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****SEXUALIDAD****: Celos
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From: Yaxi  (Original message) Sent: 20/08/2010 05:55

De los celos patológicos no se sale sin ayuda profesional”

Los celos son afectos constitutivos del ser humano. No hay ser viviente que no los haya experimentado”, asegura Luis Buero, psicólogo social que junto a su colega Mimí Pugliano coordina un taller grupal para reflexionar sobre una de las emociones que más connotación negativa tiene.

“Cuando el ser humano nace forma una relación de total dependencia con su madre -apunta Buero-. Como no puede procurarse solo alimento ni seguridad forma una unidad con su madre. Luego, a medida que se crece, el otro es distinto a uno, pero hay una construcción de uno mismo a través de la mirada de ese otro y, además, la necesidad de alimento y de afecto continúa y el deseo es que quien la provee, generalmente la madre, lo haga en forma permanente? Entonces, aparece un hermano que también quiere lo mismo, o un papá, y esa ilusión de que el otro esté siempre con uno y nos pertenezca se hace añicos.”

“Todos somos celosos porque todos nacemos con dos miedos: a la pérdida y al ataque -agrega Mimí Pugliano-. No todos vivimos con la angustia del miedo a la pérdida, pero el celoso sí mantiene ese temor.” Luis Buero dice que la capacidad de admitir la existencia de otro (como distinto de uno mismo) derriba la ilusión de ejercer un control absoluto sobre esa persona, terreno fértil donde crecen los celos más enfermizos. Y enfermantes.

Pugliano afirma que para que los celos existan siempre hacen falta tres. “El triángulo está formado por el celoso, el objeto de amor o de interés y un rival, que tiene que ser igual o mejor que el celoso.”

La psicóloga advierte que las fronteras de los celos van mucho más allá del amor de pareja. Pueden aparecer entre hermanos, amigos, en el trabajo. Ambos psicólogos sociales dicen que ser celoso en una relación no asegura serlo en todas, y que hay vínculos que pueden favorecer más o menos los celos que otros.


Motores y enfermizos

Para los celos no hay épocas, “de lo contrario, Shakespeare no hubiera escrito Otelo hace 500 años”, reflexiona Luis Buero, pero indica que actualmente, y en especial entre las parejas más jóvenes, algunos códigos han cambiado: “Está muy difundido que las mujeres salgan con sus amigas y por más que a los chicos eso les dé celos se lo tienen que aguantar”.

“Antes para el hombre lo indiscutido era la posesión y para la mujer la resignación. Ahora la mujer tiene una interrelación mucho más activa con el otro sexo y hay mayores posibilidades para el hombre de encontrar rivales”, dice Pugliano, pero admite que varones y mujeres tienen un mayor sentido del desapego: saben que una relación no necesariamente es para toda la vida. Sin embargo, los celos existen. Y no siempre son malos.

“Hay celos motores, que tanto en una pareja como en otros vínculos pueden contribuir a mejorarlos -advierte Mimí Pugliano-. A lo mejor pensamos: «A mi marido le gusta esa mujer», y aunque en realidad no sea así, esa fantasía hace que me arregle más o que genere su atención para que él se fije en mí.”

“La presencia de un tercero real o imaginario genera una situación de «alarma» y eso es normal, porque de lo contrario no habría interés en el otro -dice Buero-. Sin embargo, hay personas que prefieren que su pareja no tenga una relación demasiado íntima con nadie más. Cuando esos celos se acompañan de intensos sentimientos de inseguridad, autocompasión, hostilidad y depresión dañan la calidad de vida de los integrantes de la pareja y pueden ser muy destructivos. Esas personas sienten que si pierden a su pareja será terrible, insoportable. Por eso son controladores, vigilantes, asfixiantes, inseguros, depresivos y siempre dependientes. El pacto secreto que construyen es: «Te doy todo, pero dame todo, si no, serás mala y deberás ser castigada.» De allí a la violencia hay un solo paso y, si bien es más frecuente de parte del varón, eso no indica que los celos enfermizos sean más habituales en ellos.”

Así, la dialéctica que comienza a generarse entre el celoso y el celado transforma la vida en una tragedia.

“De los celos patológicos no se sale sin ayuda profesional -asegura Pugliano-. El celoso siente angustia y su peor enemigo es su propia imaginación. Si es un varón, duda de su paternidad, cela al resto de la familia, a los amigos, a los compañeros de trabajo, imagina toda clase de traición, persigue y controla? El celado siente asfixia. Tarde o temprano, el vínculo se deteriora. Y no es nada fácil poner fin a la relación con alguien enfermo de celos, porque la conducta habitual es demostrarle que si no está con él (o con ella) se moriría y hasta sería capaz de matar si es dejado o dejada.”

Por eso, el alivio sólo vendrá si el celoso enfermizo es capaz de sentir “que puede sobrevivir y sobreponerse a la ausencia del otro”.
De varones y mujeres

“El varón cela a la mujer desde su propia elaboración del deseo, y la cela como si la mujer fuera un hombre, como si ella pudiera acostarse con cualquiera y los deseara a todos, que es lo que le pasa al hombre -dice Buero-. El varón tiene una visión donde el sexo está más presente, por eso teme la infidelidad y existe un temor atávico asentado en la incertidumbre de su transmisión genética. El temor de la mujer es a ser abandonada y procede más de la posibilidad de ser desplazada por otra mujer.”

