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DESENMASCARANDO LAS FALSAS DOCTRINAS
 
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IGLESIA CATOLICA: LA IGLESIA DE SATANAS PELEARA CONTRA CRISTO Y SU PUEBLO
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Reply  Message 1 of 55 on the subject 
From: Damarit Espinoza  (Original message) Sent: 17/04/2022 19:13

  ESCRITO ESTA EN LA SANTA BIBLIA  LO CONFIRMA El Apóstol Pablo, en su segunda carta a los Tesalonicenses, predijo la gran apostasía que había de resultar en el establecimiento del poder papal. Declaró, respecto al día de Cristo: “Ese día no puede venir, sin que venga primero la apostasía, y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición; el cual se opone a Dios, y se ensalza sobre todo lo que se llama Dios, o que es objeto de culto; de modo que se siente en el templo de Dios, ostentando que él es Dios”. 2 Tesalonicenses 2:3, 4 (VM). Y además el apóstol advierte a sus hermanos que “el misterio de iniquidad está ya obrando”. Vers. 7. Ya en aquella época veía él que se introducían en la iglesia errores que prepararían el camino para el desarrollo del papado. 

Poco a poco, primero solapadamente y a hurtadillas, y después con más desembozo, conforme iba cobrando fuerza y dominio sobre los espíritus de los hombres, “el misterio de iniquidad” hizo progresar su obra engañosa y blasfema. De un modo casi imperceptible las costumbres del paganismo penetraron en la iglesia cristiana. El espíritu de avenencia y de transacción fue coartado por algún tiempo por las terribles persecuciones que sufriera la iglesia bajo el régimen del paganismo. Mas habiendo cesado la persecución y habiendo penetrado el cristianismo en las cortes y palacios, la iglesia dejó a un lado la humilde sencillez de Cristo y de sus apóstoles por la pompa y el orgullo de los sacerdotes y gobernantes paganos, y sustituyó los requerimientos de Dios por las teorías y tradiciones de los hombres. La conversión nominal de Constantino, a principios del siglo cuarto, causó gran regocijo; y el mundo, disfrazado con capa de rectitud, se introdujo en la iglesia. Desde entonces la obra de corrupción progresó rápidamente. El paganismo que parecía haber sido vencido, vino a ser el vencedor. Su espíritu dominó a la iglesia. Sus doctrinas, ceremonias y supersticiones se incorporaron a la fe y al culto de los que profesaban ser discípulos de Cristo. 

Esta avenencia entre el paganismo y el cristianismo dio por resultado el desarrollo del “hombre de pecado” predicho en la profecía como oponiéndose a Dios y ensalzándose a sí mismo sobre Dios. Ese gigantesco sistema de falsa religión es obra maestra del poder de Satanás, un monumento de sus esfuerzos para sentarse él en el trono y reinar sobre la tierra según su voluntad. DANIEL 7:25 proferirá palabras contra el Altísimo y pondrá a prueba a los santos del Altísimo. Tratará de cambiar los tiempos y la ley, y los santos serán entregados en sus manos por un tiempo y tiempos y medio tiempo.   Y Apocalipsis 12:9Y fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus Angeles fueron arrojados con él 13:2,4vers17,18. La Bestia que vi se parecía a un leopardo, con las patas como de oso, y las fauces como fauces de león : y el Dragón le dio su poder y su trono y gran poderío.

3 Una de sus cabezas parecía herida de muerte,

 pero su llaga mortal se le curó; entonces la

 tierra entera siguió maravillada a la Bestia.

4 Y se postraron ante el Dragón, porque había dado el poderío a la Bestia , y se postraron ante la Bestia diciendo: «¿Quién como la Bestia? ¿Y quién puede luchar contra ella?»   cap17 :8  La Bestia que has visto, era y ya no es; y va a subir del Abismo pero camina hacia su destrucción. Los habitantes de la tierra, cuyo nombre no fue inscrito desde la creación del mundo en el libro de la vida, se maravillarán al ver que la Bestia era y ya no es, pero que reapareceráUna de las principales doctrinas del romanismo enseña que el papa es cabeza visible de la iglesia universal de Cristo, y que fue investido de suprema autoridad sobre los obispos y los pastores de todas las partes del mundo. Aun más, al papa se le han dado los títulos propios de la divinidad. Se le ha titulado “Señor Dios el Papa” y se le ha declarado infalible. Exige que todos los hombres le rindan homenaje. La misma pretensión que sostuvo Satanás cuando tentó a Cristo en el desierto, la sostiene aún por medio de la iglesia de Roma, y muchos son los que están dispuestos a rendirle homenaje

Apocalipsis (de Juan) 13-> Ver. 2

[V.2-> Leopardo... oso... león. Una evidente alusión al simbolismo de Dan. 7. Daniel vio tres bestias: la primera era semejante a un león; la segunda, a un oso; la tercera, a un leopardo. La bestia que vio Juan tenía características físicas tomadas de las tres, lo que indica, sin duda alguna, que el poder representado por la bestia de Apocalipsis posee características evidentes en los imperios de Babilonia, Persia y Grecia. Algunos han notado que Juan alude a estos poderes en el orden inverso de su aparición en la historia, o mirando retrospectivamente desde sus días. Dragón. Ver com. Ap 12:3. Le dio su poder. El dragón representa en primer lugar a Satanás, y en un sentido secundario recibió del dragón “su poder, y su trono, y grande autoridad” fue, claramente, la Roma papal. “De las ruinas de la Roma política se levantó el gran imperio moral en la “forma gigantesca” de la Iglesia Romana” (A. C. Flick, The Rise of the Mediaeval Church [ 1900], p. 150). Esta identificación es confirmada 832 por las especificaciones enumeradas en los versículos siguientes. Detrás de todo estaba Satanás, que procuraba exterminar a la iglesia. Cuando se dio cuenta que sus esfuerzos para aniquilar a los seguidores de Cristo por medio de la persecución resultaban ineficaces, cambió sus tácticas y se propuso separar de Cristo a la iglesia por medio del establecimiento de un sistema religioso falso y complejo. El dragón no actúa directamente por medio del paganismo, sino que empieza a trabajar tras la fachada de una organización profesamente cristiana, esperando de este modo disfrazar su identidad. Trono. Gr. thrónos. Los papas ascendieron al trono de los césares. La capital del sistema papal era la misma que la que había ocupado el Imperio Romano durante su apogeo. Grande autoridad. El papado predominó en los asuntos políticos y religiosos, y sobre la conciencia de los hombres. ] .





