Amor sin dependencia Como transitar por los senderos del verdadero amor.
Declararse afectivamente libre es promover el
amor sin opresión, es distanciarse de lo perjudicial y contactar con el
lado saludable del amor.Aunque hay muchas diferencias
entre lo que significa amor y dependencia, podríamos destacar algunas
de ellas, como por ejemplo el hecho de que dos personas que se aman
verdaderamente son capaces de estar solas sin tener una sensación de
carencia afectiva o vacío.
Si hay amor uno no tiene miedo a
perder a la persona amada, pero si hay dependencia, el temor al
abandono se manifiesta permanentemente.
En el amor no hay celos infundados, en la dependencia son comunes los celos incontrolados e irracionales.
En el amor la autoestima se fortalece, en la dependencia los sentimientos de inseguridad crecen como la espuma.
Para
aumentar nuestra autoestima hay que fijarse en las propias virtudes,
rechazar la autocrítica, mostrarse indiferente a los ataques de los
demás, proponerse retos asequibles y premiarse por conseguirlos, tomar
decisiones sin contar con el apoyo de nadie y no pensar en lo que
estarán pensando los demás.
En el amor puedo seguir siendo “yo”,
con mis intereses, gustos y necesidades en pleno funcionamiento. En la
dependencia el “yo” se desvanece en los requerimientos del otro hasta
perder la propia esencia.
En el amor hay alegría, en la dependencia, tristeza y estrés.
La
adición amorosa va de la mano de la ilusión de permanencia, la idea de
que el amor es eterno e inalterable. Esta concepción está sustentada en
el romanticismo a ultranza que considera que el amor verdadero es para
toda la vida, incluso para otras vidas. El auge de la Nueva Era ha
hecho renacer el mito de las almas gemelas cuya premisa sostiene la
existencia de alguien que encaja exactamente con uno, una especie de
media naranja cósmica., pero la realidad es que somos nosotros mismos
quienes construimos o destruimos el amor.