Un tío con pinta de gorila de discoteca sentado sobre el capó de su deportivo Audi junto a cuatro pibas de prietos pantalones y medidas generosas está animándolas a dar una vuelta cuando irrumpe un tanque militar a toda mecha, envuelto en el propio polvo que levanta. En una atmósfera cutre, de peli porno rodada con cuatro duros, plagado de gestos primarios como cuando el soldado que salta del tanque acaricia el cañón mientras invita a las chavalas a subirse para ir de paseo, las fuerzas armadas austriacas han echado el resto.
Es una lástima que enseguida hayan protestado quienes ven sexismo en este ingenuo spot, obligando al ministro de Defensa y Deporte a retirar esta joya que cumple con todos los requisitos para animar a aquellos que deciden defender la patria austriaca. La última secuencia, en el que las mozas corren tras el panzer exigiendo a los militares que cumplan lo prometido es digna de un Oscar