Partir de Moscú y atravesando la cadena montañosa de
los Urales, llegar a Siberia.
Delante, ante los ojos tenemos Siberia. Toda. Siberia en-
tera, inacabable, inmensa, enigmática, infinita.
Viaje apasionante sería llegar hasta Vladivostock.
A algo así parecido soy transportado oyendo esa precio-
sa música de TROIKA que has tenido el acierto de traer-
nos hasta aquí, Améscoa.
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Amansar - Civilizar