TECNICA
Se utiliza básicamente nuestra voz con entonación, armónicos, improvisación de voz, canto creativo utilizar nuestra voz como instrumento sanador, para sacar al exterior cualquier tipo de energía bloqueada que nos cause malestar. Los cuencos de cuarzo y tibetanos, así como instrumentos acústicos varios nos ayudarán en este proceso.

Esta terapia la podemos utilizar nosotros mismos con nuestra propia voz una vez tengamos los conocimientos y la práctica adecuada o bien que nos lo realice un músico-terapeuta. Se realizan también determinados ejercicios de observación de la luz (fosfenismo), lo que nos dará más sensibilidad y nos hará más receptivos y equilibrados, potenciando nuestro psiquismo, inteligencia, creatividad, ideación y concentración mental, desarrollando nuestra memoria y nuestro espíritu de iniciativa, e intuición, al mismo tiempo nos relajará el sistema nervioso, vivenciando paz y serenidad.
Como beneficios añadidos obtendremos una mejoría del sueño, un aumento de la confianza en nosotros mismos y nuestro carácter cambiará para mejor, nos convertiremos en personas más calmadas, más optimistas y positivas, más abiertas de carácter y nos sentiremos más felices y más a gusto con nosotros mismos y con todo lo que nos rodea.

Al ser la luz una frecuencia más alta que el sonido, trabajando con la luz conseguiremos avanzar a pasos agigantados, sea lo que sea lo que nos propongamos. La energía lumínica se transforma en energía mental, purificando la mente, sentimientos y emociones. No debemos olvidar que todo empieza primero en la mente en forma de pensamiento y luego aparece en el mundo físico, por eso es tan importante la luz, porque hace que tu mente cambie para mejor, una vez que la mente se purifica y desaparecen de ella las energías, llamémoslas “no-positivas” a partir de ese momento todo lo que se plasma en tu mundo físico o realidad vibra en sintonía con tu mente y lo que te ocurre está en perfecta armonía.
Tal como esté tu mente serán las experiencias que vivirás en el mundo y con las personas que interactuarás. Sólo las personas cuyas mentes están en un estado de profunda negatividad, crearán una realidad fiel reflejo de su interior. Armonizando tu mente modificas las experiencias que vivirás. Esas energías no positivas pueden ser un estado de ánimo sombrío, ansiedad, depresión, celos, ira, envidia, pesimismo, pensamiento compulsivo, pensamientos suicidas, poca auto-estima, mal humor, culpa, orgullo, no creer en ti mismo, falta de confianza, miedo, temor, fobias, preocupaciones, rencor, sentimientos de hostilidad, enfado, resentimiento, irritación, ganas de hacer daño, crítica, juicios de valor, prejuicios, quejas, dolor físico y emocional, etc. No es necesario seguir, aunque la lista es más extensa. Si quieres que te pasen cosas buenas en la vida, tu energía mental debe estar en armonía.
Todo a lo que prestes atención en tu vida, crecerá con más fuerza. Todo a lo que no prestemos atención, se marchitará, se desintegrará y acabará desapareciendo. Armonicemos nuestra energía mental con luz y sonido. Vibraremos en una frecuencia superior y nos inmunizaremos a las malas energías exteriores y a los patrones negativos de pensamiento.Lo importante de trabajar con la luz no sólo es lo que puedes conseguir, que es muchísimo, sino la rapidez, la velocidad supersónica en que lo vas a conseguir.
INDICACIONES
La enfermedad es la pérdida de una armonía, a través del sonido se logran sorprendentes efectos terapéuticos en infinidad de enfermedades, como por ejemplo dolores, inflamaciones, tensiones musculares, contracturas, reumatismo, artrosis, depresiones, estados de angustia y ansiedad, estrés, hiperactividad, astenias, insomnio, nervios, eliminación de toxinas, bloqueos emocionales y energéticos, hiperactividad, tristeza y melancolía, y en general un mejoramiento en todo tipo de mal-estar y enfermedad.
Por medio del sonido podemos alcanzar profundos estados de relajación, meditación y fuerza interior.
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