"Lo que no me mata, me hace más fuerte".
Aparece en el aforismo 8 de la sección "Maximen und Pfeile" (Máximas y flechas) de su libro El ocaso de los ídolos (Götzen-Dämmerung), publicado en 1889.
Nietzsche utiliza esta frase para expresar su filosofía sobre la superación de las adversidades y el dolor como parte esencial de la vida y el crecimiento personal.
El libro fue escrito en uno de sus últimos periodos de lucidez, caracterizado por ser una obra muy directa y radical.
El ocaso de los ídolos, o cómo se filosofa a martillazos (1889), un libro escrito en uno de los últimos períodos de lucidez del alemán, antes de que la locura lo consumiera del todo. Quizá por esto es una obra hecha ya sin ningún tipo de cortapisas, como dijo él mismo en una de sus cartas, “radical hasta el punto de la criminalidad”.
De ahí el título, un juego de palabras que alude a la célebre ópera de Richard Wagner El ocaso de los dioses. Para burlarse de los “ídolos” que cimentaron los valores, para él nihilistas, en los que se basa el pensamiento occidental desde los tiempos de los sofistas, cambió el término götter (dioses) por götzen, esos ídolos, o “falsos dioses”. No se libra ni siquiera Sócrates, al que llama “el primer farsante”.
Publicación, Isabel Martín/LBA