Yo quisiera salvar esa distancia, ese abismo fatal que nos divide, y embriagarme de amor con la fragancia mística y pura que tu ser despide.
Yo quisiera ser uno de los lazos con que decoras tus radiantes sienes; yo quisiera en el cielo de tus brazos beber la gloria que en tus labios tienes.
Yo quisiera ser agua y que en mis olas, que en mis olas vinieras a bañarte para poder, como lo sueño a solas, a un mismo tiempo por dondequiera besarte.
Yo quisiera ser lino y en tu lecho, allá en las sombras, con ardor cubrirte, temblar con los temblores de tu pecho, y morir de placer al comprimirte.
Oh! Yo quisiera mucho más, Quisiera llevarte en mí como la nube al fuego, mas no como la nube en su carrera para estallar y separarnos luego!
Yo quisiera en mí mismo confundirte. Confundirte en mí mismo y entrañarte; yo quisiera en perfume convertirte convertirte en perfume y aspirarte.
Aspirarte en un soplo como esencia, y unir a mis latidos tus latidos, y unir a mi existencia tu existencia, y unir a mis sentidos tus sentidos.
Aspirarte en un soplo del ambiente, y así verter sobre mi vida en calma, toda la llama de tu pecho ardiente y todo el éter de lo azul de tu alma.
Aspirarte ... De ti llenarme. Y en ciego, y sordo, y mudo consagrarme al deleite supremo de sentirte y a la dicha suprema de adorarte