Había, en un pueblo de la India, un maestro conocido
a la vez por su santidad y por su espíritu excéntrico.
Sabedores de ello, los aldeanos lo invitaron a que predicara para divertirse a
su costa. Sin embargo, el maestro intuyó que el pedido no era sincero y decidió darles una lección.
Cuando llegó el día de la charla, se presentó ante ellos y les preguntó: — Amigos, ¿sabéis de qué voy a hablaros?
— No — contestaron todos.
— En ese caso — dijo —, no voy a deciros nada. Sois tan ignorantes
que de nada podría hablaros que valiera la pena.
No os dirigiré la palabra hasta que no sepáis de qué voy a hablaros. Desorientados, los asistentes volvieron a sus casas.
Se reunieron al día siguiente y decidieron invitarlo de nuevo. Sin dudarlo, el maestro los visitó otra vez y les preguntó: — ¿Sabéis de qué voy a hablaros? — Sí — contestaron todos.
— En ese caso, no tengo nada que deciros porque ya lo sabéis. Buenas noches, amigos. Enojados y burlados, los aldeanos no se dieron por vencidos y
convocaron por tercera vez al maestro.
Este se presentó ante ellos y luego de un breve silencio les preguntó: — ¿Sabéis de qué voy a hablaros?
Los aldeanos se habían puesto de acuerdo para no dejarse atrapar de nuevo y contestaron:
— Algunos lo sabemos y otros no.
— En ese caso, que los que saben transmitan su conocimiento a los que no saben. Dicho esto, el hombre santo se marchó a su casa.
Esta semana, vamos todos a apreciar –y fortalecer–
nuestra
apreciación de lo tremendamente significativas
y delicadas que son las almas que
aparecen en nuestras vidas.
Despertemos para estar siempre preocupados por los
demás,
alertas y en todo momento listos para preguntar,
“¿Cuál es la mejor
manera de cuidar de esta alma?”.
Queremos asegurarnos de estar siempre
abriendo
puertas para que otras almas entren y se eleven
y así se puedan
convertir en una mejor versión de si mismas.
FELÍZ MARTES PARA TODOSSSS, AMOR, AMOR , AMORRRRR!!!!!!!
RAYITOS DE LUZ AMIGUITAS DEL ALMAAAAAA,