Sábado31 de octubre del 2009
El poder divino me llena de gozo hoy.
Gozo
Como las aves en el cielo o las olas en el mar, puedo lograr nuevas alturas gracias al poder divino que yace en mí. Al orar y llevar a cabo mis actividades, Dios me llena de gozo. Así como la energía mueve las olas y el viento eleva las aves, el gozo irradia en mí dándome aliento y entusiasmo por la vida.
Encuentro alegría en las cosas sencillas, como pasar tiempo con un amigo o disfrutar de la belleza de la naturaleza. Estoy consciente de todos mis momentos de dicha y los guardo como un tesoro. El gozo da forma a mis pensamientos y fluye en mis conversaciones y acciones. Siento el gozo como la verdad de mi ser y la energía divina en mi vida.
“Porque has sido mi socorro y así en la sombra de tus alas me regocijaré.”—Salmo 63:7