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Ágora: Admiral Graf Spee
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From: lagoazul  (Original message) Sent: 24/09/2010 21:26
Historia



Después de ser comisionado en 1936, el Admiral Graf Spee prestó servicio como buque insignia hasta 1938, llevando a cabo tareas de control marino internacional en las costas españolas durante la Guerra Civil Española. Ya desde antes de la invasión de Polonia en septiembre de 1939, se habían hecho planes para desplegar los acorazados de bolsillo como corsarios en el océano Atlántico.

Comienzo de la campañas

El 21 de agosto de 1939, lunes, el acorazado Admiral Graf Spee zarpó del puerto de Wilhelmshaven para dirigirse hacia el Nordeste, al mando de su comandante, Hans Langsdorff (capitán del barco desde noviembre de 1938). Muy pocos notaron su ausencia y el hecho escapó a la inteligencia británica.

El 1 de septiembre de 1939, en algún lugar al noroeste del Cabo de Buena Esperanza, su capitán rompió el sello de las órdenes en secreto para este navío y se enteró de su misión.

Su misión consistía en actuar como corsario en el Atlántico sur. Apoyado por su buque de abastecimiento, el petrolero Altmark, sus órdenes eran hundir buques mercantes británicos sin entrar en combate con fuerzas enemigas considerables, amenazando de esta forma vitales líneas de suministro aliadas y distrayendo unidades navales británicas de sus bases en otras partes del mundo

Como la guerra no había sido declarada aún, a nadie llamó la atención la salida del acorazado. Sin embargo, pasados algunos días, dado que no se detectó que hubiese entrado en ningún puerto ni anclado en alguna rada, comenzaron a preguntarse el destino de la nave. El Almirantazgo británico recibió un despacho que decía: “Uno o dos acorazados han abandonado los puertos alemanes y no han podido ser localizados después en ninguna parte”.

El Alto Mando dispuso numerosas unidades de la Home Fleet para apostarse en los pasos entre Groenlandia, Islandia, las Shetland y las Orcadas, con la orden de abrir bien los ojos. Sin embargo, montaron guardia inútilmente, pues ninguno avistó a ningún buque de guerra extranjero. El Admiral Graf Spee y el Deutschland habían franqueado el paso y se desvanecieron en la inmensidad del océano.

Corsario alemán en acción



Se inició la guerra y se desconocía el paradero del acorazado desaparecido. No se supo de él hasta el 30 de septiembre de 1939, cuando dos botes de salvamento alcanzaron las costas brasileñas en las proximidades de Pernambuco. Sus ocupantes refirieron que su navío, el Clement, mercante de 5.051 toneladas, había sido inspeccionado y hundido por “un gran navío de guerra alemán”.

La noticia confirmó los temores de Londres. Un corsario alemán hacía peligrosa la navegación en el Atlántico sur. Más tarde, un segundo mercante inglés fue hundido, esta vez en la ruta del Atlántico norte. Causó zozobra e inquietud la presencia de la nave corsaria en tan corto tiempo en dos puntos extremos del océano. La incertidumbre creció más cuando se supo que tres buques de carga, el Ashley (4.229 toneladas), el Newton Beach (4.661 toneladas) y el Huntsman (8.300 toneladas) habían desaparecido sin dejar rastro frente a la costa africana, entre El Cabo (Sudáfrica) y Freetown (Liberia). Era evidente que no era un solo corsario el que actuaba.

Fue necesario destacar una escuadra de vigilancia en desmedro de la flota inglesa. En total se movilizaron para esta tarea no menos de 23 navíos: cuatro acorazados, catorce cruceros y cinco portaaviones.

En noviembre de 1939, el Admiral Graf Spee apareció en el Océano Índico, hundiendo un pequeño petrolero frente a la costa de África oriental y retornó al Atlántico sur por el Cabo de Buena Esperanza, a considerable distancia de tierra. En la ruta de El Cabo a Freetown, hundió tres buques en muy poco tiempo. Pero la buena estrella del corsario alemán se torció cuando el Doric Star siguió transmitiendo, pese a las amenazas, y comunicó las coordenadas del encuentro. El 4 de diciembre se encontró con su buque de abastecimiento, el Altmark. Desde el 3 de septiembre, el Graf Spee había causado pérdidas al transporte británico por el monto de 50.000 toneladas. Comoquiera que estuviera navegando desde el 21 de agosto y las máquinas no habían cesado de funcionar, el comandante Hans Langsdorff pensó en el retorno a Alemania para poner a punto sus máquinas.

Entre septiembre y diciembre de 1939, el Admiral Graf Spee había hundido nueve buques mercantes en el Atlántico sur y el océano Índico. El capitán del Admiral Graf Spee se adhirió estrictamente a las reglas militares relativas al ataque a mercantes, poniendo a salvo a la totalidad de la tripulación de los barcos atacados. No se perdió ninguna vida en ninguno de los hundimientos. La mayor parte de las tripulaciones de los barcos fueron transferidas a su buque de apoyo, el petrolero Altmark. Más tarde, 299 miembros de las tripulaciones de los buques mercantes atacados fueron liberados por la fuerza en las aguas territoriales de Noruega, entonces neutral, por el destructor británico HMS Cossack (en lo que se conoce como el incidente del Altmark).

Cabe destacar que los POWS (prisioneros de guerra) fueron tratados con bastante consideración por parte del capitán Hans Langsdorff, y más tarde estos mismos devolvieron las atenciones cuando desembarcaron en Montevideo acompañando a los restos de los caídos en combate en el cortejo fúnebre.

La cacería

Como resultado de la transmisión del mensaje del Doric Star, cayeron sobre el punto donde fue atacado dos de las nueve escuadras británicas: el Grupo H, formado por los cruceros pesados Sussex y Shropshire, y, sobre todo, el Grupo K con el crucero de batalla Renown y el portaaviones Ark Royal. Por fortuna para él, el Admiral Graf Spee había abandonado la zona del ataque.

Sin embargo, el comandante Langsdorff se equivocaba cuando supuso que todos los buques confluirían en la zona del ataque. El comodoro Harwood, jefe del Grupo G, no pensó en absoluto apartar sus naves de la zona asignada; lo conformaban los cuatro cruceros Cumberland, Exeter, Ajax y Achilles, fondeados ante el río de la Plata. Antes de poner en práctica su pensado retorno a Alemania, decidió atacar el comercio británico que hacía la ruta de América del Sur.

La víspera del 13 de diciembre, el Admiral Graf Spee se aproximó a 150 millas de la costa brasileña, poniendo a continuación proa al sudoeste para alejarse de ella a velocidad de crucero. Se proponía cortar la ruta de los buques comerciales que alcanzaban Buenos Aires y Montevideo desde el nordeste y el este. Hacía media hora que había amanecido cuando el vigía del acorazado alemán alertó: "¡Remates de mástiles a proa!".

Batalla del Río de La Plata 


En la mañana de aquel día de diciembre de 1939, el Graf Spee estaba a unos cientos de kilómetros de la costa frente al estuario del Río de La Plata. Los vigías oteaban el horizonte desde la amanecida y uno de ellos dio alarma de mástiles en el horizonte. El Graf Spee estaba camuflado con ondas blancas en sus líneas de aguas y un esquema de camuflaje para simular un crucero inglés.

