Obviando la fama que puedan tener entre los ciudadanos españoles los agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, cualquier usuario que reciba un email remitido desde el dominio guardiacivil.gob.es, es más que probable que se asuste pensando en alguna multa de tráfico o citación judicial. De este temor parece que se han aprovechado los creadores de una reciente campaña de propagación de malware usando enlaces maliciosos contenidos en correos electrónicos, para + información