Cada mes, las mujeres vivimos una metamorfosis; una compleja transformación que nos prepara para darle vida a otra persona. En 28 días pasamos por cambios fisiológicos que se reflejan en nuestro estado de ánimo, actitudes, formas de relacionarnos, deseos y necesidades, gracias a dos hormonas que rigen nuestro sexo: el estrógeno y la progesterona.
La ginecobstetra Julie Salomon Kuri sugiere que las hagamos nuestras aliadas: “Es importante conocer nuestro ciclo para tomar lo mejor de esas ‘subidas y bajadas’ y potenciar lo que cada día nos ofrece”.
Señores, si son de los que creen que "nadie entiende a las mujeres", tomen sus calendarios y empiecen a contar.
Los primeros 14 días del ciclo se inician con la llegada de la menstruación (un sangrado que dura entre dos y siete días). Durante esta etapa, las hormonas llamadas estrógenos son responsables del desarrollo de un óvulo maduro en el ovario.
* Tu cuerpo se siente saludable, radiante.
* La piel está hidratada, lo que produce un efecto de limpieza en el rostro. No hay barritos ni acné.
* El tránsito intestinal es bueno, no hay inflamación.
* No tienes ganas desesperadas de comer.
* Tus senos están turgentes y no te duelen.
* A nivel vaginal, produces una secreción tipo moco; tu deseo sexual es alto.
* Estás de buen humor.
Potencia estos días…
* Con ejercicio de alto rendimiento, aeróbico y anaeróbico, pues tu cuerpo está preparado para grandes esfuerzos.
Entre el día 12 y 14, los estrógenos alcanzan su concentración más alta y dejan de producirse. En este momento se libera un óvulo, que se desplaza hacia las trompas de Falopio.
“El periodo fértil está marcado precisamente por la ovulación, que llega el día 14 del ciclo menstrual, pero siempre hay que tomar un margen de tres días anteriores y tres días posteriores a este día, pues el óvulo tarda aproximadamente 48 horas en hacer el recorrido del ovario hacia las trompas de Falopio y en caso de tener relaciones sexuales no protegidas, los espermatozoides tardarán 72 horas en ser eliminados del organismo", según Salomón Kuri.
El 10% de las mujeres experimentan un ligero dolor en el bajo vientre durante la ovulación, que se alterna cada mes (ovario izquierdo, ovario derecho). Puede haber un manchado o sangrado ligero, con una duración de 48 horas. Durante este periodo sueles resultar más atractiva.
Después de ovular, el ovario produce progesterona, hormona que rige la segunda fase del ciclo y actúa preparando el endometrio para la implantación de un ovocito, en caso de que un espermatozoide haya fecundado el óvulo.
* La frecuencia con la que van al baño algunas mujeres se incrementa.
* Se pueden dar trastornos gastrointestinales como la colitis.
* La piel puede perder hidratación y formarse barritos o comedones. Además, de una distribución anormal y engrosamiento del vello y acumulación de grasa en el abdomen.
*Dos días antes de que ocurra la menstruación, el 80% de las mujeres presentan el Síndrome Premenstrual (SPM), que puede generar alrededor de 150 síntomas distintos, para un 15% de ellas de manera severa.
* Con un menor consumo de sal y limitando las bebidas alcohólicas, para evitar la retención de líquidos.
* Dos días antes, evita irritantes como la cafeína, refrescos de cola, vino tinto y nueces.
* Si sufres síndrome premenstrual, toma ácido acetilsalicílico, pues ayuda a adelgazar el endometrio.
* Para mejorar el sangrado, consume chocolate, de preferencia el amargo, con al menos un 70% de cacao, pero no más de 50 gramos.
* Si utilizas anticonceptivos orales combinados (que incluyen estrógenos y progesterona) como pastillas, anillo o parche, estás protegida contra el síndrome premenstrual, pues regularizan el ciclo y te evitan los síntomas de androgenización (previenen el acné, que el vello se vuelva grueso y favorecen una mejor distribución de la grasa corporal).