Historia y Mensaje
"Recen el rosario y hagan la paz"
Nicaragua ha sufrido mucho por causas políticas y por desastres naturales. En todas las tormentas, la fe católica del pueblo y su gran amor a la Virgen han sido su fortaleza.
La aparición de la Virgen en Cuapa ocurre en 1980, cuando Nicaragua se encontraba dominada por un gobierno comunista que hacía lo posible para destruir la fe católica. Querían establecer una "Iglesia popular" separada de Roma, el país estaba en guerra civil, la sangre corría mientras la miseria y el odio se extendían por todas partes.
La Virgen llama a sus hijos a construir la verdadera paz.
Las apariciones de Cuapa son reconocidas por la conferencia episcopal nicaragüense y el lugar de las apariciones es santuario nacional y fue indulgenciado durante el jubileo del año 2000.
La Virgen escoge lo mas humilde para atener su victoria
Cuapa es un pequeño y remoto poblado con unas 100 casas campesinas en el departamento nicaragüense de Chontales, al este de Managua, capital de la nación.
La palabra "Cuapa" se deriva de "coatl pan", que en el idioma indígena nahualt significa: “por encima de la serpiente”. Al cristiano este nombre le hace pensar en la Inmaculada Concepción, patrona de Nicaragua, quien aplasta a la cabeza de la serpiente.
Nuestra peregrinación a Cuapa no fue hasta junio del 2001. Las cosas habían mejorado mucho: La carretera de Managua (capital de Nicaragua) a Cuapa ha sido reconstruida, las calles principales de Cuapa han sido empedradas, el parque central está bien arreglado y a la iglesia nueva se le han añadido 50 metros porque la comunidad de creyentes sigue creciendo. En Cuapa se siente la presencia de la Virgen.
El Vidente
Bernardo Martínez nació en Cuapa, Nicaragua en 1931. Su abuelita lo crío y educó cristianamente. Era un campesino sencillo y humilde, piadoso y servicial, que le gustaba ayudar en la Iglesia como sacristán. Bernardo es a quien la Santísima Virgen escoge para revelar su mensaje.
Desde muy niño Bernardo quiso ser sacerdote, pero no pudo lograrlo en su juventud. Después de las apariciones, por un regalo preciosísimo de la Santísima Virgen, Bernardo, a los 64 años de edad, es ordenado sacerdote en la Catedral de León, Nicaragua, en 1995. Muere como santo sacerdote en el año 2000 y se celebra la misa de resurrección en la misma catedral.
Tuvimos la dicha de conocerlo poco tiempo después de las apariciones. No era aun sacerdote. Nos sorprendió su humildad y prudencia, su amor a la Virgen y a la Iglesia.
PRIMEROS SIGNOS DE LA APARICIÓN: LUZ
Las primeras señales empiezan a ocurrir el 15 de abril de 1980 en la iglesita de Cuapa donde Bernardo era sacristán. Al llegar el a la sacristía se encuentra la imagen de la Virgen toda iluminada. Él inmediatamente, en su sencillez, lo atribuye a que los muchachos que jugaban béisbol le habían roto el techo y por eso entraba tanta luz. Pero luego vio que aquello era sobrenatural. Después vino otra señal: una luz encendida en la capilla. Bernardo pensó que alguien de los que ayudaban en la iglesia la habían dejado así y, como él era el encargado, se preocupó por los gastos de la electricidad.
Desde ese momento los milagros empiezan a ocurrir en el corazón del humilde campesino. Él que antes tendía a la ira, según su propio testimonio, y peleaba con las personas cuando algo no estaba bien, ahora se quedaba callado. Con el suceso de la luz encendida pensó pagar él mismo los gastos y no decir nada y, con respecto a la imagen iluminada, pensó, antes de comprobar el fenómeno, que no les iba a decir nada a los muchachos, porque ya había sido bien severo con ellos cobrándoles el daño del techo causado anteriormente. Cuando antes Bernardo se enojaba con ira, ahora tan solo se pone triste y reza.
Enseñanza: La Virgen trae la luz del Señor que transforma los corazones.