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Reply  Message 26 of 55 on the subject 
From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 01:18


Dios
(heb. Kl, Klh, 'Elôhîm, 'Elôah, YHWH; gr. Theós).
I. Definición.
La filosofía y la religión afrontan su mayor desafío en su esfuerzo por definir
a Dios. La filosofía, en su mayor parte, ha igualado a Dios con la "primera
causa", "ley natural", "fuerza cósmica" o, en el mejor de los casos, acepta a
Dios como la "realidad última". La Biblia atribuye a Dios una personalidad,
y lo describe como Creador, Sustentador, Legislador, Juez, Gobernante y
Padre (Gn. 18:25; Dt. 33:2; Sal. 103:13; 104:27-29; Is. 40:28; Dn. 4:17; Hch.
17:25-28; Ro. 8:15). La filosofía religiosa lo describe en términos como"omnipotente", "omnisciente" y "omnipresente". palabras que enseñan
ciertas verdades importantes acerca de él.
II. Existencia.
Está universalmente confirmada por su creación y lo corrobora la
naturaleza del hombre (Ro. 1:19, 20; 2:14, 15). Pero este testimonio, aparte
de la revelación que Dios dio de sí mismo en las Escrituras, proporciona
sólo un concepto limitado y a menudo erróneo (incluso él revela sólo lo que
necesitamos saber). Pero debemos recurrir a la Biblia para obtener
nuestra definición de Dios. Toda especulación más allá de la revelación es
inútil y aun peligrosa.
III. Nombres.
Los nombres básicos de Dios son: heb. 'Kl [plural '
Elôhîm], "Dios"; 'Elyôn
[aram. 'Illy] "Altísimo"; '
Elôah [aram. '
Elh], el singular de '
E'lôhîm cuando
éste hace de singular (tiene el mismo significado que 'Kl ); YHWH, "Yahwe
h"; gr. Theós. Es interesante comprobar ciertas combinaciones en los
versículos bíblicos. Por ejemplo: "Yo soy el Señor [YHWH] tu
Dios ['
Elôhîm] Dios ['Kl ] celoso" (Dt. 5:9); "Entonces Melquisedec, rey de
Salem y sacerdote del Dios Altísimo ['Kl 'Elyôn]" (Gn. 14:18); "Y plantó
Abrahán . . . e invocó allí el nombre de Jehová Dios Eterno [YHWH 'Kl
'ôlm]" (21:33); "Y 333 erigió allí un altar, y lo llamó El-Elohe-lsrael
['Kl-'
Elôhê-YîÑr-'êl]" (33:20); etc. Para las combinaciones con YHWH véase
Jehová.
En Ex. 3:14 se da una frase muy particular: 'Ehyeh 'ªsher 'Ehyeh, "YO SOY
EL QUE SOY"; y en Ex. 6:2, 3 se amplía la revelación anterior (para más
detalles, véase CBA 1:179-182).
IV. Carácter-Naturaleza.
El Dios de la Biblia se presenta como un Dios de amor (Jn. 3:16; 1 Jn. 4:7,
8; etc.). Se lo describe como "misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y
grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que
perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado" (Ex. 34:6, 7), pero también
como un Dios de justicia "que de ningún modo tendrá por inocente al
malvado" (v 7). Estos 2 aspectos se presentan en la declaración del NT:
"Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios" (Ro. 11:22).
La Biblia describe a Dios como un ser capaz de crear, de comunicarse, de
amar. Su trato con Abrahán ilustra esta relación personal y cálida. Tenía
un plan para el patriarca como lo expresó en el "pacto" que hizo con él.
Seis veces se repitió ese pacto: 1. Cuando Dios llamó a Abrahán para dejar
su hogar paterno (Gn. 12:1-4; Hch. 7:2, 3). 2. Cuando llegó a la tierra a la
que Dios lo había llamado (vs 6, 7). 3. Cuando experimentó el chasco de la
elección egoísta de Lot (13:14-17). 4. Cuando necesitó que se restaurarasu confianza después de la batalla contra los reyes (15:1, 5, 6). 5. Cuando
