Lunes16 de noviembre del 2009
Con un espíritu dispuesto, expreso más de mi luz crística cada día.
Dispuesto
Cada cambio comienza gracias a mi disposición.
Ésta es la abertura por medio de la cual invito más de la abundancia y sabiduría de Dios a mi vida.
Si deseo que algo sea diferente, llevo este deseo a Dios en oración.
Luego me pregunto: ¿Estoy dispuesto a dejar ir agravios pasados
y permitir que el amor de Dios fluya en mi vida?
¿Estoy dispuesto a verme como una criatura perfecta de Dios,
receptivo a todo Su bien? ¿Estoy dispuesto a dejar ir lo que me limita y expandir mi comprensión del poder de Dios en mí?
Como un primer paso, digo: “¡Sí, estoy dispuesto!” y, paso a paso, expreso más de mi luz crística cada día.
Devuélveme el gozo de tu salvación y espíritu noble me sustente.—Salmo 51:12