Muchas religiones, desde el siglo IV (emperador Constantino y su religión del imperio de Roma) impusieron la creencia de que es Palabra de Dios todo lo escrito en las Biblias que ellos impusieron, pero esto no es cierto, porque LAS BIBLIAS CONTIENEN MUCHOS PRECEPTOS DEL ANTIGUO TESTAMENTO QUE JESUCRISTO ABOLIÓ, y todo lo que abolió Jesucristo no es Palabra de Dios.
Los verdaderos mandamientos de Dios son los que Jesucristo nos enseña en el Evangelio...
Jesucristo es Dios mismo que se hizo Hombre, y Él nos revela en el Evangelio los mandamientos que realmente había dado Dios desde siempre y para siempre.
En el Antiguo testamento y en las cartas atribuidas a Pablo hay muchos preceptos contrarios a lo que manda Jesucristo en el Evangelio, y Jesucristo mandó predicar solamente el Evangelio. Entonces, ¿por qué las religiones del mundo impusieron las biblias?...
JESUCRISTO ABOLIÓ MUCHOS PRECEPTOS DEL VIEJO TESTAMENTO PORQUE NO ERAN LEY DE DIOS
Jesucristo nos dice: "No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas" (Mateo 5,17). Y muchas religiones interpretan que eso significa que Jesús no abolió nada del viejo testamento. Pero esa interpretación es un error, pues Jesús sí dejó abolidos muchos preceptos del viejo testamento cuando nos dice:
"oisteis que fue dicho... pero yo os digo..." (Mateo 5,21-48)
Jesús dejó abolidos muchos preceptos del viejo testamento, como ojo por ojo, diente por diente y otros muchos que faltaban a la caridad y nos reveló la verdadera Ley de Dios..., Ley que el pueblo ya no conocía porque desde antiguo los escribas la habían cambiado, como nos dice el profeta Jeremías:
"Aun la cigüeña en el cielo conoce su tiempo, y la tórtola y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; pero mi pueblo no conoce el juicio de Yavé. ¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Yavé está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas." (Jeremías 8:7-9).
__________________ LOS MANDAMIENTOS DE JESUCRISTO ESCRITOS EN EL EVANGELIO dejaron abolidos muchos mandamientos del viejo testamento... Y la Gracia no anula los mandamientos de Jesucristo.
Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura.
"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado". (Marcos 16:15-16).
"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén". (Mateo 28,19-20).
"Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin". (Mateo 24,11-14).
"Os digo que todo aquel que me confesare
delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante
de los ángeles de Dios; mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios". (Lucas 12:8-9)
¿Nos
mandó Jesucristo que siguiéramos las enseñanzas de las religiones?...
En el mundo hay cientos o miles de religiones. Todas dicen seguir la
verdadera Ley de Dios, pero... ¿es esto cierto? Un estudio profundo del
Evangelio nos enseña que son muy pocos los que siguen la verdadera
enseñanza de Jesus. Entonces... ¿dónde está la verdadera religion?...
Que Dios nos ayude a encontrar el verdadero camino, la verdadera Ley de
Dios..., en fin, a poder conocer QUÉ NOS ENSEÑÓ JESUCRISTO REALMENTE.
Dios, Creador de todas las cosas, entregó la Ley a su pueblo en tiempos de Moisés, pero pasados los años los escribas dominados por los dictadores y hombres codiciosos del pueblo, cambiaron la Ley de Dios. Los profetas avisaron al pueblo de estas cosas y así dijeron:
"...mi pueblo no conoce el juicio de Yavé. ¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Yavé está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas" (Jeremías 8:7-9).
"Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes,cambiaron los mandamientos, quebrantaron el pacto sempiterno" (Isaías 24:5-6)
DEBEMOS TENER CUIDADO CON LOS PREDICADORES RELIGIOSOS (que nos hablan del Evangelio pero que no predican el Evangelio...
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""Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda)........""
Dios se hizo Hombre, habitó entre nosotros y nos enseñó la forma de vida perfecta para acabar con el hambre en el mundo y para vivir con justicia. Jesucristo nos enseñó que lo que Dios quiere es la misericordia y que perdonemos las faltas de los hermanos hasta setenta veces siete.
