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Dos ranas se encontraban en una charca, cerca de una cueva.
En estas que vino un murciélago y se posó en un árbol. - Buenas tardes - dijo el murciélago. - ¿Nos hablas a nosotras? - contestó una de las ranas -. ¿Has visto? -
prosiguió hablándole a su compañera - ese bicho feo medio ciego
se atreve a dirigirnos la palabra. De repente una mosca echó a volar y las ranas intentaron capturarla
con sus lenguas, pero se les escapó. El murciélago echó a volar y la atrapó fácilmente.
Moraleja: No desprecies a los demás por su aspecto o por no tener
todas sus capacidades intactas. En otros aspectos puede que sean mejores que tú.
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