“La mujer teme más que él deje de amarla, y tiende a perdonarlo frente a una infidelidad, o le cree si él le dice que no tiene otra relación o que esa mujer con la que lo vio es una amiga o una compañera -dice Pugliano-. El hombre, en cambio, lo único que quiere saber es si ella se acostó o no se acostó. Y si ella le miente una vez, se derrumba todo, porque para él significa que le ha mentido siempre.

“Para evitar malos entendidos es útil que los integrantes de una pareja pongan en orden qué es lo más importante para cada uno en ese momento de la vida y se lo comuniquen al otro. Eso ayuda a prevenir conflictos.”

La tarea es muy sencilla. Anotar una escala de prioridades: familia, amigos, estudio, pareja, hijos, tiempo libre. “Si para mi pareja su escala de valores comienza en el trabajo sabré a qué atenerme -dice la psicóloga social-. E igual será de mi parte. Es como un juego reglado, que favorece conocerse más. Al menos, uno sabe a qué está jugando.”

os celos son una emoción que surge por querer poseer en exclusiva a la persona amada. El miedo a la pérdida, real o no, planea como una amenaza. Normalmente asociamos este sentimiento a las relaciones de pareja, pero también puede darse entre hermanos, compañeros de clase…

Los celos y la envidia, tienen el mismo motivo: la necesidad de poseer. El celoso manifiesta su miedo a perder su posesión, es decir, considera que es suyo y no quiere que nadie se lo quite. El envidioso en cambio quiere lo que no tiene.

Los celos pueden ser una manifestación de amor, pueden ser positivos mientras se respeten las normas aceptadas por la pareja.

El celoso se siente mal cuando ve o imagina a su pareja con otras personas. Siente ansiedad y nerviosismo cuando sucede. Es frecuente la comparación constante (“soy más bajo que…”, “soy menos simpático que…”), facilitando la minusvaloración y la necesidad de demostración de afecto por parte de la otra persona. Los comentarios y los gestos del otro son analizados exhaustivamente buscando indicios. Actúa motivado por la desconfianza, se niega a salir con otras personas y se enfada si su pareja comparte su tiempo con otros. El estado de vigilancia es continuo, llevándole a espiar a su pareja la correspondencia, llamadas… con el fin de asegurar la fidelidad o encontrar pruebas que demuestren una posible aventura.

Los celos cuando superan una dosis razonable, destruyen la pareja. Por ejemplo, es razonable que nos podamos sentir celosos cuando una persona de nuestro mismo sexo habla regularmente con nuestra pareja. Pero a la larga los celos pueden llegar a destruir la relación: la amenaza constante, sentir que se está observando cada comportamiento, hará tarde o temprano que la pareja cambie su forma de comportarse, que se destruya la posibilidad de diálogo y finalmente, el miedo a perder al otro, acaba llevando la relación a su fin. Sería la profecía autocumplida.

Para superar los celos, lo primero de todo es darse cuenta de que lo eres. Hay que intentar descubrir en qué momentos uno se comporta de manera celosa. Anotar lo que se hace, lo que se siente y lo que se piensa en esos momentos ayudará a entender y razonar mejor su origen. Por supuesto, hay que hablarlo abiertamente con la pareja. Quizás los celos tengan fundamento, pero quizás no sea así, si se analizan pensamientos, sentimientos y conductas, es probable que puedan hallarse muchos errores de interpretación. Habría que decirle al celoso, que si su pareja está con él será porque le quiere como es, no es necesario competir no compararse con nadie. Es mejor dedicar las energías a fortalecer y no a destruir la relación. Es necesario mejorar el diálogo, el respeto y la confianza. Para conseguir todo esto, lo mejor es planificar nuevas actividades juntos buscando disfrutar con ello.

Los celosos extremos, pueden llegar a tener peticiones absolutamente exageradas que aun siendo aceptadas no calman el sentimiento de inseguridad. Limitan de tal manera la vida de la pareja que no les permiten salir de casa, hablar con los demás, arreglarse… Es más fuerte el miedo que el amor. Cabría recomendar a estas personas que no sigan aguantando todo eso, que busquen apoyo para hacer frente al problema, que no se sientan culpables de lo ocurrido y que intenten ayudar a su pareja con atención especializada.

Supere los celos

Hay muchas razones por las cuales sentimos celos y aunque es una emoción normal en el ser humano, tiende a salirse de control y causarnos muchas dificultades – a nosotros y a quien amamos – si no le ponemos un freno. Con un poco de introspección y algunas técnicas, usted podrá lograrlo, empezar así a vivir mejor, sentirse bien y construir una relación sana y basada en la confianza, puntos esenciales para el éxito personal y de la pareja.

Para poder vencerlos, usted primero debe saber de dónde vienen sus celos. Siempre hay una causa para que aparezcan los celos y una vez que usted reconozca esas causas, será mas fácil tomar el control.

