19 de noviembre del 2009
Veo a todas las personas a través de los ojos de Dios.
Orar por otros
Soy motivado a orar por mis seres queridos, especialmente por quienes estén pasando por alguna tribulación. “Oraré por ti” es una frase que digo con sinceridad y cariño. Al orar, me uno con esa persona en Espíritu y amor. Quizás no me sea tan fácil abrir mi corazón y orar por quienes me han tratado mal o han tratado injustamente a otra persona. Mas sé que toda alma merece oración. Todos tenemos la chispa de la luz crística, y podré verla cuando vea como Dios ve.
Al dejar ir cualquier pensamiento de rencor u hostilidad, permito que la gracia y la sabiduría de Dios emanen de mí. Al enfocar mi atención en la bondad siento profunda compasión. En oración, ayudo a crear un espacio donde todos somos sanados.
Amad a vuestros enemigos, … y orad por los que os … persiguen.—Mateo 5:44