En ocasiones resulta complicado. Además, como seres vivos que somos, inevitablemente nos asaltan emociones constantemente y no todas son positivas. Un recurso muy resolutivo es ser un poco niño a veces, y un toque de inconsciente otras, para ver las cosas lo más optimista posible.
Otras veces, aunque parezca cómico, ante una adversidad tremenda o un problema que nos atormenta, lo mejor es no haceer nada. Te acuestas...y cuando despiertas al día siguiente, resulta que aquello que parecía tan complejo y que tanto nos angustiaba, se ha resuelto sólo.
También alguna vez hay que ponerse el mundo por montera y romper todas las normas convencionales que nos asedian a diario.
Funciona.
