El verano es un excelente momento para tomar vacaciones con los niños. Si tienes la oportunidad de conocer nuevos lugares, llévate el Feng Shui contigo.
Cuando te quedas a dormir en un hotel, a tu cuerpo le toma un tiempo adaptarse al nuevo ambiente y es posible que las primeras noches, el sueño no sea reparador. Entonces, te sientes cansado e incómodo. Aquí puedes utilizar los principios del Feng Shui.
Cuando llegues al hotel revisa el cuarto. Si viajas con los niños y tienes una habitación con camas dobles, déjalos dormir en la cama que quede más cerca a la pared. Esto les ofrece seguridad en un ambiente distinto.
Verifica que no tengas la pantalla del televisor o un espejo frente a la cama. El reflejo de los cuerpos durante la noche, te drena energía vital. Al otro día, amaneces cansado y sin ánimo. El remedio para esto es cubrirlos con una sábana o una toalla durante la noche.
Toma la precaución de desenchufar los aparatos que no necesites. De lo contrario, crearás una sobrecarga de efectos electromagnéticos. Esto afecta tu sistema y puede causarte dolores de cabeza.
Piensa cómo sustituir algunos aparatos. En vez de tener conectado el despertador, utiliza los servicios de llamadas del hotel sin costo alguno. Al llegar en la noche, trata de no encender todas las lámparas al mismo tiempo. Esto crea desbalance y activa la energía Yang.
El efecto lo sentirás al momento de acostarte, no podrás agarrar el sueño rápidamente por mas cansado que estés y los niños no querrán estar en la cama. Para evitar esta situación, deja sólo una lámpara encendida.
Hoy día algunos hoteles ofrecen un menú de almohadas. Verifica si el tuyo cuenta con este servicio. De no ofrecerlo, es recomendable llevar tu propia almohada, especialmente si eres alérgico. Durante las vacaciones debes proteger el descanso y la salud para asegurar el pleno disfrute de tu viaje.