gracias por esta oración que repetíamos cada día en el colegio, hacía mil años que no la recordaba y me sentía muy protegida por ella.
a veces éramos ruinitas, y acentuabamos en exceso los últimos versos: corazón y compasión...había que ver las miradas que nos echaban las monjas!!!
que todo salga bien, amiguita, abrazos-