El comandante de guardia, sorprendido de ver mástiles y no humo, ordenó despertar al capitán. El vigía creyó avistar un crucero y dos destructores. El comandante Langsdorff ordenó zafarrancho de combate y a cubrir puestos de combate; creía tener a la vista la avanzada de protección de un convoy. Como el Graf Spee era superior a esas naves y el objetivo estaba acorde con las directivas dadas, decidió combatir, para luego hundir el convoy. Pronto Langsdorff descubrió su error: el pretendido crucero era un buque de 10.000 toneladas, inferior al acorazado alemán únicamente en el calibre de su artillería: seis piezas de 203 mm contra otras tantas de 280 mm. Los otros dos navíos, que habían sido tomados por destructores, eran cruceros ligeros que disponían entre ambos de dieciséis cañones de 152 mm. Se trataba de la fuerza naval del comodoro Harwood y los tres buques eran los cruceros Exeter, Ajax y Achilles. Harwood decidió dividir sus fuerzas para atacar al acorazado alemán desde diversos puntos y dispersar los fuegos del mismo.

Langsdorff decidió aplastar a sus adversarios uno a uno y concentró sus fuegos sobre el más poderoso y peligroso de ellos: el crucero pesado Exeter. A las 06:16 fueron disparados los primeros cañonazos desde los montajes triples de 280 mm del Admiral Graf Spee, y tres minutos después fueron contestados por el Exeter. La distancia se había acortado sensiblemente y no rebasaba los 15.000 m. Las dos naves intercambiaban un rápido y nutrido fuego. El Exeter fue tocado, lo cual fue advertido por el Admiral Graf Spee gracias a las llamas y la densa humareda que salía de él. Algunos proyectiles del Exeter también habían alcanzado al acorazado alemán. El primero destruyó completamente la cocina, así como la red de agua potable de la nave. Otros dieron en el compartimiento de torpedos, averiaron el puesto de dirección de tiro antiaéreo y demolieron algunos camarotes. Hubo muertos y heridos. Pero los daños en el Admiral Graf Spee eran mínimos comparados con el infierno desencadenado en el Exeter. En menos de una hora recibió más de cien proyectiles. Cinco de sus seis piezas fueron silenciadas.

El comodoro Harwood, que había efectuado una vasta maniobra con el Ajax y el Achilles, se acercó a toda velocidad para participar en el combate y socorrer a su buque en peligro. La primera salva que realizó impactó en el Admiral Graf Spee, destruyendo una pieza de 150 mm y matando a todo su personal. A pesar de la superioridad de fuego del acorazado alemán, los dos cruceros ligeros ingleses acribillaron al acorazado. Langsdorff decidió concentrar su fuego sobre los cruceros ligeros Ajax y Achilles, que no se encontraban a más de 8.000 m. Otro disparo del acorazado dio de lleno en las dos torres de popa del Achilles; las cuatro piezas de 152 mm fueron silenciadas. Finalmente, los cruceros británicos se apartaron. En este instante, Langsdorff tenía el combate en sus manos, pero debido a falta de información efectiva sobre sus resultados, la cantidad de bajas y pensando que estas unidades eran una avanzada de otras mayores, decidió no acabar con los sobrevivientes y se envolvió en humo y se alejó a toda máquina hacía la costa.

Luego de salir del alcance de los poderosos cañones de 280 mm del acorazado, el comodoro Harwood decidió seguir al acorazado, tratando de no perderlo de vista.

La trampa de Montevideo

Los resultados del combate para el Graf Spee fueron 56 muertos y 20 impactos; los daños eran relativamente menores, pero habían mermado su provisión de municiones. Fue entonces cuando el acorazado alemán se dirigió hacia el Río de la Plata y entró al Puerto de Montevideo (Uruguay). El gobierno uruguayo ofreció una estadía de 72 horas, que debía emplear para la reparación de la nave con sus propios medios o la internación al término de la misma.

El Almirantazgo británico se convenció de que la fuerza de Harwood no podría impedir que el acorazado se abriera paso hacia el océano y decidió reemplazar al Exeter por el pesado Cumberland. Sin embargo, como se hallaba en las Islas Malvinas, aunque navegase a toda velocidad no podría ganar la embocadura del Río de la Plata antes del 17 de diciembre, es decir, tres días más tarde. La fuerza compuesta por el Renown y el Ark Royal, muy superior al Admiral Graf Spee, se encontraba a la altura de Pernambuco, 2.500 millas al norte, y antes de llegar a la desembocadura del Río de la Plata tenía que reabastecerse de combustible, por lo que su intervención antes de una semana, estaba descartada.

Por tanto, la diplomacia y los servicios secretos ingleses entraron a conjugar un sesudo plan para engañar a los alemanes respecto de su situación.

El hundimiento



El 17 de diciembre, el Admiral Graf Spee zarpó poco después de las 18:00, apenas dos horas antes de que expirase el plazo acordado por el gobierno del Uruguay. El buque avanzó lentamente por el estrecho canal en dirección a alta mar. Ahí le aguardaban las naves británicas. Los espectadores del muelle de Montevideo esperaban asistir -de lejos, desde luego- al raro espectáculo de un combate naval. Tras la estela del acorazado marchaba el transporte alemán Tacoma, refugiado en el puerto uruguayo desde el comienzo de las hostilidades. Ambas naves pararon máquinas a unas cinco millas de la costa.

Aparecieron dos remolcadores que provenían de Buenos Aires y una serie de embarcaciones menores que iban y venían del acorazado al transporte, transportando a la tripulación, de más de 1.000 hombres. Más de medio millar de tripulantes fueron trasladados a Buenos Aires y parte a Montevideo y en enero de 1940 se estableció su internación en la ciudad. Tanto en Buenos Aires como en Montevideo, unos 200 oficiales fueron dejados en libertad y se fugaron a Alemania, donde reingresaron en la Marina Alemana, mientras que los marineros fueron internados en cuarteles militares. La imposibilidad de asegurar su residencia en Montevideo motivó que el Poder Ejecutivo en 1942, efectivizado en 1943, dispusiera el traslado a Sarandí del Yí (al Cuartel del Paso del Rey) de 96 marineros de la tripulación del "Graf Spee" y del "Tacoma", también buque alemán; designándose a efectivos de la Región Militar II para vigilarlos. Allí permanecieron hasta su traslado a Montevideo y repatriación a Alemania en 1946. Numerosos objetos pertenecientes al Graf Spee se encuentran en el museo del Cuartel Paso del Rey en Sarandí del Yí, en el Departamento de Durazno en Uruguay.

Luego, a las 19:55, una enorme columna de llamas brotó repentinamente del Admiral Graf Spee. Al cabo de unos instantes se escuchó una fuerte explosión. El Graf Spee había explotado: los alemanes habían hundido su buque.