pecó y necesitó perdón (17:1-8). 6. Cuando demostró su fidelidad en una
crisis severa (22:15-18). También otros experimentaron esta clase de
amistad (Ex. 33:11; Nm. 14:13, 14; Sal. 139:7-10; Is. 40:28, 29; etc.).
El testimonio del AT es significativo y revelador. En una época en que los
dioses de las naciones estaban representados como terrenos y
sensuales, los escritores del AT presentan la naturaleza ética de Dios (Sal.
24:4; Hab. 1:13). También lo vieron como universal y no tribal, y como un
Dios en vez de una proliferación de deidades en competencia (Gn. 14:22;
Dt. 6:5; Is. 45:25; 66:1; Dn. 4:17). La concepción que el hombre tenía del
Eterno no podía estar completa hasta que él se revelara a sí mismo en la
persona de Jesús. "A Dios nadie lo vio jamás; el unigénito Hijo, que está
en el seno del Padre, él le ha dado a conocer" (Jn. 1:18). Así, la
información más completa que el hombre puede encontrar de Dios no está
en la naturaleza, o en la experiencia personal, ni siquiera en los rollos de
los profetas antiguos, sino en la narración de los Evangelios y en las
enseñanzas de los apóstoles. Estas revelaciones son las normas
mediante las cuales se han de medir todas las demás revelaciones acerca
de él. Jesús, en la instrucción que dio a sus discípulos, describió esta
revelación (Jn. 14:1-10), como también lo hizo en la oración por sus
discípulos (cp 17) y en He. 1:1-5. Para un mundo que entendió mal al
Padre, Jesús retrató su carácter (Mt. 5:44, 45; Lc. 1:78, 79; 6:35). En el
sacrificio de Cristo se vieron la infinita sabiduría, el amor, la justicia y la
misericordia de Dios. La comprensión y el aceptación de su voluntad no
sólo informará sino también transformará (2 Co. 3:18; Ef. 3:14- 9; Col.
1:9-11).
Se presenta a Dios como quien demanda mucho, pero también da
liberalmente (Mt. 16:24; Ro. 8:32). El espera obediencia, pero paga un
precio infinito para que la obediencia sea posible (Ex. 23:21; Dt. 11:27, 28;
Is. 5:4; Os. 14:4; Jn. 3:16). Tiene una ley inmutable, pero suministra gracia
inagotable (Mt. 5:17-19; Ro. 5:20; Fil. 4:13). Odia el pecado con
aborrecimiento profundo, pero ama al pecador con amor maravilloso (Sal.
101:3; Is. 63:9; Jer. 31:3; Ro. 2:8, 9; 9:25). El es Creador y Sustentador del
universo ilimitado, y sin embargo, es el Padre ansioso que espera en la
puerta el regreso del hijo pródigo (Sal. 33:6, 13, 14; 104:27, 28; Is. 44:22;
Lc. 15:20). Desafía al intelecto del hombre más brillante que el mundo
haya conocido, y sin embargo acepta la devoción de un niñito (Job. 36-41;
Is. 45:20, 21; Jer. 9:12; Sal. 103:13; Mt. 7:11). Jesús se refirió a Dios como
misericordioso (Lc. 6:36), preocupado por las necesidades humanas (Mt.
6:32), generoso (7:11), amante (Jn. 3:16), espiritual (4:24).
Ocasionalmente, los escritores bíblicos rompen en rapsodias de alabanza
al Eterno. Lo que la prosa del intelecto no puede expresar, la poesía de la
alabanza es capaz de pintar. Después de describir el plan de Dios para
salvar a los hombres, Pablo declara: "¡Oh profundidad de las riquezas de la
sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, einescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor?
¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese
recompensado? Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él
sea la gloria por los siglos. Amén" (Ro. 11:33-36).