Pero el mundo rebelde no quiso seguir la forma de vida que nos enseñó Jesucristo. El mundo no quiso seguir el camino que nos manda amar a nuestros semejantes y repartir nuestros bienes con ellos de modo que todo sea repartido con igualdad, para que así todo el mundo pueda llegar a tener los alimentos y todo lo necesario para vivir.
"Así ha dicho Yavé de los
ejércitos, Dios de Israel: Añadid vuestros holocaustos sobre
vuestros sacrificios, y comed la carne. Porque
no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de
holocaustos y de sacrificios el día que los saqué de la tierra de
Egipto".
(Jeremías 7,21-22).
"¿Qué
me importa la multitud de vuestros sacrificios? -dice el Señor-.
Estoy harto de holocaustos de carneros y de grasa de becerros; la
sangre de novillos, de corderos y de machos cabríos me hastía.
Cuando venís a presentaros ante mí, ¿quién
pide eso de vosotros?"
(Isaías 1:11-12).
"Ni
sacrificio ni oblación querías, pero el oído me has abierto; no
pedías holocaustos ni víctimas".
(Salmos 40:7).
"Porque
yo quiero amor, no sacrificios;
conocimiento de Dios, que no holocaustos" (Oseas
6:6).
"Si
hubierais comprendido lo que quiere decir: "Misericordia
quiero y no sacrificios",
no condenaríais a los inocentes". (Mateo
12:7).
"Por lo cual, entrando en el
mundo dice: Sacrificio
y ofrenda no quisiste; Mas
me preparaste cuerpo. Holocaustos
y expiaciones por el pecado no te agradaron.
Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad,
Como en el rollo del libro está escrito de mí. Diciendo primero:
Sacrificio y ofrenda
y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te
agradaron (las
cuales cosas se ofrecen según la ley)". (Hebreos
10:5-10).
Jesucristo sufrió, lloró, sintió dolores terribles de muerte, pidió al Padre que nos perdonara, habló con el Padre para pedirle que le librara de la muerte en la cruz, y antes de morir exclamó: "¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?"... Jesucristo nunca encubrió su parte humilde de hombre, pero tampoco disimuló el poder de Dios que había en Él cuando hizo tantos milagros, y especialmente cuando nos dijo: "yo soy el camino y la verdad y la vida"; sólo Dios puede decir estas palabras, porque sólo Dios es la verdad, sólo Dios es la vida y sólo la Ley de Dios es el camino.
Las dos partes, la divina y la humana, de Jesús, quedaron bien demostradas en los hechos de Jesús. Por eso nos dicen las escrituras que el Verbo, que es Dios, se hizo carne y habitó entre nosotros. Al decir que se hizo carne, quiere decir que se hizo hombre como nosotros, para sentir dolor, sentir temor y hacerse igual a nosotros.
Pero muchos cristianos aún, hoy en día, siguen discutiendo si Jesucristo es Dios o solamente fue un hombre. Algunas religiones dicen que Jesucristo no era el Dios Todopoderoso ni era solamente un hombre, sino que fue "un dios", pero esto no concuerda con las escrituras y enseñanzas de los profetas, las cuáles nos dicen que sólo hay un Dios, y fuera de Dios no hay otro Dios.
"...que no hay Dios fuera de mí..."(Isaías 45, 5-6).
"...ningún otro hay a mi lado..." (Isaías 45, 21).
Entonces, sabiendo que sólo hay un Dios, es aconsejable repasar las escrituras para saber lo que nos dicen los profetas, el Evangelio y las cartas de los apóstoles en cuanto a la divinidad de Jesucristo.
Jesucristo sufrió, lloró, sintió dolores terribles de muerte, pidió al Padre que nos perdonara, habló con el Padre para pedirle que le librara de la muerte en la cruz, y antes de morir exclamó: "¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?"... Jesucristo nunca encubrió su parte humilde de hombre, pero tampoco disimuló el poder de Dios que había en Él cuando hizo tantos milagros, y especialmente cuando nos dijo: "yo soy el camino y la verdad y la vida"; sólo Dios puede decir estas palabras, porque sólo Dios es la verdad, sólo Dios es la vida y sólo la Ley de Dios es el camino.