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From: lagoazul Sent: 24/09/2010 21:32
 
 

Entrevista al oficial del Graff Spee-Friedrich Rasenack

Para muchos argentinos y uruguayos la historia del barco alemán Graff Spee, significa haber sentido en la forma más cercana posible la Segunda Guerra Mundial que se desarrollaba en Europa.

por Pablo Weschler


Para muchos argentinos y uruguayos la historia del barco alemán Graff Spee, significa haber sentido en la forma más cercana posible la Segunda Guerra Mundial que se desarrollaba en Europa.

Este curioso caso, que sucedió a solo pocos meses de comenzar la guerra en el viejo continente, tomó por sorpresa a estos 2 países neutrales, pero la gente, la prensa y los gobiernos de ambos países en esos días hablaban solamente de este tema bélico que sucedió en las tranquilas aguas del Río de la Plata.

Como periodista israelí me interesé en entrevistar a un oficial nazi de la flota alemana, por intermedio de un contacto en Córdoba pude llegar al Capitán Rasenack, oficial en el barco GRAFF SPEE, el cual vive en la localidad de La Falda en dicha provincia.

Volé de la Capital hasta esta provincia, luego de un poco más de 2 horas de coche sobre una carretera angosta en dirección al norte, llegué a La Falda. una pequeña ciudad en la cual se puede ver hoy mismo signos de las raíces alemanas de la misma, casas construidas al estilo bávaro, nombre de calles de origen alemán y el famoso y semi destruido hotel EDEN, símbolo de toda la zona.

Conocí el cementerio de la ciudad donde vi decenas de tumbas con nombres alemanes, algunas de los pioneros que construyeron esta ciudad a principios de siglo, otras de nazis que llegaron a este lejano lugar entre 1945 y 1946 y encontraron aquí un ambiente casi hogareño, aquí vivieron tranquilas vidas y en este único cementerio de La Falda fueron sepultados.

Saliendo del centro de la ciudad subimos la montaña para llegar a la zona residencial de La Falda, aquí me esperaba para un reportaje el oficial del acorazado alemán GRAFF SPEE, el capitán Rasenack de 88 años.

Me presenté como un reportero argentino que trabaja para un canal de TV de Italia y comenzamos esta entrevista, ya que no tenia ningún interés que supiera que vengo desde Tel Aviv, reconozco que me esforcé para entender las respuestas del veterano capitán alemán ya que su castellano tenia un marcado acento.

¿Cuál era su puesto en el GRAF SPEE?

Yo era el oficial responsable del sistema de tiro exacto en la corbeta, tenia bajo mi mando 120 soldados, pero la verdad es que nuestra corbeta era muy chica, ya que después de la finalización de la Primera Guerra Mundial, Alemania no podía construir barcos mas grandes y poderosos, estábamos limitados por los franceses y británicos.

Siempre nuestra flota fue mas débil y chica que la británica, igualmente la misión de nuestra corbeta era intentar hundir los barcos civiles y militares británicos en el Océano Atlántico, y creo que esta misión la cumplimos bastante bien hasta que fuimos interceptados por los británicos e intentamos escapar hacia el sur, camino al Río de la Plata, en Diciembre de 1939.

¿Qué recuerda de esos días a bordo?

La flota británica nos siguió hasta estas aguas, y nuestro capitán nos dijo que de ninguna manera el barco Graff Spee podía caer en manos de los británicos, teníamos equipos sofisticados y así hicimos, llegamos al puerto de Montevideo, afuera nos esperaban los británicos y antes que ellos dieran el primer paso para atacarnos, nosotros hicimos explotar el Graff Spee frente a los ojos asombrados de los ingleses y los uruguayos que no pensaron en tal final, lo cierto que antes de este auto hundimiento, toda la tripulación bajo de la corbeta, y no tuvimos victimas como resultado de esta explosión

¿Qué pasó más adelante con la tripulación?

La mayor parte de nuestra tripulación se trasladó después a Argentina, algunos de los 1050 soldados alemanes volvimos a Alemania para seguir luchando en la Segunda Guerra Mundial, y otros se quedaron en Argentina, ya que fuimos muy bien recibidos por los argentinos y por la colectividad alemana de la Capital, más adelante, cuando terminó la guerra y Alemania quedó destruida, muchos de mis camaradas eligieron volver y radicarse en Argentina, teníamos buenos recuerdos de cuando llegamos en 1939

¿Está en contacto con la tripulación del GRAF SPEE?

Si, pese a la edad. No quedamos muchos. Una vez al año vamos al cementerio alemán de Chacarita y realizamos un acto recordatorio por nuestros camaradas muertos en las batallas del 39 en el Océano Atlántico

¿Volvió a Alemania después de la guerra?

¡Por supuesto! Varias veces, pero no me siento bien cuando estoy allí. Me siento mejor en Argentina, aquí tengo mi casa y mi familia, Alemania de hoy está llena de turcos, hay millones de ellos, ¡creo que hay mas turcos que alemanes! y son musulmanes.

Lo mismo pasa en otros países europeos, como por ejemplo Italia, que esta llena de albaneses, ¡y España que recibe millones de marroquíes!

¿Cuál es su opinión sobre el Holocausto?

Cuando era chico yo tenia amigos judíos de mi escuela y en mi barrio y jugábamos juntos, de la muerte de los judíos me enteré sólo cuando finalizó la guerra ya que estuve a bordo de varios barcos de la flota militar alemana durante la guerra y no sabia que pasó con los judíos en Europa.

Tanto para mi como para mis amigos de la flota eso fue una tragedia, y desde ese punto Hitler perdió mi simpatía ¡y la del pueblo alemán también!

Aunque opino que los responsables directos fueron Goebbels y Himmler, Hitler sólo sabía lo que sucedía, nada más..

Le digo que nunca tuve problemas con los judíos, ¡aquí en Córdoba tengo amigos judíos!

Pero en su libro editado en 1957 y que se llama-LA BATALLA DEL RIO DE LA PLATA, usted escribe que la flota naval alemana sentía una profunda identificación y admiración por los discursos de Hitler

Si, claro. Tanto Churchill como Roossvelt, querían destruir a Alemania ya que veían en nuestro país una competencia económica peligrosa para ellos ¡y queríamos luchar!

Era joven y me sentía cautivado por los discursos de Hitler, lo mismo sentían mis camaradas a bordo, ¡era importante para nosotros luchar contra los ingleses!


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From: lagoazul Sent: 24/09/2010 21:36
 

Un acorazado alemán hundido en el Río de La Plata

El Tratado de Versalles prohibía a Alemania armar barcos de más de 10.000 toneladas; por esta limitación, los técnicos alemanes se habían ingeniado para montar verdaderas fortalezas flotantes en miniatura, que por su velocidad y potencia eran el orgullo de la ingeniería naval del Tercer Reich.

El Graf Spee era técnicamente un acorazado de bolsillo, con una estructura de planchas de acero, equipado con motares Diesel y 28 bocas de fuego. Antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el acorazado alemán debía tomar posición en el Atlántico sur para sorprender a las desprevenidas naves enemigas.

El alto mando alemán ordenó a su marina llevar el conflicto a las aguas del Océano Atlántico, a fin de evitar que llegaran, desde Estados Unidos, armas y alimentos a Inglaterra y los países que resistían la invasión. En diciembre de 1939 se produjo finalmente un combate naval entre barcos británicos y el Graf Spee, que fue obligado a refugiarse en el puerto de Montevideo.

