Un día como el de hoy, pero del año 1936 , los militares españoles más conservadores del Ejército, se levantan contra el gobierno de la República. El alzamiento comienza antes de lo planeado en Melilla y pronto se extiende a Tetuán y a Ceuta. Prácticamente todo el Marruecos español estará en manos de los golpistas antes de que Franco, procedente de las Canarias, se ponga al mando de las tropas sublevadas. Al día siguiente, el levantamiento se extenderá a la Península. El triunfo, en las Elecciones de Febrero del Frente Popular, había generado un importante revuelo en los cuarteles, que no vieron con buenos ojos a la coalición liderada por Azaña. Pero los golpistas no recibirán el apoyo total y necesario para alcanzar su objetivo y además deberán enfrentar la resistencia heroica de los sindicatos, los partidos políticos de izquierda, y todos los hombres y mujeres dispuestos a combatir al fascismo. Estallará, entonces, una lucha fraticida que enlutará a España a lo largo de tres sangrientos años. La Guerra Civil Española será un acontecimiento más dentro de la desestabilización europea. Por entonces, el viejo continente galopaba de manera dramática hacia una nueva guerra mundial de proporciones aún mayores a la que se había sufrido entre 1914 y 1918. Franco irá ganando poder entre los sublevados hasta ser nombrado Generalísimo. Será el principal responsable de la muerte de medio millón de españoles y logrará la victoria sobre los Republicanos gracias a la ayuda y apoyo que le brindarán tres líderes europeos, tan criminales como él (Hitler, Salazar y Mussolini). Perpetrada la masacre, el dictador gobernará España hasta su muerte, acaecida en 1975.