Reply  Message 27 of 55 on the subject 
From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 01:23


Diez Mandamientos.
 La ley, registrada en Ex. 20:2-17 y también llamada Decálogo, que resume
lo que Dios demanda de los hombres y define su deber para con sus
semejantes (cf Mt. 22:34-40). Los principios enunciados por los Diez
Mandamientos son eternos, porque se basan en el carácter de Dios, pero
la forma de estos principios dados en el Sinaí estaba adaptada a la
comprensión e instrucción de los hombres en su estado de
pecaminosidad y natural inconformidad a la voluntad divina. Los 10
mandatos del Decálogo tienen la singular distinción de ser las únicas
palabras que en forma audible Dios dirigió a toda la congregación de Israel
(Ex. 20:1, 18, 19; Dt. 4:10-13; 5:22). Todas las demás leyes y reglas queDios ordenó fueron comunicadas mediante Moisés como intermediario (Ex.
20:19- 22; Dt. 4:14; 6:1). Después de la entrega oral de la ley, Dios escribió
estos 10 mandatos sobre 2 tablas de piedra que dio a Moisés para
conservarlas en el arca (Ex. 31:18; 32:19; 34:1-4; Dt. 5:22; 10:1-5). El
informe mosaico original de la ley, como fue proclamado por Dios y más
tarde grabado sobre tablas de piedra, presenta el Decálogo con las
palabras de Ex. 20:1-17. Más tarde, Moisés repitió la ley en forma oral con
ligeras variantes en las palabras (Dt. 5:6-21). La única diferencia
significativa en esta repetición de la ley es la razón específica para la
observancia del sábado: la liberación de la esclavitud egipcia, en lugar de
la creación del mundo en 6 días, como estaba en la forma original. Las
muchas reglas civiles puestas en vigencia en el monte Sinaí eran una
aplicación de los principios de la 2a tabla del Decálogo para la sociedad y
para las necesidades del pueblo judío. La ley ceremonial, que presenta un
sistema de adoración ordenado divinamente y apropiado para el período
de la historia de la tierra en que fue dada la ley, era una extensión y un
desarrollo de los principios enunciados en el Decálogo, en particular con
respecto a la relación del hombre para con Dios.
En tiempos de Cristo, los judíos habían ordenado y numerado los 10
mandatos del Decálogo como los tienen la mayoría de los protestantes en
la actualidad. La disposición y enumeración que sigue la Iglesia Católica
Romana, dividiendo el 10º (sobre la codicia), es la que adoptó San Agustín,
que prefirió, de los 2 métodos que había en su tiempo, el que combina el 1º
y el 2º mandamientos y divide el 10º. De este modo, él asignó 3
mandamientos a la 1a tabla del Decálogo, y 7 a la 2a. Una de sus razones
para adoptar esta disposición fue la de incluir los números simbólicos 3, 7
y 10 en el Decálogo.
El 1er mandamiento ordena el monoteísmo, o la adoración exclusiva al
único y verdadero Dios, Yahweh,* en contraste con el politeísmo, o la
adoración a muchos dioses. El 2º prohibe la idolatría de todo tipo; es decir,
el intento de adorar al Dios invisible mediante formas visibles (cf Os. 8:6;
Col. 1:15- 17). El 3º prohibe toda irreverencia, en especial la mención
innecesaria del nombre de Dios en la conversación ordinaria, el perjurio
acompañado por una invocación del nombre divino. El 4º ordena la
observancia del sábado e identifica al verdadero Dios como el Creador del
cielo y de la tierra. Si al guardar el sábado los hombres debían recordarlo
como tal, habrían quedado protegidos contra toda falsa adoración. El 5°
ordena el respeto y la sumisión a los padres, a quienes Dios ha designado
como agentes para la transmisión de su voluntad revelada a las
generaciones sucesivas (véase Dt. 4:9; 6:7). El 6º protege la vida como
algo sagrado. El 7º ordena la pureza y así salvaguarda la relación
matrimonial para que el hogar pueda cumplir sus objetivos divinamente
señalados. El 8º protege la propiedad. El 9° salvaguarda la verdad y
previene contra el perjurio. El 10º ataca la raíz de todas las relaciones
humanas al disponer que el hombre no codicie 324 lo que pertenece aotro, y mucho menos, privarlo de ello por la fuerza.
Una hoja fragmentaria de papiro, el famoso Papiro Nash, contiene el
Decálogo en la forma presentada en Dt. 5 junto con la "Shemá", una cita de
Dt. 6:4 y 5. Este famoso documento hebreo, proveniente del s I a.C., está
ahora en Cambridge, Inglaterra. Hasta el descubrimiento de los Rollos del
Mar Muerto era el documento más antiguo en hebreo que contenía una
porción de la Biblia (fig 165).
Bib.: FJ-AJ iii.5.5.
165. Los Diez Mandamientos en el Papiro Nash (c 100 a.C.).