El crucero del Admiral Graf Spee, destinado a operar en el Sur del Ecuador, resultó el más fructífero: del 30 de Septiembre al 7 de Diciembre de 1939 hundió 9 vapores. El buque tenía una tripulación compuesta por 44 oficiales y 1.050 suboficiales y marinos. Podía navegar a 26 nudos y tenía una autonomía de 19.000 millas.Contaba con dos torres, cada una con tres cañones de 280mm., y un blindaje de 140mm en la superestructura y partes vitales. El armamento secundario estaba compuesto por ocho torres de 150mm./cuatro por banda, además de armamento antiaéreo, seis tubos lanzatorpedos de 533 mm. y dos hidroaviones tipo Arado.

 

Su capitán tomó la decisión de hundirla cuando, con su tripulación, pasó a Buenos Aires. Las crónicas periodísticas de la época cuentan cómo llegaron a Dársena Norte, los trámites de identificación y su instalación en el Hotel de Inmigrantes. Pero por su condición de alemanes de Tercer Reich, fueron confinadas o internados en las serranías de Córdoba. Años más tarde, tres miembros de la tripulación del Graf Spee se convirtieron en propietarios de lotes en el balneario de Villa Gesell, cuyas primeros habitantes, como su fundador, fueran de origen alemán.

La Batalla del Río de la Plata

(conocida localmente también como Batalla de Punta del Este) fue la primera batalla naval entre buques ingleses y alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Además, fue el único episodio de la guerra desarrollado en América del Sur, en aguas territoriales uruguayas. Participaron el acorazado de bolsillo Admiral Graf Spee, los cruceros ligeros Ajax y Achilles y el crucero pesado Exeter.  La misión del Graf Spee era apostarse en el Atlántico Sur, para lo cual zarpó del puerto de Wilhelmshaven el 21 de agosto de 1939, 11 días antes de la apertura de las hostilidades. Durante la travesía lo acompaña el Altmark que, en lugares previamente decididos en pleno mar, lo abastece de combustible y provisiones. El comodoro de la flota inglesa Harwood, informado del ataque a un barco mercante llamado Streonshalh, decidió recorrer y vigilar la zona del hundimiento, ya que el Streonshalh había indicado por radio su posición antes de sumergirse definitivamente.

Contaba con los cruceros Ajax y Achilles y el pesado Exeter (ver abajo imágenes).El encuentro se produjo el 13 de Diciembre de 1939 al amanecer, frente al Río de la Plata y el Graf Spee abrió el fuego a las 06.17 contra el Exeter y lo averió seriamente y gracias a la certera actuación de los otros dos cruceros evitaron que diera su golpe definitivo. De todas maneras Langsdorff trató de escaparse con una cortina de humo, buscando refugiarse en un puerto neutral, pues sabía que no podía contra esos tres cruceros. Luego de un acuerdo diplomático en el puerto de Montevideo, las autoridades permiten entrar al puerto por 72 horas, pero luego debía partir mar adentro, por lo que Hitler ordenó el hundimiento inmediato del Graf Spee.

Antes del hundimiento, la tripulación fue traspasada al buque mercante alemán Tacoma, llevada a mar abierto y embarcada en unidades pequeñas que la llevaron a Buenos Aires. El 22 de diciembre de 1939, 1.055 marinos del Graf Spee llegaron al puerto de Buenos Aires. El destino de estos hombres despertó no pocos mitos y fue obsesión de investigadores y curiosos. Las fugas permanentes, el retorno de muchos de ellos al frente de combate y la participación en actividades de espionaje rodearon a la historia de misterios.

El 17 de Diciembre, una hora antes de que expirase el plazo de Uruguay, el Graf Spee salió del puerto, y a las 20:00 Hs, frente a una multitud el Graf Spee explotó en llamas y voló por los aires, y se hundió a 4 millas del puerto, lo hizo lentamente a vista de todos desde tierra. Su capitán se suicidó y la tripulación quedó internada en Bs.As.Para 1942 ya quedaba poco del buque visible sobre el agua. Compañías Uruguayas de salvamento cortaron la superestructura para  aprovechar el acero y el pecio fue abandonado hacia 1943.

         
 
Hans Langsdorff Ajax    Exeter Comodoro Harwood

Características Técnicas del Graf Spee: Pertenecía a la misma clase el Deuschtland (Lützow a partir del 15-11-1939 - Deuschte Werke de Kiel) y el Admiral Scheer (Marinewerft de Wilhemshaven). En 1940 fueron reclasificados como cruceros pesados. Las tres unidades diferían notablemente entre sí en estructura y características.

Astillero: Marinewerft de Wilhemshaven - Colocación de quilla 1-10-1932; Botadura 30-6-1934; Alistamiento 6.1.1936; Hundido: 17.12.1939.
Desplazamiento: Estándar: 12.100 t.; normal: 14.600 t; plena carga: 16.200 t.
Dimensiones: Eslora total 186,0 m.; Eslora entre pp 181,7 m; manga 21,6 m; calado p.c. 7,4 m.
Motores: 8 motores diesel MAN de 9 cilindros acoplados (4 por eje) por reductores hidráulicos Vulkan. Potencia 52.050 HP a dos ejes. Velocidad 28,5 nudos. Combustible 2.800 t. de gasoil naval. Autonomía 8.900 millas marinas a 20 nudos.
Armamento: 6 de 280/54.4; 8 de 150/55; 6 de 105/65 a.a.; 8 de 37 a.a.; 10 de 20/65 a.a.; 8 tlt de 533 mm; 1 catapulta; dos hidroaviones Arado Ar 196.
Protección: Vertical max. cintura 80 mm, mamparos 40 mm.; horizontal max. 45 mm.; artillería máx. torres g.c. 140 mm; barbetas 100 mm.; puente máx. vertical 150 mm, horizontal 20 mm.
Dotación: 30 oficiales y 950 suboficiales y marineros.


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From: lagoazul Sent: 24/09/2010 21:38

Montevideo.-  Para el último de los tripulantes del célebre acorazado alemán "Admiral Graf Spee" residente en Uruguay, Hans Eubel, sólo ahora "se puede empezar a hablar fríamente de las cosas" que ocurrieron durante la II Guerra Mundial.

 
 El veterano marino, de 93 años, se expresó así tras participar en la presentación del libro "Graf Spee, de Wilhelmshaven al Río de la Plata", en el que los autores uruguayos Daniel Acosta y Lara y Federico Leicht despejan alguno de los enigmas que rodean el hundimiento del temido corsario frente a las costas de Montevideo.

Eubel, torpedero y encargado de lanzar el avión de reconocimiento que disponía el barco, destacó el hecho de que aún hoy en día se mantenga un interés constante por la historia del "Graf Spee".

Lo cual, según él, demuestra que se ha alcanzado la "madurez" para poder hablar sin trabas del papel desarrollado por los alemanes durante la guerra.

