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Son estas fechas propicias a comidas, reuniones, reencuentros, compras,
felicitaciones, recuerdos, luces, belenes, villancicos, reyes y demás.
Quizás no nos hayamos parado a pensar que puede subyacer detrás de
todos estos gestos. El enfatizar el sentido de pertenencia a diferentes
colectivos sociales es uno que ahora mismo se me viene a la cabeza.
Pertenencia a un grupo de trabajo, a un grupo de amigos,
a un grupo con el que comparto un hobbie, etc.
No podemos negar que toda persona tiene unas necesidades materiales
que nos ayudan a subsistir, necesidades tales como las de comer, dormir,
beber, etc. Pero hay otro tipo de necesidades, una vez alcanzadas las primeras
(pirámide de Maslow) cuya consecución permiten al ser humano desarrollarse
como personas en su totalidad. Una de estas necesidades es la de pertenecer
a un grupo social y sentirse parte de ellos. Ser de una clase concreta,
de un colegio, de un pueblo, de una ciudad, de un equipo deportivo,
de una Comunidad Educativa determinada, etc. y ser parte útil,
es algo que ayuda a enaltecer la autoestima.
Todos tenemos esa necesidad y los niños y niñas de nuestro entorno
no son ajenos a estas. Es por ello que desde estas humildes líneas,
se quiere poner el acento, en que no solo en estas navidades,
sino a lo largo de todo el año, hagamos sentir a los más pequeños
de nuestra sociedad parte activa del grupo social del que forman parte
(familia, grupo clase, amigos, etc.).
Que no sean meros espectadores, sino que dejemos que aporten
/s granito/s de arena. Que no nos tengan que decir nunca…
«que yo estoy aquí».
F. Silva
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