Las dos partes, la divina y la humana, de Jesús, quedaron bien demostradas en los hechos de Jesús. Por eso nos dicen las escrituras que el Verbo, que es Dios, se hizo carne y habitó entre nosotros. Al decir que se hizo carne, quiere decir que se hizo hombre como nosotros, para sentir dolor, sentir temor y hacerse igual a nosotros.
Pero muchos cristianos aún, hoy en día, siguen discutiendo si Jesucristo es Dios o solamente fue un hombre. Algunas religiones dicen que Jesucristo no era el Dios Todopoderoso ni era solamente un hombre, sino que fue "un dios", pero esto no concuerda con las escrituras y enseñanzas de los profetas, las cuáles nos dicen que sólo hay un Dios, y fuera de Dios no hay otro Dios.
"...que no hay Dios fuera de mí..."(Isaías 45, 5-6).
"...ningún otro hay a mi lado..." (Isaías 45, 21).
Entonces, sabiendo que sólo hay un Dios, es aconsejable repasar las escrituras para saber lo que nos dicen los profetas, el Evangelio y las cartas de los apóstoles en cuanto a la divinidad de Jesucristo.
JESUCRISTO MANDO PREDICAR EL EVANGELIO, SOLO EL EVANGELIO
Las historias del viejo testamento siempre que vengan
correctamente escritas son muy respetables. Pero el mandamiento de
Jesucristo, nos manda predicar el Evangelio, pues nos dice ...QUE
PREDIQUEMOS EL EVANGELIO POR TODOS LOS PUEBLOS Y A TODA CRIATURA. Y LOS
QUE CREAN SERÁN SALVOS Y LOS QUE NO CREAN SERÁN CONDENADOS.
Las
viejas leyes judías mandaban: Penas de muerte, guerras, genocidios donde
se mataban a hombres mujeres y niños, esclavitud y muchos sacrificios
que Dios no había mandado...
Desde entonces, los emperadores de
Roma y de otros imperios de terror, imponiendo al mundo sus biblias y
dejando mal entendido el Evangelio, se sintieron con las manos libres
para seguir imponiendo sistemas de terror...
Y de esos imperios
de terror impuestos por los emperadores de Roma y de otros imperios de
terror, aparecerían luego las terribles inquisiciones que imponían
terribles castigos y que dejaron aterrorizado al mundo... El Evangelio
no mandaba esas atrocidades, y este es el motivo de dejarlo mal
comprendido entre todos los libros de las biblias que los poderosos de
los imperios impusieron...
Los cristianos que realmente aman a
Jesucristo deben volver a los misericordiosos mandamientos del
Evangelio... Y esto hará que muchos cristianos vuelvan a vivir una vida
misericordiosa así como vivieron los primeros cristianos...
La
Ley de Dios fue cambiada según anunciaron los profetas
La Ley que Jesucristo nos enseñó en el Evangelio, que
mandaba que los hombres tuvieran misericordia y perdonaran a sus
semejantes, es totalmente contraria a muchos preceptos del viejo
testamento, preceptos que Jesucristo dejó abolidos porque no eran
verdadera Ley de Dios, sino preceptos de hombres, pues la Ley de Dios
fue cambiada por los escribas, como dicen los profetas:
"... mi pueblo no conoce el
juicio de Yavé. ¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de
Yavé está con nosotros? Ciertamente
la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas"
(Jeremías 8:7-9).
"Ay
de los que dan leyes inicuas y de los escribas que escriben
prescripciones tiránicas
para apartar del tribunal a los pobres y conculcar el derecho de los
desvalidos de mi pueblo, para despojar a las viudas y robar a los
huérfanos" (Isaías 10,1-2)
"Y
la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las
leyes, cambiaron los
mandamientos, quebrantaron el pacto sempiterno"(Isaías
24:5-6)
"Así
ha dicho Yavé el Señor: Esta es Jerusalén; la puse en medio de las
naciones y de las tierras alrededor de ella. Y
ella cambió mis decretos y mis ordenanzas en impiedad más que las
naciones, y más que las tierras que están alrededor de ella;
porque desecharon mis decretos y mis mandamientos, y no anduvieron en
ellos". (Ezequiel 5:5-6)
LA IGLESIA VERDADERA NO SIGUE BIBLIAS, solo sigue el Evangelio...
