SE LIBRE MUJER.
Se libré, mujer, como las aves sin prejuicios. Como el viento en sus confines. No te compares; mejor compara.
Alaba, que de ti es el secreto eterno.
Sé libré, mujer. Sé libré, antes que tus postreros días te enjuicien. Asemeja te a la hermosura divina; porque lo eres.
Has que el vagabundo sepa de ti,
y no hagas del malvado un profeta
de tus días. Sé libré, mujer.
No hagas de tus heridas, trofeos ajenos. Tampoco des triunfos al mediocre
con tus lágrimas.
No te mires en el espejo. Sé espejo.
Cree té, y no seas creencia. Sé libré, mujer.
No condenes al opresor de tus días,
por no saberte a mujer con afrenta.
La mesura de tus sienes es verdugo
para el que atente contra ti, mujer;
recuerda lo eternamente, divinamente.
No olvides esto. Sé libré, mujer.