Reply  Message 28 of 55 on the subject 
From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 01:36

Cuerno
(heb. qeren, "cuerno" [de macho cabrío, de carnero o de cualquier animal];
aram. qeren, "cuerno" [de carnero o de cabra]; heb. shôfr [cuerno de
carnero]; gr. kéras [Lc. 1:69, DHHI).
Como Palestina era un país ganadero, desde el comienzo de su historia
los israelitas usaron los cuernos de sus animales de diversos modos. 1.
Como instrumentos para transmitir señales (Jos. 6:4, S). El término
hebreo es generalmente shôfr, a menudo traducido como "trompeta";*
pero en 4 pasajes (1 Cr. 15:28; 2 Cr. 15:14; Sal. 98:6; Os. 5:8) se lo traduce
por "bocina" para distinguirlo de las trompetas de metal (j
atsôtserh). En
Dn. 3:5, 7, 10, 15 se tradujo el término arameo como "bocina". 2. Como
recipientes para el aceite que se usaba en el ungimiento (1 S. 16:1, 13; 1 R.
1:39). 3. Como salientes o proyecciones en los altares; a veces con la
forma de cuernos (Ex. 30:10; 1 R. 1:50, 51; etc.; véase CBA 3:41, 42).
143. Dos cuernos judíos. Arriba: cuerno judío del s XII DC.; abajo
cuerno grabado perteneciente a la Gran Sinagoga de Londres.
En sentido figurado, el cuerno era el símbolo de la arrogancia y la
insolencia -(Sal. 75:4, 5; la primera parte del v 5 dice literalmente: "No
levantéis vuestro cuerno"; cf BJ)-, de fuerza o poder político (porque los
cuernos de un animal eran símbolo de su fuerza; Sal. 132:17, literalmente
"cuerno de David"; Jer. 48:25, literalmente "cuerno de Moab"). En el
simbolismo profético, los cuernos representan reyes, reinos u otros
poderes (Dn. 7:8, 20, 21, 24; Ap. 17:12, 16).
Cuerno pequeño.
Símbolo, en el libro de Dn. (cps 7 y 8), de un gran enemigo del pueblo
escogido de Dios. Para los hebreos, una nación muy pastoril -familiarizada
con la forma en que los animales domésticos, como los carneros y lostoros, usaban su cornamenta en defensa propia y en ataque-, los cuernos
naturalmente llegaron a representar poder. Los textos que describen el
"cuerno pequeño" y sus actividades son los cps 7:8, 20-26 y 8:9-14, 23-25.
Pasajes paralelos, que por su contexto, evidentemente, describen en
lenguaje literal el mismo poder y los mismos hechos, son 9:26, 27;
11:29-45 y 12:1, 6-11. Las características y obras que se le atribuyen en los
cps 7 y 8 llevan a la conclusión de que las 2 visiones describen al mismo
poder en diferentes aspectos de su actividad y desde un punto de vista
ligeramente diferente.
En cada caso, el "cuerno" es "pequeño" cuando se lo ve por primera vez en
el escenario profético (7 8; 8 9), pero con el tiempo crece hasta hacerse
muy grande (7:20; 8:9). En el cp 7 surge "entre" (v 8) los 10 cuernos de la 4ª
bestia terrible (v 7) y "tras" ellos (v 24), desplazando a 3 de los 10 al
levantarse (vs 8, 20, 24); mientras que el cuerno pequeño del cp 8 aparece
después de los "cuatro cuernos notables" (que reemplazaron al "gran
cuerno" del carnero), hacia el fin del dominio ejercido por ellos "cuando los
transgresores lleguen al colmo" (vs 23, 24). Del cuerno pequeño del cp 7
se dice que tiene "ojos como de hombre" (vs 8, 20); del cuerno pequeño del
cp 8, que tiene "sagacidad" en relación con su obra (v 25). La interpretación
del cuerno pequeño del cp 7 implica claramente que representa a un "rey"
(v 24), mientras que del cuerno del cp 8 se dice textualmente que es un
"rey" (v 23). El cuerno del cp 7 hace "guerra contra los santos", los vence y
los quebranta (vs 21, 25); el del cp 8 echa por tierra "parte del ejército" (es
decir, "el pueblo de los santos") y los pisotea (vs 10, 13, 24). Con su "boca
que hablaba grandes cosas", el cuerno del cp 7 "hablará palabras contra el
Altísimo" e intentará o "pensará en cambiar los tiempos y la ley" ordenados
por el Altísimo (vs 20, 25); el cuerno del cp 8 "se engrandeció contra el
príncipe de los ejércitos" (v 11), a quien se describe como "el Príncipe de
los príncipes" (v 25) -evidentemente nuestro Señor-, y "echó por tierra la
verdad" (v 12). Se dice que el período durante el cual el cuerno pequeño
oprime a "los santos del Altísimo" es "tiempo, y tiempos, y medio tiempo"
(7:25; cf 12:7, "tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo"). El cuerno
pequeño del cp 8 quita "el continuo sacrificio" y echa por tierra "el lugar de
su santuario" (v 11), pero después de un período, llamado "dos mil
trescientas tardes y mañanas" (v 14), el santuario es "purificado" (o
"reivindicado", BJ). En el cp 7 la venida del "Anciano de días" al juicio priva
al cuerno pequeño de su poder y otorga el reino a los "santos 286 del
Altísimo" (vs 13, 18, 22, 26, 27). En el cp 8, al fin del período indicado de
tiempo, el santuario es "purificado" de la "prevaricación asoladora" que el
cuerno pequeño había establecido en él (vs 13, 14). En 9:26, 27 el mismo
poder destruye Jerusalén y el templo, haciendo "cesar el sacrificio y la
ofrenda" y asolando el santuario. En 11:30 y 31 el mismo poder entra en "la
tierra gloriosa" -Palestina- (vs 16, 41, 45), se levanta contra "el príncipe del
pacto" (v 22), contamina el santuario y quita el continuo sacrificio, pone la
abominación desoladora (vs 30, 31) y conspira para eliminar la adoración
del verdadero Dios (v 30), todo durante "tiempo, tiempos, y la mitad de untiempo" (12:7).
Los judíos del s I a.C. y del s I d.C. aplicaron la profecía del cuerno
pequeño a Antíoco Epífanes, que en el 168 a.C., y por el período de unos 3
años, sustituyó el sacrificio diario en el templo con un altar idólatra, y quien
por unos 3 1/2 años oprimió cruelmente al pueblo judío y procuró eliminar
todo vestigio de religión judía (1 Mac. 1:19-64; 4:36-60). Durante ese
tiempo las Escrituras judías fueron proscriptas y destruidas, y se
prohibieron los ritos del judaísmo. Durante el s I d.C. algunos intérpretes
judíos comenzaron a aplicar la profecía a los romanos. Nuestro Señor
aplicó la profecía paralela de Dn. 11:31 y 12:11 a los romanos (véase Mt.
24:15-20; cf Lc. 21:20-24), la que se cumplió en el 70 d.C. cuando éstos
destruyeron Jerusalén y el templo, y asolaron la nación judía. Algunos
intérpretes protestantes han adoptado la antigua interpretación judía; otros
han aplicado la profecía del cuerno pequeño primero a los eventos del 70
d.C., y luego a la Roma papal de los siglos pasados, cuando no toleraba la
disensión y los disidentes y persiguió a los que no aceptaban su autoridad.
Bib.: FJ-AJ x.11.7; xii.5.3,4; xii.7.6, 7; FJ-GJ i.1.1, 2; FJ-AJ x.11.7; CBA
4:852-861, 868-870, 890-960.