Jesucristo predicó y mandó predicar sólo el Evangelio... Pero muchos poderosos dictadores de las naciones, como los poderosos del imperio romano, que no amaban los misericordiosos mandamientos del Evangelio, nos impusieron sus biblias para dejar ahogada y mal entendida la enseñanza del Evangelio...
Dios había mandado desde el principio: NO MATARÁS... y los poderosos dictadores de las naciones, amparándose en las leyes de muerte y de esclavitud del viejo testamento judío, y en las cartas atribuidas a Pablo, impusieron las leyes de la esclavitud y de la espada...
Jesucristo no nos predicó todas las leyes del viejo testamento judío, ni nos mandó predicar todas las leyes del viejo testamento.... El viejo testamento contenía los mandamientos de Dios, pero ahogados entre muchos preceptos y tradiciones de hombres que Jesucristo abolió...
Jesucristo no nos mandó predicar todo lo escrito en las cartas atribuidas a Pablo, torcidas por los indoctos, mandó predicar solo el Evangelio: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura"...
Las cartas atribuidas a Pablo enseñan cosas misericordiosas, y también recuerdan algunos mandamientos de Jesucristo..., pero estos mandamientos de Jesucristo, quedan ahogados entre muchos preceptos que no son fieles a lo que manda el Evangelio..., las cartas atribuidas a Pablo en varios de sus puntos difíciles son una enseñanza diferente al evangelio de Jesucristo...
Posiblemente Pablo no fue el que escribió esos preceptos contrarios a lo que manda el Evangelio..
LEYES SOBRE LOS SACRIFICIOS ESCRITOS EN EL VIEJO TESTAMENTO QUE DIOS NO MANDÓ:
El
mismo Antiguo Testamento nos indica que no todos los preceptos del
Antiguo Testamento son palabra de Dios. Pues debemos recordar que en los
cinco libros llamados de Moisés hay muchos capítulos dedicados a los
sacrificios y holocaustos. Solamente en Levítico hay 10 capítulos
seguidos dedicados a los sacrificios y holocaustos, escritos como si
fueran palabra de Dios. Sin embargo nos dicen los profetas que Dios no
mandó sacrificios:
"Así ha dicho Yavé de los ejércitos, Dios de Israel: Añadid vuestros holocaustos sobre vuestros sacrificios, y comed la carne. Porque
no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de
holocaustos y de sacrificios el día que los saqué de la tierra de Egipto". (Jeremías 7,21-22).
"¿Qué
me importa la multitud de vuestros sacrificios? -dice el Señor-. Estoy
harto de holocaustos de carneros y de grasa de becerros; la sangre de
novillos, de corderos y de machos cabríos me hastía. Cuando venís a
presentaros ante mí, ¿quién pide eso de vosotros?"(Isaías 1,11-12).
"No me trajiste a mí los animales de tus holocaustos, ni a mí me honraste con tus sacrificios; no te hice servir con ofrenda, ni te hice fatigar con incienso. (Isaías 43:23).
"Ni sacrificio ni oblación querías, pero el oído me has abierto; no pedías holocaustos ni víctimas". (Salmos 40,7).
Oseas nos dice: "Porque yo quiero amor, no sacrificios; conocimiento de Dios, que no holocaustos" (Oseas 6,6).
Jesucristo también nos dice: "Si hubierais comprendido lo que quiere decir: "Misericordia quiero y no sacrificios", no condenaríais a los inocentes". (Mateo 12,7).
"De
esa manera daba a entender el Espíritu Santo que aún no estaba abierto
el camino del santuario mientras subsistiera la primera Tienda. Todo
ello es una figura del tiempo presente, en cuanto que allí se ofrecen
dones y sacrificios incapaces de perfeccionar en su conciencia al
adorador, y sólo son prescripciones carnales, que
versan sobre comidas y bebidas y sobre abluciones de todo género,
impuestas hasta el tiempo de la restauración". (Hebreos 9,8-10).
"Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.
Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como
en el rollo del libro está escrito de mí. Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las
cuales cosas se ofrecen según la ley), y diciendo luego: He aquí que
vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para
establecer esto último. En esa voluntad somos santificados mediante la
ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre". (Hebreos
10:5-10).
Ya
veis qué contradicción se encuentra aquí entre estos textos anteriores y
las leyes sobre los sacrificios del viejo testamento, pues en éste hay
capítulos enteros dedicados a sacrificios y holocaustos diciendo que
Dios los había mandado. Sin embargo, los profetas nos dicen que Dios no
mandó sacrificios..., Jesucristo nos dice que Dios no quiere
sacrificios..., Y la carta a los hebreos nos dice: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley):
"Porque
no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de
holocaustos y de sacrificios el día que los saqué de la tierra de Egipto".(Jeremías 7,21-22).
Dios
había dado su Ley a Moisés, pero algunos escribas no habían guardado
aquella Ley de vida, pues la habían aumentado con muchos preceptos de
hombres que faltaban a la caridad y a la justicia. Por este motivo,
Jesucristo indicó que la justicia de los escribas y fariseos no era
perfecta para entrar en el reino de Dios:
"Porque
os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y
fariseos, no entraréis en el reino de los cielos". (MATEO 5:19-20)
La
justicia de los escribas y fariseos eran los preceptos del viejo
testamento, y nosotros los cristianos, tenemos que superar aquellas
leyes judías cargadas de preceptos y tradiciones de hombres si queremos
entrar en el reino de los cielos.
Aquellas
doctrinas judías no se diferenciaban mucho de las que siguen ahora
muchas religiones que nos dicen que todas las leyes del viejo testamento
son palabra de Dios; en estos pocos ejemplos de las palabras de los
profetas y de las palabras de Jesucristo, queda descubierto el gran
error de estas religiones.
EL VIEJO PACTO FUE ABROGADO.
"Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues
nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza,
por la cual nos acercamos a Dios”. (Hebreos 7:18-19)
“Juró
el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, Según el
orden de Melquisedec. Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor
pacto". (Hebreos 7:21-22)
EL VIEJO PACTO ERA DEFECTUOSO.
"Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo. (Hebreos 8,6-7).
"Al
decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por
viejo y se envejece, está próximo a desaparecer". (Hebreos 8,13).
¿Y
por qué era defectuoso el viejo pacto? Porque estaba cargado de muchos
preceptos de hombres que los escribas habían añadido a la ley. Por eso
se hizo pacto viejo y defectuoso. Entonces, a un pacto viejo y
defectuoso no se le debe seguir llamando Palabra de Dios.
La Ley y los mandamientos de Dios fueron cambiados
por los escribas, como nos dicen los profetas Jeremías e Isaías.
Entonces, fueron los escribas antiguos después de Moisés los que
cambiaron los mandamientos de Dios y de esta forma el viejo
testamento en tiempos de Jesucristo estaba cargado de preceptos y
tradiciones de hombres. Los profetas nos dicen:
"...mi
pueblo no conoce el juicio de Yavé. ¿Cómo
decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Yavé está con nosotros?
Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los
escribas"
(Jeremías
8:7-9).
"Así
ha dicho Yavé el Señor: Esta es Jerusalén; la puse en medio de las
naciones y de las tierras alrededor de ella. Y
ella cambió mis decretos y mis ordenanzas en impiedad más que las
naciones, y más que las tierras que están alrededor de ella;
porque desecharon mis decretos y mis mandamientos, y no anduvieron en
ellos". (Ezequiel
5:5-6)
"Y
la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las
leyes,cambiaron
los mandamientos, quebrantaron el pacto sempiterno"
(Isaías 24:5-6).
Y
Jesucristo, recordando las palabras del profeta Isaías, también les
dijo a los escribas y fariseos que estaban enseñando mandamientos de
hombres:
"Hipócritas,
bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:
Este pueblo de
labios me honra;
Mas su corazón está lejos de mí. Pues
en vano me honran,
Enseñando como doctrinas, mandamientos de
hombres".
(Mateo 15,7-9