Hay un bando de solteras que vive
a mil y sin embargo no tiene apuro. Pareciera que ellas disfrutan más del
trabajo que de una relación. Toman las riendas de su vida y sorprenden a los
hombres con esa actitud de heroínas que no quieren compromisos, porque están al
servicio del bien… propio. Se trata de las nuevas singles de 40.
Este estilo de mujer
autosuficiente que engendró el nuevo milenio la pasa muy bien ocupando puestos
de gran responsabilidad, bebiendo champán en un after office y gastando en ropa
y en viajes. No es que haya renunciado al marido y a los hijos, simplemente,
estos no encabezan su lista de los top ten requeridos para sentirse plena.
Un motivo de felicidad se lo
brinda el trabajo, por ejemplo, el preparar una ponencia para un congreso
internacional, que luego expondrá ante una audiencia repleta de hombres de
negocios solos. Frente a ellos se presenta muy formal y de trajecito para
terminar tirando la chancleta con alguno después de la disertación.
Otro motivo de felicidad es ir al
cine, al teatro o a un museo sin compañía, es decir, sin la necesidad de
arrastrar a ningún hombre, que accede a esos programas si le aseguran que va a
haber sexo después.
A pesar de que estas mujeres
están solas, son el referente de muchas otras que acuden a ellas en busca de un
consejo o de ropa. Porque viven sin hipocresía y sin los Oxford y las poleras de
plush que sus amigas conservan por si vuelve la moda de los “asaltos”.
Una razón por la que permanecen
solitarias es porque se volvieron tan exigentes que suponen que ningún candidato
les llega a los talones. En el fondo, no buscan un par, sino alguien por encima
de ellas, un súper hombre. Y hasta el momento el único que reúne esas
condiciones es un dibujo animado, que al igual que ellas, tampoco quiere
compromiso.
Las casadas las miran con malos
ojos y no entienden su posición de permanecer solteras. De todas formas, las
casadas sienten como una amenaza a todo ser viviente que use pollera, y eso
incluye a los caniches toy.
Algunas se cuidan mínimamente
–comen sano, practican deportes y se tiñen el pelo- y se sienten más satisfechas
que de adolescentes, cuando debían luchar contra el acné y el sobrepeso. Otras,
con mayor poder adquisitivo, recurren a la cirugía express (esa que les permite
operarse el viernes a la madrugada e ir a la oficina el lunes por la mañana),
aunque nunca lo declaran públicamente, al igual que sus bienes.
Las nuevas singles –lindas,
inteligentes y profesionales- están marcando tendencia. Influyen sobre la
mentalidad victoriana que todavía persiste en algunos sectores de la sociedad y
que insiste en seguir colocando a la mujer en la cocina. Si el amor es tan
importante como la comida, que sea con mejor nivel y, entonces, ellas proclamen:
“Contigo pan y centolla”.
Claudia Panno, autora de “Ser
feliz a los 40. Primer manual de autoengaño para la mujer moderna” (Ediciones
B).
Link: http://www.entremujeres.com/vida-sana/bienestar/Soltera-feliz_0_621537924.html
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