"Es la juventud la que hoy día se interesa por los sucesos, pues ha habido tantos juicios sobre la guerra y los alemanes, que no era una época madura para hablar del tema", afirmó el marino.

Según Eubel, tras la guerra, los soldados alemanes "se callaron la boca", mientras "lamentablemente se acusaba a los alemanes de ser culpables de todos los sucesos del mundo".

"La última guerra con los rusos y todos los demás problemas de la guerra demostraron que no era posible resistir esos ataques", apuntó.

Según explicó Eubel, en la actualidad quedan unos 20 ó 30 supervivientes del acorazado, que embarcó a más de mil tripulantes en su última travesía, que se reúnen todos los años en una ciudad del centro de Alemania para recordar a su capitán Hans Langsdorff, a quienes "todos" le deben la vida.

"Gracias a mi comandante he sobrevivido a todo. Se sacrificó cuando había llevado la tripulación a salvo y sintió cumplida su misión como comandante y padre de la tripulación", rememoró emocionado el marino.

Sin embargo, los horrores de la guerra y el destino del formidable barco diseñado para ser "más rápido que el más fuerte y más fuerte que el más rápido" ya no tienen lugar en las conversaciones de este grupo de viejos marinos.

"Dialogamos sobre los asuntos diarios, de las cosas de la vida. La batalla se dejó olvidada con el paso de los años", evocó.

El "Graf Spee" fue uno de los orgullos de la Armada de la Alemania nazi, que sembró el terror entre los mercantes aliados y puso en jaque a la poderosa Armada británica hasta diciembre de 1939.

Tras enfrentarse con tres cruceros británicos frente a la costa uruguaya, el barco se retiró a Montevideo, donde quedó atrapado y donde fue dinamitado por orden del capitán Langsdorff para evitar que sus enemigos se apoderaran de sus secretos


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From: lagoazul Sent: 24/09/2010 21:41
La gesta del Graf Spee marca el recuerdo de la guerra en el Río de la Plata
 

Montevideo.-  La Segunda Guerra Mundial llegó a Uruguay muy pronto de la mano de un mítico enfrentamiento, la batalla del Río de la Plata y la gesta del acorazado Graf Spee, que midió las fuerzas de la Armada británica y la Marina nazi, y marcó para siempre el recuerdo de la conflagración en América del Sur.

(EFE)

Foto de 1939 cuando una multitud observa desde el puerto como el acorazado alemán Admiral Graf Spee se hunde después de que su propia tripulación lo volara. EFE/Archivo

 
 

Uruguay, en aquel entonces poblado por miles de emigrantes europeos que aún mantenían lealtades con su país de origen, quedó galvanizado en diciembre de 1939 por la llegada del conflicto más mortífero de la historia de la humanidad a sus costas.

"Antes del Graf Spee ya hubo grupos de voluntarios uruguayos, generalmente hijos de emigrantes ingleses o franceses, que marcharon a luchar a Europa", dijo a Efe el investigador Daniel Acosta y Lara, para quien, sin embargo, "lo primero que movió la opinión pública fue la llegada del acorazado alemán a Montevideo".

El combate entre el acorazado de bolsillo "Graf Spee", orgullo de la Armada de la Alemania nazi y terror de los mercantes aliados, contra tres cruceros de la Armada británica en aguas uruguayas fue una de las primeras batallas de importancia de toda la guerra, de cuyo inicio se cumplen 70 años el 1 de septiembre.

Tras ser averiado por los cañonazos del "Exeter", el "Ajax" y el "Achilles" (que salieron peor parados), el barco alemán buscó refugio en el puerto de Montevideo, donde quedó atrapado ante la llegada de nuevos navíos de su graciosa majestad.

Ante la disyuntiva de presentar batalla en mar abierto y con apenas munición, que habría supuesto la muerte de casi todos los tripulantes del Graf Spee, su capitán, Hans Langsdorff, decidió el 17 de diciembre poner a salvo a sus marinos y dinamitar el acorazado ante la costa de Montevideo para evitar que sus enemigos se apoderaran de sus secretos.

Consciente de que de esta acción se había derivado el fin de la "joya" de la Armada alemana, Langsdorff se suicidó tres días después en Buenos Aires, a donde fue a parar la mayor parte de sus hombres, trasladados por un mercante alemán.

Antes, el capitán de navío dejó escrita una emotiva carta en la que explicó las razones de su trágica decisión.

"Sólo con mi muerte puedo probar que los marinos del Tercer Reich están dispuestos a sacrificar su vida por el honor de su bandera. Sólo a mí me corresponde la responsabilidad del hundimiento del acorazado Almirante Graf Spee. Soy feliz de poder pagar con mi vida cualquier reproche que pudiera hacerse sobre el honor de nuestra Marina", escribió Langsdorff.

Pese a las simpatías generalizas por el bando aliado, influidas por la fuerte presencia económica británica en el país y el predominio de la cultura francesa entre la clase dirigente, este episodio fue visto por el uruguayo medio "como un partido de fútbol, más como un Inglaterra-Alemania del Mundial, que como un hecho real", dijo Acosta y Lara.

"Y pese a que la gente prefería a los aliados, en este caso se siguió la tradición uruguaya de hinchar por el más débil y el perdedor, que en este caso era el Spee", aseguró.

Tras este episodio, Uruguay agudizó rápidamente sus simpatías por el bando aliado y la guerra se convirtió más en un "negocio" ligado a la exportación de alimentos que en una "confrontación moral", explicó Acosta y Lara, coautor junto a Federico Leicht del libro "Graf Spee, de Wilhelmshaven al Río de la Plata".

""La principal consecuencia de la guerra en Uruguay fue lo económico. Ya era uno de los principales proveedores de alimentos y materiales para los aliados y era dependiente. Su economía floreció gracias a cobrar precios exagerados a los aliados", afirmó el investigador.

Luego, Uruguay "continuó viviendo de los frutos de sus negocios de la guerra hasta el año 55" y no recibió tantos refugiados de los países beligerantes o nazis huyendo de la justicia, como sí hicieron Argentina, Paraguay o Brasil, aseveró.

"Los nazis no quisieron venir aquí; es un país pequeño, donde todo el mundo se conoce y donde no es posible esconderse", explicó Acosta y Lara.


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From: radiohornero Sent: 24/03/2014 01:39

Graf Spee, ¿dónde fueron sus tripulantes?

 

La Batalla del Río de la Plata tiene una magia especial, nunca aburre.

Alberto Moroy nos trae una de las facetas muy poco divulgadas pero no menos interesante.

Del Graf Spee parecería que esta todo dicho, auque basta que les muestre uno de sus ocho motores (abajo) para que vea que no es así. Muchos  uruguayos conocemos la historia del acorazado de bolsillo alemán Graf  Spee, hundido en aguas uruguayas, en la posición 34°58’20.17″ 56°18’5.92″ W a 6 Km. hacia el N.Oeste de la escollera Sarandi (Montevideo).  Lo que no supimos es el destino de los 1.055 tripulantes que fueron embarcados hacia Buenos Aires a espaldas del gobierno uruguayo ¿o no?