Cuando surgen las emociones de los celos, todo lo que usted sabe es que se siente así, ¿verdad? Aquí es donde usted necesita parar. Será difícil de recordar, pero debe tomar una pausa cada vez que aparezcan los celos y preguntarse por qué se siente así. ¿Tendrá algo que ver con su propia autoestima, o es su pareja quien da buenas razones para sentirse de esta forma? Hablando de autoestima: los celos son una buena forma de disminuirla. Además, derruyen la armonía de la relación, basándola en la desconfianza y el disgusto. Por todo esto, y sin importar cuáles sean las razones, es muy importante que los supere, o el daño será muy grande.

Una vez que ha comprendido de donde viene el sentimiento, entonces necesita descubrir por qué esto le causa celos. Por ejemplo, si usted siente celos cuando su pareja habla con alguien del sexo opuesto, entonces necesita descubrir por qué esto le provoca celos. ¿Ha tenido alguna experiencia previa que le haga sentirse así ahora? ¿Tiene miedo a la traición? Si es así, ¿por qué tiene ese miedo? ¿Su autoestima está muy baja? ¿Siente que pierde la atención de su pareja? ¿Cree que todos desean hacerle daño? Como puede ver, hay distintas preguntas que pueden hacerse y es importante responderlas para entender la raíz del problema, y conseguir así tomar el control. El reconocimiento es el primer paso de importancia y sin él no será posible el cambio.

Al comprender de donde vienen los celos y que los causa, usted puede concentrarse en mantenerlos bajo control e incluso deshacerse de ellos. Si la razón tiene algo que ver con su pareja, lo mejor será tener una seria conversación con él/ella sobre el tema. No tenga miedo de sentirse de esta forma. Usted puede expresarse con libertad en el marco del respeto y el cuidado por el otro, y esperar que la respuesta venga en la misma línea. Si su pareja realmente se interesa por usted, intentará buscar formas de prevenir la aparición de estas emociones. Recuerde, sin embargo, que los celos pueden ser desproporcionados, o incluso las causas pueden no existir en la forma en que usted las ha visto hasta ahora. Por eso, hay que abrirse y escuchar al otro con confianza.

Busque, sea cual sea la causa, formas de sentirse bien en lo personal, mejorando por ejemplo su aspecto, sus conocimientos, etc., cualquier cosa que le ayude a ganar mayor fuerza y confianza. Esto le ayudará a estar en condiciones de luchar contra los celos cuando éstos aparezcan.

El control de los celos y su completa superación va a tomar un tiempo. Todo depende de las situaciones y razones. Si tiene una pareja seductora que le provoca celos, y su pareja deja de hacerlo, será mas fácil terminar el problema. Sin embargo, si los celos vienen de un área diferente como su naturaleza competitiva hacia otros miembros de su sexo, o su propia auto-imagen negativa, será algo mas difícil. Es muy común que las mujeres sientan celos del éxito, inteligencia, belleza o relaciones de otras mujeres. Si usted siente celos de la gran figura de otra y de como llama la atención, entonces tal vez usted debería enfocarse en usted misma en vez de mirar hacia su éxito. Concéntrese en encontrar formas de satisfacerse física y mentalmente, y de lograr las metas personales que le hacen sentirse bien.

Aprender como manejar las emociones de celos tendrá una gran influencia en el resultado de sus situaciones. Combine sus celos con emociones mas racionales para poder evitar que se extralimiten, reflexionando por ejemplo unos minutos antes de actuar o decir algo. Si en cambio las combina con emociones negativas iguales o mayores, como el enojo, entonces retrocederá y no logrará ningún resultado de los que desea. Podría terminar tomando una decisión que al final le hará sentirse peor.

Para mantenerse en la buena vía para lograr superar los celos, debe recordar estos pasos:

- Reconocer sus celos.
- Preguntarse de donde vienen.
- Preguntarse por qué esto le hace sentirlos.
- Desear deshacerse de ellos.
- Hacer cambios personales en su salud, estilo, metas, etc. que le ayuden a luchar contra los celos.
- Combinar los celos con una emoción mas racional.
- Practicar a menudo.

Si mantiene estos pasos en mente y los sigue, aprenderá a tomar control de sus celos en vez de que ellos le controlen a usted. El ultimo paso, la práctica, es muy importante. Como enseña el dicho: la práctica logra la perfección. Entonces, si continua practicando estos pasos, el control de esta emoción negativa se hará mas y mas fácil, hasta que realmente logre superarla. Tomar control de las emociones le hará el líder y no el seguidor de sus emociones, y esto puede prevenirle de entrar en territorios no deseados, como las rupturas, la baja autoestima, el daño del ser querido, la depresión o un mayor sentimiento de celos, frustración y dolor.

Una vez superado este problema, usted podrá enfocarse en tópicos mas valiosos en su vida y ver las cosas con una mente mas abierta y clara, lo cual le guiará a tomar mejores decisiones y encontrar mejores soluciones a cualquier obstáculo que se se presente en sus relaciones personales y en la vida en general.



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