los amenazadores aludes, angustiados por la continua muerte de los que habían logrado sobrevivir a la caída, y por la posibilidad de jamás ser encontrados, dos de los rugbiers deciden cruzar las inmensas montañas, en un intento desesperado por encontrar ayuda. De esta manera es como el 22 de Diciembre de 1972, después de haber estado durante 72 días aislados de todo, divisan a un arriero a quien le piden auxilio. Unos pocos días antes de la Navidad, el mundo se entera que 16 son los sobrevivientes de aquella tragedia, que lograron vencer a la muerte en la Cordillera.