En este viaje al pasado, conocerán  lo que fue de la vida de algunos de ellos y de otros que volvieron a la guerra, sus datos y fotos están en muchísimos sitios web relacionados con este acontecimiento. Este raconto, no demasiado puntilloso en cuanto al rigor histórico, es solo una  breve muestra, podrán consultar abajo en algunas referencias, si quieren ampliar la informacion Les aconsejo ver el video de época “La Batalla del Rio de la Plata”, ¡es imperdible!.

Video

La batalla del Rio de la Plata ¡Muy buena! y de época

Motor Zweitakt-Dieselmotor MAN M9Z 42/58 für das Panzerschiff

Diciembre 14, 1939: Admiral Graf Spee en Montevideo

Diciembre  17, 1939: Admiral Graf Spee

Videos del Graf Spee, botadura y hundimiento

Buenas fotos

http://www.capitanesnautilus.cl/GRAF%20SPEE.html

La fuga de aguas jurisdiccionales uruguayas

El 21 de diciembre de 1939 el Inspector General de  la Marina uruguaya Contra Almirante Gustavo A. Schröeder (1938-1945) detalla las conclusiones a que se arribó tras lo actuado por el Juez Sumariante que tuvo a cargo la investigación referente a la embarcación Tacoma: “Que el vapor alemán “Tacoma” salió de este puerto en la tarde del 17 del mes en curso, sin los despachos correspondientes y sin Práctico a bordo. El buque mercante de origen alemán, construido en 1930 se encontraba en las aguas de la capital uruguaya por razones propias de la guerra cuando el acorazado de su  nacionalidad irrumpió en aguas uruguayas  “En el momento en que el GrafSpee se puso en movimiento, levó anclas el petrolero alemán Tacoma.  A las seis cuarenta tomó rumbo Oeste, hacia el pontón de Recalda. Le seguían seis de sus lanchas.  A las seis cuarenta y cinco, comenzaba el Tacoma a salir del puerto llevando trescientos marinos del «Graf Spee» que en el último momento se habían embarcado” (Ricardo Álvarez, corresponsal de UP en Uruguay,18 de diciembre de 1939

Sus servicios sirvieron para llevar desde el puerto de Montevideo, hasta un punto señalado del Río de la Plata a la totalidad de la tripulación del Graf Spee,  donde los aguardaban dos remolcadores “Coloso” y “Gigante” y la barcaza arenera  de nombre “Chiringuna”. Los tres navios eran propiedad de Antonio DELFINO Hnos. y Cia. agentes marítimos de la firma alemana Hamburg  American.  El lunes 18 de diciembre de 1939 sobre el medio día. “El Gigante” al mando del Cap. Höp Fener, 2º. oficial de mar del “Almiral Graf Spee” remolcaba la chata arenera, mientras que el comandante Langsdorff se hallaba a bordo del “Coloso” Una vez desembarcado, el personal fue dividido por categorías: marineros y suboficiales, fueron destinados al Hotel de Inmigrantes en Buenos Aires , los oficiales se alojaron en dependencia del ex Arsenal de Marina, en la zona de Retiro.

Relato de la fuga de Montevideo

Ref. http://www.forosegundaguerra.com/viewtopic.php?f=24&t=5552&start=120

Mientras el Graf Spee estaba tapado de humo y llamas cerca de la noche del 17 de Diciembre de 1939, y aunque había una estricta vigilancia por parte de los británicos, esos más de 1000 hombres (específicamente 1055, 39 del personal superior, 47 aspirantes a oficiales, 950 marinos entre las 10 Divisiones y 19 de personal civil entre ellos ciudadanos chinos encargados de la lavandería,  ya habían logrado subir al buque Tacoma. ¿Como? Mediante una treta que comenzaron el domingo a la mañana, la misma consistía en que pequeños grupos abordaran el Tacoma bajo la excusa de buscar provisiones y abastecimientos y que a la vez comenzaron a apilarse en las bodegas, camarotes y recovecos del Tacoma.

Mediante una supuesta operación secreta, tres embarcaciones argentinas se unieron al Tacoma (ellos fueron el Coloso, el Gigante y la Chiriguano). Sonó entonces la orden de embarcar en los remolcadores, cosa que hicieron con gran rapidez utilizando las escaleras a los costados del Tacoma (estribor y babor para el que no sepa) más conocidas bajo el nombre de “escalera real”. Para frustrar el escape se unieron un grupo de embarcaciones uruguayas encabezadas por el Enriqueta, desde donde se les ordenó a las embarcaciones argentinas suspender inmediatamente las tareas que realizaban y regresar a puerto. Comienza entonces un tire y afloje entre remolcadores argentinos que querían “rescatar” a los marinos alemanes y los remolcadores uruguayos que querían interrumpir la tarea, asemejándose a una película de piratas que querían de todas maneras abordar para abortar la “misión” esto contado por el propio Rasenak.

Uno de los oficiales de navegación del Graf  Spee (Robert Hopfner) iba al mando del remolcador Gigante y ordenó entonces apagar las luces de las embarcaciones escapando con los motores a máxima potencia. No pudo escapar el Coloso que fué interceptado por los remolcadores uruguayos luego de varias embestidas, a bordo del mismo iba el capitán Rudolph Hepe, mientras que Langsorff iba en una de las lanchas transportadoras de la dotación de voladura ordenó a su timonel que se aproximara al Enriqueta donde embarcó acompañado de Ascher para hablar con Alberto Jack (comandante del Enriqueta). Se acerca entonces la corbeta uruguaya Zapicán al mando del capitán de fragata Alberto Sghirla, para investigar lo que ocurría, entablándose una cordial conversación entre Langsdorff y Sghirla.

El capitán Langsdorff expuso que el gobierno uruguayo le había ordenado al Graf Spee abandonar el puerto de Montevideo, que  lo había hecho y estaba intentando evacuar a su tripulación hacia Buenos Aires, Langsdorff invocó su legítimo derecho de actuar a lo que Sghirla no pudo objetar y autorizó la maniobra. Como lo indica el estudio del Museo Naval de Montevideo plasmado en su trabajo “A rescate del Graf Spee” fué el propio Rasenak que narró los acontecimientos en su diario, coincidiendo con los testimonios de Hepe que los plasmó en el diario “La Nación” de Argentina.  El único error cometido por Hepe en sus declaraciones fue que el crucero Uruguay había intervenido en las maniobras cuando realmente el Uruguay solamente vigilaba. En el libro “Un episodio de la Segunda Guerra Mundial”, el General Alfredo R. Campos, niega que haya existido interferencia alguna a los tripulantes del GS que iban en los remolcadores y la chata, al no ser por las inspecciones de rigor por parte de la Zapicán que como comenté estaba al mando de Sghirla. El martirio comienza entonces para el Tacoma que regresa a puerto de Montevideo, un buque de guerra auxiliar, 93 tripulantes alemanes quedaron detenidos (entre los del Tacoma y los del G.S que estaban en dos de las lanchas de voladura.

La llegada a  Buenos Aires

Según la agencia de noticias Associated Press y los diarios de la época, el día lunes 18 de diciembre de 1939, a las 11:15 desde la Dársena Norte se vieron aparecer dos remolcadores que navegaban en dirección al puerto de Buenos Aires. Uno, el “Coloso”, abría la marcha y el primero en entrar a la Dársena trayendo a los tripulantes alemanes.

