La Navidad es temporada alta para las carnicerías y pescaderías, y en la mesa de Nochebuena o Nochevieja no suelen faltar el cordero, el besugo, el pavo, el pixín o el marisco. Y a pesar de que no corren tiempos para grandes dispendios, los detallistas de la ciudad constatan que, a la hora de preparar los ágapes de estas fiestas, la crisis se nota, sí, pero sólo lo justo.
Prueba de ello es la impresión que se lleva José Fernández, que trabaja en Pescados Vicente, en la plaza de abastos de Las Meanas. «El besugo puede subir hasta un cincuenta por ciento en estas fechas, igual que el mero, pero también influye el tamaño de la pieza y, sobre todo, que haya disponibilidad de estos pescados en la rula». Si hablamos de marisco como langostinos o quisquillas, «ahí puede subir tranquilamente al doble de lo que cuesta en marzo o septiembre», señala Fernández.
Si hay un manjar asturiano como pocos, la angula se lleva la palma y «podemos hablar de 750 euros el kilo, aunque es una cifra más difícil de cotejar», constata. Parecidos argumentos esgrime Julio Jiménez, de Pescados Jiménez, en El Atrio. «La angula está bajando respecto a años anteriores, y se puede hablar de días en que está a unos 680 euros el kilo».
El pixín «es otra especie que sube mucho, pero tenemos que tener claro si hablamos de variedad blanca o negra, y las cantidades que se pescan, que son a veces muy altas o muy bajas». Luego están los productos de lujo, como la langosta o el virrey, y a Jiménez le viene a la mente en estas fiestas «un besugo vendido a 80 euros el kilo», pero aclarando que «son casos anecdóticos, porque no se puede concebir como algo normal que alguien pague cerca de 100 euros para unas pocas raciones. No es rentable tener muchas piezas a estos precios». Con todo, ambos pescaderos sostienen que la temporada «ha sido buena, pese a la crisis, que se nota, como en cualquier otro negocio». Y que al cliente «le gusta tener lo mejor en su mesa durante las navidades».
El otro plato fuerte de las fiestas es la carne. Entre ellas, «el cordero lechal y el cochinillo se llevan la palma», asegura Vicente Cueto, de Carnicería Delfina. Estos dos productos «tienen más salida que la caza, que es algo que este año bajó un poco», a la par que el pavo, el relleno y el 'pitu de caleya' «han sido otra buena apuesta a la que el cliente acude cada año a tiro fijo, porque son productos que no fallan».
En cuanto a la forma de variar los precios, todos los detallistas consultados coinciden en que «hay una bajada sustancial de precios desde Nochebuena a Nochevieja», tal y como especifica María José Vega, de Carnicería Rodera. Y es que las carnes llegan a costar hasta 5 euros menos y los pescados, en algunos casos, hasta la mitad del total. En otra carnicería de El Quirinal, sostienen cifras similares, conscientes de que «en Nochebuena hay más encargos concretos y en Año Viejo la gente acude a ver en qué puede variar». Y es que la crisis, con buenas viandas, parece menor.
