La fatiga y la debilidad pueden esconder una falta de hierro. Averigua si es lo que te pasa a ti con este sencillo test.
- ¿Eres mujer de entre 15 y 45 años?
- ¿Estás embarazada o estás dando el pecho?
- ¿A menudo te sientes apática y sin fuerzas?
- ¿Te resulta difícil concentrarte?
- ¿Estas pálida, cansada y con falta de apetito?
- ¿A menudo tienes frío?
- ¿Te acatarras con facilidad?
- ¿Tienes un cabello frágil y uñas que se agrietan con facilidad?
- ¿Has perdido sangre como consecuencia de, por ejemplo, una operación, un accidente o una donación? ¿Bebes mucho café o té negro?
- ¿Haces principalmente comidas vegetales o con muy poca carne?
- ¿Tienes menstruaciones muy abundantes?
- ¿Te entrenas mucho?
- ¿Alguna vez has seguido alguna dieta?
A cuantas más preguntas hayas contestado que sí, más posibilidad tienes de tener esa falta de hierro
¿Cómo puedes solucionarlo?
La base está en la alimentacion
Sigue estos puntos para recuperar los niveles de hierro de tu organismo:
1. Consume verduras ricas en vitamina C (pimiento, coles de bruselas, repollo blanco o patatas)
2. Tomar un vaso de zumo de naranja con la comida.
3. La carne roja es otro alimento que aporta hierro a nuestra dieta. Puedes comerla una o dos veces por semana.
4. Apuesta por productos integrales y por las legumbres: aportan hierro y otros minerales básicos para nuestra salud.
5. No tomes café ni té negro antes o después de las comidas, especialmente si esta es rica en hierro. Es mejor que esperes al menos una hora para ello.
6. Los complementos alimenticios pueden ayudarte a recuperar el nivel de hierro de tu organismo. Te recomendamos Floradix, rico en hierro y en vitaminas. Se trata de un complemento de origen vegetal que impulsa la “renovación sanguínea”. Como consecuencia, absorberás el hierro y las vitaminas en mayor medida, proporcionándote la energía que habías perdido.