|
|
¿Qué es lo que me impide creer?
Hugh Ross, un conferenciante cristiano, acababa de hacer una exposición a unos cuarenta profesores de una universidad. «No puedo negar la veracidad de su mensaje», declaró uno de ellos. «Entonces puede entregar su vida a Jesucristo», respondió el conferenciante. «Sí, respondió el otro, podría planteármelo, pero todavía no estoy listo». Para no aceptar a Jesús, muchos crean una serie de argumentos intelectuales o evocan el recuerdo de heridas morales causadas por personas que dicen ser cristianas. Entonces se forman unas barreras muy sólidas que derivan de una voluntad opuesta a Dios, y esto debido a sufrimientos personales o simplemente al orgullo del hombre que no quiere someterse a Dios. No vamos al Señor por motivos intelectuales, ni en función de nuestras circunstancias o de los comportamientos del otro, sino a causa de nuestras necesidades más profundas; éstas conciernen a nuestra conciencia, al mal que hayamos cometido y al mal que está en nosotros. El amor de Jesús nos invita a hallar lo antes posible el descanso y la paz que él da, a abrir nuestro corazón a la esperanza. ¿Qué es lo que le impide creer? ¿Está usted dispuesto a reflexionar a la luz de la Biblia? Tome la buena decisión. ¡Jesús nunca ha decepcionado a nadie!
|