Remolcador Gigante / Remolcador Coloso / Tacoma

La llegada de estos ex tripulantes (Oficiales 39, Aspirantes a Oficiales 47), además con los Suboficiales, marineros y algunos civiles alcanzaba a la cifra total de 1.055 (habían fallecido treinta y seis al 13 de diciembre de 1939.(según consta en la placa cementerio). La noche del  miércoles 19 de diciembre de 1939  el Capitán del “Panzerschiff Admiral Graf Spee” Hans Wilhelm Langsdorff después de haber tomado  la decisión de hundir su barco y ya desembarcado en Buenos Aires, luego de reunirse por la tarde con su tripulación, regresa a su cuarto, en el Arsenal Naval en Buenos Aires, donde se hospedaban los oficiales. Encendió un cigarro,  escribió unas cartas  a su esposa, padres  y al Embajador alemán en Argentina y  se disparó un tiro en la cabeza, según dicen  con un arma prestada por este.  Es encontrado la mañana del 20 envuelto con la bandera de batalla alemana vestido con su uniforme de gala. Fue enterrado en el Cementerio del Norte en Buenos Aires, en donde todavía hoy descansan sus restos.

Desembarco de los caídos (Montevideo) / Cementerio 36 cruces

Internacion (Decreto 58556 fechado el 19 de diciembre de 1939)

Bajo la presión de los británicos, se acordó trasladar a los oficiales y suboficiales a una base naval en la isla de Martín García (300 oficiales y suboficiales)  y dispersar (el resto de la tripulación, en grupos de 100 cada una, a las ciudades  provinciales ( Arg.) de Florencio Varela, Rosario, San Juan ( 50) , Córdoba(250), Mendoza ( 100) y Santa Fe( 200) Sierra de la Ventana  (año 1944) , 350 marinos provenientes de Martin Garcia .

Cuando se anunció este plan, se desataron una oleada de quejas.  Entre 30 y 40 tripulantes habían sido liberados de la internacion en libertad condicional y había desaparecido en una operación ideada por el capitán Dietrich Niebuhr  (Agregado Naval). En los tres años a partir de enero de 1940, unos 200 hombres hicieron su camino de regreso a Alemania, la mayoría de ellos funcionarios o técnicos con conocimientos de gran demanda en la Kriegsmarine. Gerhard Lange, (cabo telegrafista) relata el estado de nerviosismo reinante “Siempre nos habíamos movido con mucha libertad dentro de los campamentos, respetando a nuestros superiores. En los últimos meses antes del final de la guerra eso cambió. Había guardias permanentes de soldados argentinos, para que nadie pudiera escapar”,  “Fue en ese momento que supimos que aquellos alemanes que se hubieran casado en la Argentina no serían obligados a volver”.

Los que se quedaron en Uruguay (11)

Fritz Adolf; Kurt Gabriel; Helmuth Gronow; Rudolf Haag; Heinz Heerlein; Hans Jahn; Fred Link; Paul Lubeck; Herbert Pach; Bruno Skibbe; Gunter Trettin

Algunos de ellos

Juergen Wattenberg / Kurt Diggins / Submarino U-162  / El túnel de escape en Arizona

Juergen Wattenberg

En septiembre de 1942 el capitan Juergen Wattenberg (Submarino U-162 Tipo IXC) fue hundido en septiembre de 1942 en las cercanías de Trinidad por los destructores HMS Pathfinder mas tarde fue trasladado a un campo de prisioneros de guerra en Phoenix, Arizona Al ser interrogado por oficiales de EE.UU. (Oficina de Inteligencia Naval, Wattenberg), reveló que se había escapado de Buenos Aires en abril de 1940 y había conseguido llegar a pie a Santiago con varios otros, y luego a casa por las compañías aéreas civiles a través de Bolivia, Pernambuco, África, España, e Italia antes de ser asignado a la Segunda U-Boat. Durante sus tres patrullas de Francia, se había hundido un total de 14 barcos Figura en la lista  de oficiales (Buenos Aires)  con el No 10  como cap. de corbeta, casado, nacido el 28/12/1900.

Su Increíble fuga

El capitán de submarinos Jürgen Wattenberg, entonces de 43 años, tomo su deber muy en serio. El prisionero de guerra en Papago estaba tan aislado en el desierto que los guardias estadounidenses consideran casi imposible escapar, estaban seguros de que el suelo rocoso, era demasiado difícil para cualquier intento de escapar por un túnel, pero eso era justo lo que hicieron los alemanes.  Increíble fuga de Juergen Wattenberg en Phoenix, Arizona

Info. Fuga de Wattenberg en EE.UU.

http://lasclavesdelmisterio.blogspot.com/2010/08/la-gran-evasion-flight-from-phoenix.html

El 5 de enero de 1985, el parque Papago, Campo de Prisioneros de Guerra se celebró una conmemoración. Las festividades fueron atendidas por los alcaldes de Phoenix, Scottsdale y Tempe. Uno de los invitados de honor fue Jurgen Wattenberg de 85 años de edad, comandante del U-Boat .

Kurt Diggins

Lo mismo ocurrió con Kurt Diggins del U-458, un nuevo submarino Tipo VII, que sobrevivió a ser atrapados en la superficie por un avión Hudson de Canadá frente a Halifax después de que había atacado a un buque británico, el Arletta, a finales de julio de 1942. Diggins había sido edecán del capitán Langsdorf y había llegado a Uruguay con cinco oficiales Graf Spee  Diggins estaba obligada a informar a la policía de Montevideo una vez por semana, aunque se fue de polizón a Buenos Aires con documentos falsos y regreso a Alemania.  Como el teniente  Diggins habia otros oficiales en Montevideo  como el jefe medico del buque Dr. Fran Ketzendorf, los 5 oficiales de las patrullas de caza y a su vez personal de líneas marítimas y distintos suboficiales del cuerpo de sanidad.

Otros de los fugados de Buenos Aires

Willi Dietrich y Dietrich Bludau de quienes se sabe viajaron al sur de Argentina y cruzaron la cordillera con ayuda de colonos alemanes.Tal vez lograron escapar por el paso Puelo al sur de Bariloche ya que existe un archivo de la policía de esta ciudad citado por Laurence  en su obra  que contiene la siguiente información: “En la investigación de la policía de Bariloche en el expediente `ex Tripulantes del Graf Spee` violación cláusula decreto PEN Nº58556, se ha llegado a establecer en forma cierta que en los primeros días de agosto 4 súbdito alemanes oficiales del acorazado mencionado, guiados por un vecino de El Bolsón (cerca de Bariloche) , consiguieron burlar  la vigilancia policial, internarse en Chile por el paso Púelo (Chubut).

