Miércoles11 de noviembre del 2009
Doy gracias a Dios por quienes dedican sus vidas a servir a otros.
Servicio
A través de los siglos, las personas han prestado servicios a otros haciendo de sus comunidades, sus países y el mundo en sí un lugar mejor y más seguro. Me maravillan su valor y dedicación.
Aprecio profundamente la contribución de quienes sirven a la humanidad. Como parte de nuestra familia mundial, yo también hago mi parte para promover una vida mejor para todos.
Mis oraciones son una manera poderosa de contribuir al mejoramiento de la humanidad. Hoy tomo tiempo para honrar y bendecir a aquellos que con sus acciones demuestran misericordia y compasión por los demás. Doy gracias por ellos y por todo lo bueno que aportan a nuestro mundo.
“Que ames y sirvas a Jehová, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma.”—Deuteronomio 10:12