Reply  Message 29 of 55 on the subject 
From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 01:49
Día del Señor Sábado séptimo dia
(gr. kuriaké h'méra, "día señorial" o "día del Señor").
Con este nombre identifica Juan en Ap. 1:10 el día cuando estaba "en el
Espíritu", es decir, cuando vio la visión registrada en el cp 1. Esta
expresión, que aparece sólo en este lugar de las Escrituras, ha sido
interpretado de varias maneras:
1. El gran día del juicio final.
En el AT (véase Jl. 2:11, 31; Sof. 1:14; Mal. 4:5) y en el NT (1 Ts. 5:2, 2 P.
3:10) "el día de Jehová" se refiere al tiempo cuando Dios destruirá el
pecado y a los pecadores, y liberará a su pueblo. Los abogados de este
punto de vista señalan que el Apocalipsis centra su atención en el 319 gran
día final de Jehová, y en los eventos que lo anteceden. Traducen la frase
gr. en t'´ kuriak'´ h'méra, "en el día del Señor", por "con respecto al día de
Jehová". Sin embargo, la frase griega traducida como "el día de Jehova"
siempre es t' h'méra (tóu) Kuríou (1 Co. 5:5; 2 Co. 1:14; 1 Ts. 5:2; 2 P. 3:10).
Si hubiera sido la intención de Juan señalar que sus visiones tenían quever con acontecimientos relacionados con el gran "día de Jehová", se
podría esperar con cierto fundamento que usara la fraseología corriente de
los escritores bíblicos para ese suceso. Sin embargo, en Ap. 1:1 ya había
anunciado que el panorama de las visiones que había recibido abarcaba
las "cosas que deben suceder pronto". En el v 9 se identifica, da el lugar
donde recibió las visiones y explica por qué estaba allí. Por lógica, se
podría esperar que en el v 10 se dieran más informaciones relacionadas
con la recepción de la visión y no con su contenido. La evidencia textual,
junto con la analogía de la Escritura, parece así eliminar la posibilidad de
aplicar kuriak' h'méra al gran día de Jehová,* al fin de la era evangélica
2. Un aniversario imperial.
Inscripciones y restos de vasijas romanas con grabados de los tiempos
del NT muestran que el adjetivo kuriakós se aplicaba al "tesoro imperial" y
al "servicio imperial", que pertenecían al emperador como "señor" del
imperio. Generalmente se llamaba kúros, "señor", al emperador. En
consecuencia, su tesoro y su servicio eran el "tesoro del señor" y el
"servicio del señor". Por tanto, algunos sugieren que kuriak' h'méra indica
un día imperial, tal vez el del nacimiento del emperador o el aniversario de
su coronación. Sin embargo, no se ha encontrado hasta ahora ningún
ejemplo de su uso para tal expresión. Además, los judíos del s I d.C. y los
cristianos, por lo menos en el s II d.C., rehusaron llamar kúrios al César.
Por ello parecería poco probable que Juan se hubiera referido a un día
imperial como "el día del Señor", especialmente en una época cuando él y
sus hermanos cristianos estaban sufriendo amarga persecución por
rehusarse a adorar al emperador como "señor".
Bib.: FJ-GJ vii. 10. 1; El martirio de Policarpo 8.
3. El Domingo.
Según esta postura, kuriak' h'méra es una designación cristiana para el
1er día de la semana. Sin embargo, no hay evidencia alguna de que los
cristianos de tiempos del NT usaran una sola vez la frase griega para
identificar al domingo, aunque el término kuriak'´ sin h'méra se empleó
algunas veces para designar al domingo en la literatura cristiana posterior.
Los eruditos cristianos conservadores están de acuerdo en que Juan, autor
del Apocalipsis, también escribió el 4o Evangelio más o menos en la
misma época. Sin embargo, en Jn. 20:1 designa al domingo como "el
primer día de la semana", el título corriente que usan todos los otros
escritores del NT. La analogía de la Escritura también está en contra de la
interpretación de kuriak' h'méra como el 1er día de la semana. Un examen
del contexto, hecho sin prejuicios, de los pasajes del NT citados para
apoyar esta interpretación no bíblica nuestra que los textos nada dicen
sobre el tema de un cambio de día de reposo _.4. El sábado.
En Mr, 2:27, 28 nuestro Señor declaró específicamente que él era el "Señor"
del sábado (7o día de la semana). En el 4o mandamiento (Ex. 20:8-11)
Dios especificó el 7o día de la semana como suyo en un sentido especial:
"El séptimo día es reposo [sábado] para Jehová tu Dios" (v 10), y en Is.
58:13 y 14 categóricamente lo llama "mi día santo". La conclusión más
lógica es que con la expresión "día del Señor" Juan estaba identificando al
sábado, 7o día de la semana, como el día en que se le dio la visión
descripta en Ap. 1.


Reply  Message 30 of 55 on the subject 
From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 02:10


