|
GOLONDRINAS
DELFINA ACOSTA
Amado, desenrédame las trenzas. Escucha a las reidoras golondrinas que pueblan mis susurros confesarte mi amor donde gotea la llovizna. En esta tarde con olor a mar tú tocas a mi puerta. El lobo avisa su amor voraz. A mi casona llegas y bebes de mi boca bien servida. ¿Escuchas? ¿Son las olas o los árboles? ¿Ves las gaviotas vueltas dando al día? Mis dedos te recorren pues se atreven.
De golpe todo el cielo. Por las vías de un tren nocturno que a los astros parte, yo voy tras una estrella, si me miras.
Amado desenrédame las trenzas y cúbreme los senos con tu vida.
|