Fue condecorado con la Cruz de Hierro de 1º y 2º clase luego de retornar a Alemania. Alcanzó el rango de Oberleutnant zur See y comandó el U-286 desde junio de 1943. Realizó 4 patrullas de guerra y pasó 119 días en el mar. Su mayor éxito como comandante de U-bootes fue el hundimiento destructor “HMS Goodhall  A finales de abril de 1945 cuando se encontraba en el Mar de Barents en busca de mercantes que aprovisionaran a la URSS, el U-286 fue atacado por las fragatas “HMS Loch Insh”, “HMS Aguila” y “HMS Cotton”. Lo atacaron con cargas de profundidad y hundieron sin registrarse sobrevivientes. Faltaban solo 8 días para el final de la guerra y Alemania estaba vencida desde hacía meses

Willi Dietrich   / Friedrich-Wilhelm Rasenack Bludau

Se convirtió en comandante de S-boots. Se trata de las Schnellbootes o lanchas torpederas rápidas alemanas. No solo fue comandante de la S-117 sino que fue comandante de la 10º flotilla de S-boots. Es importante destacar que los aliados las llamaban E-boats. Fue condecorado en junio de 1944 con la Cruz de oro y plata alemana por valor en combate ante el enemigo, sobrevivió a la guerra. Alcanzó el rango de Kapitanleutnant.

Ademas  de Dietrich y Bludau otros oficiales del Spee también sirvieron como comandantes en unidades de la marina de guerra alemana luego de fugarse de Argentina, estos fueron: Wolfgang Riekeberg, Heinz  Kummer,  Hans Joachim Schwebke,  Friederich Mumm, Jorg Ratsch, Hermann Kottmann, Jurgen Wattenberg, Gunther Schiebusch y Johann Reckhoff.

Continua….

http://u-boatargentina.blogspot.com/p/trabajo-historico-sobre-tripulantes-del.html

Friedrich-Wilhelm Rasenack

Friedrich-Wilhelm Rasenack, (oficial técnico de artillería) se escapó de marzo 1940 con una docena de personas entre los que se encontraba el. teniente Ratsch con  documentación checa a través de los Andes con destino a Chile. Allí recibió de un jefe de policía documentos búlgaros. En Valparaíso se embarca con rumbo a Génova, pero el barco fue internado por los americanos en el puerto de Balboa. La policía secreta Norte-americana no pone trabas a los dos “búlgaros”, quienes ascienden un vapor japonés. A través del Pacífico llegan al Japón, donde reciben pasaportes que los certifican como empresarios alemanes; esto les permite viajar a través de China con rumbo a Rusia, atravesando estepas y bosques siberianos uniendo Moscú con Prusia oriental por tren, adonde llegan el 1° de septiembre de 1940 Escribió el libro “La Batalla Del Río De La Plata “(1957). Durante muchos años presidió, como oficial de mayor rango, el Círculo de Camaradas Graf Spee, que anualmente organiza el acto conmemorativo para el comandante Hans Langsdorff. En muchos libros y artículos en distintos diarios y revistas retuvo sus vivencias. Falleció en Buenos Aires  el 23 de marzo de 2008.

Rasenack fue uno  de los que dinamitó el Graf Spee

http://edant.clarin.com/diario/1997/03/30/e-04103d.htm

El jugador de fútbol Heinrich Theelen

Heinrich Theelen, cabo de señales formaba parte de la V División .había jugado en el Borussia Mönchengladbach. El 31 de marzo,  (Enrique para los de Santa Fe)  debutó  en un amistoso ante River, disputado en el 15 de Abril. Ese día, salio a la cancha con Lezcano; Zárate y Martini; Arteaga, Solari y Bonacci; Tobke, Gervé, Theelen, Carelli y Ulrich. Por su parte, los de Núñez formaron con Besuzzo; Vaghi y Blanco; Cilauren, Minilla y Ramos; Peucelle, Moreno, Alcalde, Aballay y Pedernera.(Carlos Peucelle, señalado como “el padre” de La Máquina, y el Charro Moreno y el Maestro Pedernera, integrantes de aquella inolvidable delantera del conjunto Millonario).  Luego de su paso por el campamento de Santa Fe, Theelen fue trasladado a Rosario junto a otros cien alemanes, por las dificultades que había en nuestra ciudad para alojarlos.  Se casó en Santa Fe el 2 de junio de 1945  y tuvo un hijo.

Kurt Diggins (prismáticos)

Hans Eubel  Una vez arribado a Buenos Aires fue internado en la Isla Martín García y después de 1943, en Sierra de la Ventana, hasta su repatriación a Alemania en 1946. Al ser liberado por las Fuerzas Aliadas completó sus estudios de ingeniería y regresó a Argentina en 1949.Trabajó en importantes obras de ingeniería Hidráulica en Capital Federal, provincia de Buenos Aires y Santa Fe (Argentina). Se retiró de la vida laboral en 1981 y actualmente es miembro activo de los Círculos de Camaradas, tanto de Alemania como de Argentina. Durante las acciones en el Atlántico Sur estuvo a cargo de los lanzamientos del avión Arado y también de la dirección de tiros de torpedos.  Según informe la revista Galería, anexa al semanario Búsqueda de Montevideo, Hans Eubel, de 93 años de edad, es el último tripulante vivo del Graf Spee y ¿vive? en Punta del Este, Uruguay.

Kurt Wecker  Sirvió con el grado de Matrosenobergefreiter hasta la autodestrucción del barco. Durante su internación en Buenos Aires trabajó en una empresa alemana metalúrgica. Contrajo nupcias en el año 1943. Fue repatriado en 1946 a bordo del buque inglés Highland Monarch. Regresó más tarde a su segunda patria, Argentina, en el año 1949.A los pocos años de su vuelta, fundó su propio establecimiento metalúrgico y se retiró de la vida activa en 1982.

Paul Kus (Suboficial maquinista) Una vez en Buenos Aires fue internado en la ciudad de Córdoba, de donde escapó en 1940 para intentar regresar a Alemania. Después de cruzar Bolivia, llegó hasta Perú, donde fue descubierto y capturado. Regresó a Buenos Aires y tuvo como nuevo lugar de internación la Isla Martín garcía. Fue repatriado a Alemania el 15 de Abril de 1946. Formó parte de los voluntarios del Comando de Voladura, encargado de autodestruir el Graf Spee en el río de la Plata. Decidió volver a Argentina en 1949. Allí se desenvolvió como metalúrgico en una prestigiosa firma argentina encabezada por alemanes, jubilándose en el año 1980.

Internados en las provincias  argentinas (Santa Fe, Mendoza, Córdoba, San Juan)

Rosario Santa Fe (Arg.) / Mendoza

Provincia de San Juan (Arg.) / Capilla Vieja Córdoba / Uruguay llegada

http://www.dailymotion.com/video/x9ymjx_documental-graf-spee-1939_travel

Hotel Sierra de la ventana (video)

Sierra de la Ventana

En el año 1943 un grupo de 350 hombres integrantes de la tripulación del acorazado Graf Spee fueron enviados por la Marina al Club Hotel para su internación bajo la vigilancia del Reg. V de Infantería. Los tripulantes del otrora Graf Spee dieron vida nuevamente al  Ex Club Hotel de Sierra de la Ventana, durante los 2 años que duró la estadía en él; tras la partida volvieron al lugar el abandono y el olvido.


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