Los cristales son herramientas maravillosas para equilibrar la energía en nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestras emociones y nuestro medio ambiente. Sus propiedades únicas los hacen invaluables en un contexto terapéutico para una amplia variedad de enfermedades.
La curación con cristales es la utilización de cristales sobre y en torno al cuerpo para producir cambios benéficos y corregir desequilibrios. Los cristales ayudan en la falta de energía, filtran la energía dañina, liberan energía estancada o bloqueada y transforman patrones destructivos. Este enfoque a la salud se basa en el punto de vista de que toda la vida está formada por energía y el cuerpo físico es un microcosmos que refleja el macrocosmos del universo. Nuestro planeta, y finalmente el universo, existen como una danza perpetua de fuerzas en equilibrio. El aire que respiramos, el calor y la luz del sol, el agua y el alimento, son energías de que dependemos para vivir. Como organismos, estamos sintonizados cuidadosamente para absorber, almacenar, transformar y transmitir energía. Por lo tanto, si falla algo en nuestro sistema personal de energía o en el equilibrio del medio ambiente, se deteriora el equilibrio de las funciones que sostienen la vida y podemos caer en espiral en un patrón destructivo de enfermedades.