Idolatría
(gr. eidçlolatría).
De acuerdo con el uso bíblico, idolatría incluye tanto la adoración de falsos
dioses en diversas formas como la adoración de imágenes como
símbolos de Yahweh. El NT amplia el concepto de idolatría para incluir
prácticas como la glotonería (Fil. 3:19) y actitudes como la codicia (Ef. 5:5),
lo que está en armonía con el énfasis espiritual en el NT.
La idolatría se practicó desde muy temprano en la historia. Los
antepasados inmediatos de Abrahán "servían a dioses extraños" (Jos.
24:2). Los patriarcas se dedicaron a la adoración monoteísta de Jehová,
pero miembros de sus familias fueron influidos a veces por la idolatría (Gn.
31:30, 32-35; 35:1-4). Fue un pecado frecuente en Israel (Dt. 32:16; 2 R.
17:12; Sal. 106:38) y una preocupación más que pasajera en la iglesia
cristiana primitiva (1 Co. 12:2). El paganismo cananeo era popular por
causa de sus bajas normas éticas en contraste con las elevadas de la
religión hebrea, y la religión más exigente a menudo era abandonada por la
adoración más fácil de Baal.El problema de la idolatría era tan grave en la antigüedad que los primeros
2 mandamientos del Decálogo se ocupan en forma muy definida de esta
fase de la vida religiosa (Ex. 20:3-6). Durante el período del éxodo hubo 2
violaciones notables de estos mandamientos: primero fue la adoración del
becerro de oro (cp 32); segundo, la apostasía en Sitim, donde Israel cayó
en las prácticas licenciosas de la idolatría moabita (Nm. 25:1, 2).
Desde la conquista de Canaán hasta la cautividad babilónica, la idolatría
fue una modalidad persistente y desmoralizadora en la experiencia de
Israel. En el período más temprano se repetía una y otra vez este
esquema: Israel caía en la idolatría y era víctima de la agresión (Sal. 106);
luego surgía un juez que lo liberaba y restablecía el culto a Yahweh. La
fluctuación entre la adoración al Dios de Israel y la idolatría prosiguió
durante el tiempo de los reyes, con frecuencia fortalecida por alianzas
políticas y casamientos con paganos (1 R. 11:1-13; etc.). En esos tiempos
la batalla contra los ídolos fue encabezada por profetas: Elías desafió al
idólatra Acab (21:17-27); Amós previno al pueblo de que la cautividad sería
el resultado de la adoración a dioses falsos (Am. 5:1, 26, 27); Oseas
denunció el "becerro de Samaria" (Os. 8:4-6); Isaías ridiculizó la locura de
adorar la obra de las propias manos (Is. 44:9-20); Jeremías predijo el
castigo divino como resultado de la adoración de ídolos (Jer. 7:16-20,
29-34); Ezequiel anunció la desolación del país por causa de la idolatría
(Ez. 6). La repetición de estas advertencias es muy frecuente, lo que indica
la seriedad del problema en tiempos del AT.
Durante el cautiverio, los israelitas aprendieron la lección con respecto a la
idolatría. Su rechazo de las imágenes llegó a ser tan fuerte y duradero que
siglos más tarde consideraron que aun los estandartes romanos los
contaminaban; y hasta llegaron a destruir el águila de oro del templo de
Herodes. Hicieron todo esfuerzo posible por aislarse de cualquier
influencia que pudiera inclinarlos hacia la idolatría. La nueva adoración en
la sinagoga, que era muy común en tiempos del NT, fue una protección
efectiva contra la influencia extranjera. La tendencia anterior de
confraternizar con las naciones vecinas dio lugar a un aislamiento fanático
(Jn. 4:9; Hch. 10:28) que tuvo consecuencias muy negativas.
Los conversos del paganismo en tiempos del NT estaban en constante
peligro de recaer en la idolatría, por lo que hay muchas advertencias contra
ella (1 Co. 5:10, 11; 6:9; 10:7; Ef. 5:5; Ap. 21:8; 22:15; etc.). Uno de los
problemas que más preocuparon sobre el particular fue el comer
alimentos sacrificados a los ídolos. Algunos conversos del paganismo no
podían, con limpia conciencia, hacer uso de ellos. Pablo recomendó que
se los tratara con consideración, y que los cristianos más maduros, para
quienes los ídolos no eran nada 572 y, por lo tanto, el alimento sacrificado
a ellos no tenía ninguna diferencia con los que no lo fueran, no presionaran
las conciencias de aquéllos (1 Co. 8; cf Ro. 14). El genio del judaísmo y del
cristianismo es el monoteísmo ético. La creencia de que "Dios es uno" yque "Dios se interesa por lo que la gente hace" contrasta con el politeísmo
degradado de los siglos.
Bib.: FJ-GJ ii.9.2, 3; FJ-JA xvii.6.2, 3.
Idolo.
Figura, estatua, semejanza, etc., venerada como representación de una
divinidad. Un ídolo, en un sentido amplio, puede ser cualquier objeto
tangible que se adora como un dios, o como símbolo de ese dios.
"Imagen" tiene un sentido un poco más restringido, pues generalmente
designa una semejanza fabricada, que supuestamente "retrata" a la deidad
que representa. En la Biblia se usan estos términos para traducir muchos
vocablos hebreos y griegos, pocos de los cuales corresponden
exactamente a los vocablos españoles. Algunos vocablos bíblicos son
términos que se refieren a la forma o naturaleza del ídolo, o a la manera
en la que se lo hizo; otros representan diversas expresiones de desprecio
por lo absurdo y lo degradado de la idolatría.
Algunos importantes son el: 1. Heb. '
elîl, "nos dios", "nada" (Sal. 96:5; Is.
2:8). 2. Heb. 'eben, "piedra", que designaba el material con que estaban
hechos algunos ídolos. 3. Heb. gillûlîm ("bolitas de estiércol") y '
elîlîm
("diosecillos"), términos de desprecio por los falsos dioses (1 R. 21:26; Ez.
14:3-7). 4. Heb. psîl y pesel, originalmente una imagen de madera tallada,
un ídolo esculpido y, en escritos posteriores, cualquier otro tipo de imagen
(de piedra, arcilla, incluso de fundición; Ex. 20:4; Dt. 7:5; Jue. 3:19, 26; 2 Cr.
33:19; Is. 40:19, 20; 44:9, 10). 5. Heb. tselem, "imagen", "semejanza",
generalmente similar a la palabra española "imagen" (Ez. 23:14; Am. 5:26).
6. Heb. massêkh, ídolo de metal fundido. 7. Heb. t
emûnh, estatua
representativa de un dios calificándolo en alguno de sus atributos. 8. Heb.
t
erfîm, "terafines".* 9. Gr. eídçIon (de la que proviene nuestra palabra
"ídolo"; Hch. 7:41; 1 Co. 12:2; 1 Jn. 5:21). 10. Gr. eikon, "imagen",
"semejanza" (Ro. 1:23; cf su significado básico de "semejanza" en Mt.
22:20; 2 Co. 4:4; etc.; figs 163, 503)

.


Reply  Message 31 of 55 on the subject 
From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 02:18

Inmortalidad después de la segunda venida de Cristo los muertos de Cristo resucitan se van vivos al cielo .
(gr. athanasía, "inmortalidad"; qftharsía, "incorruptibilidad").
Este término ocurre sólo 5 veces en la Biblia; "inmortal" (gr. áfthartos)
aparece 2 veces. Se califica a Dios como inmortal (1 Ti. 1:17; Ro. 1:23) y
como el único que posee inmortalidad (1 Ti. 6:16). Se afirma que el
cristiano que busca inmortalidad (Ro. 2:7), la cual Cristo trajo a la luz a
través del evangelio (2 Ti. 1: 10 ), la recibirá "a la final trompeta" (1 Co.
15:52-54). Es obvio que ninguno de estos pasajes otorga el más mínimoapoyo a la idea ampliamente difundida de que la inmortalidad es inherente
al hombre.
De acuerdo con Gn. 2:7, en la creación, el hombre llegó a ser "un alma
viviente" como resultado de la recepción del aliento de vida que Dios le
impartió. De esta manera queda establecido el principio de que la vida se
derivó del Creador; el corolario de este principio es que la continuidad de la
vida humana está en las manos de Dios. Esta es la base filosófica de la
doctrina bíblica de la resurrección (Dn. 12:2; 1 Co. 15:51-54; 1 Ts. 4:16, 17).
El destino del no redimido no es la inmortalidad en el infierno, sino la no
recepción de la vida eterna. Las Escrituras declaran con respecto al impío:
"De Dios descendió fuego del cielo, y los consumió" (Ap. 20:9). Por
contraste, quien cree en Cristo no perecerá sino que tendrá "vida eterna"
(Jn. 3:16; cf v 36); a la "final trompeta" se vestirá de "inmortalidad" (1 Co.
15:51-53; cf 2 Co. 5:4). Contrariando la doctrina bíblica, a través de los
siglos muchos teólogos han enseñado: el hombre es inherentemente
inmortal. Pero otros han defendido la inmortalidad condicional. Entre
estos está William Temple, último arzobispo de Canterbury, que escribió:
"El hombre no es inmortal por naturaleza o por derecho; pero es
susceptible de inmortalidad y se le ofrece la resurrección de la muerte y la
vida eterna si desea recibirlas de Dios y en los términos divinos". Y Emil
Brunner, de la Universidad de Zurich, declaró: "La opinión de que los
hombres son inmortales porque sus almas son de esencia indestructible,
acaso divina, es definitivamente irreconciliable con la visión bíblica de Dios
y del hombre". Además, el NT dice que el hombre, por su aceptación de
Cristo, puede disfrutar de un goce anticipado de inmortalidad en su
experiencia espiritual de la vida presente. "Y esta es la vida eterna: que te
conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado"
(Jn. 17:3; cf Ro. 6:8; 8:11), La vida eterna, o inmortalidad, es un don de la
gracia de Dios a quienes tienen fe.
La idea de que un "alma" pueda tener existencia consciente separada del
cuerpo, o que posea una esencia inmortal, es totalmente ajena a la Biblia.
Este concepto se originó en las antiguas religiones paganas y los
sistemas filosóficos de Grecia y de Egipto, y no tiene apoyo en los escritos
inspirados. No hay nada en las palabras traducidas como "alma", o en
su uso en la Biblia, que implique ni remotamente una entidad consciente
que sobreviva al cuerpo después de la muerte, o a la que se le atribuya
inmortalidad. En realidad, el NT enseña específicamente que el alma
(psuje) se destruye junto con el cuerpo en el "infierno" (Mt. 10:28). Véase
Alma.
Bib.: William Temple, Nature, Man, and God [Naturaleza, hombre y Dios]
(Nueva York, Macmillan & Co., Ltd., St. Martin's Press, 1949), p 472; Emil
Brunner, Eternal Hope [Esperanza eterna] (Traducido por Harold Knight y
publicado en 1954 por la Westminster Press de Philadelphia), pp 105, 106.


Reply  Message 32 of 55 on the subject 
From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 02:31
     JUA  14:     15 Si me amáis, guardaréis mis mandamientos;

16 y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre,

17 el Espíritu de la verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce. Pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros.

18 No os dejaré huérfanos: volveré a vosotros.

19 Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero vosotros si me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis.

20 Aquel día comprenderéis que yo estoy en mi Padre y vosotros en mí y yo en vosotros.

21 El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ame, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él.»

22 Le dice Judas - no el Iscariote -: «Señor, ¿qué pasa para que te vayas a manifestar a nosotros y no al mundo?»

23 Jesús le respondió: «Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él.

24 El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que escucháis no es mía, sino del Padre que me ha enviado.

25 Os he dicho estas cosas estando entre vosotros.   Espíritu Santo
(heb. Rûaj Qôdesh; gr. Pnéuma Háguios [Lc. 11:13; Ef. 1:13; 4:30; 1 Ts.
4:8]; a menudo la palabra pnéuma se usa sin el adjetivo háguios, pero el
contexto con frecuencia indica que se habla del Espíritu Santo [Ro. 8:26; 1 Co.
2:10; 12:4]).
Tercera persona de la Deidad (Mt. 28:19). Las acciones del Espíritu de
Dios son evidentes a través de toda la historia sagrada. Cuando el hombre
se volvió insufriblemente impío, Dios dijo: "No contenderá mi espíritu con el
hombre para siempre" (Gn. 6:3). Se informa que sobre varios hombres "el
Espíritu de Dios vino sobre él" (1 S. 11:6; 19:23; Mr. 12:36; 2 Cr. 15:1; 20:14;
etc.). El salmista reconoció la importancia del Espíritu de Dios en la
experiencia espiritual (Sal. 51:11); también afirmó su omnipresencia (Sal.
139:7-12). Joel profetizó que el Espíritu de Dios sería derramado sobre
toda carne (Jl. 2:28, 29), una promesa que citó Pedro cuando el Espíritu
Santo fue derramado el día del Pentecostés (Hch. 2:17-21). En general, los
escritores del AT comprendieron que el Espíritu de Dios es una fuerza
vitalizadora, sustentadora, 405 estimuladora y capacitadora, identificada
con Dios. Sin embargo, no es hasta los tiempos del NT cuando se observa
un cuadro más claro de la obra y la personalidad del Espíritu Santo. Cristo
enseñó a sus discípulos que el Espíritu Santo les enseñaría y les ayudaría
a recordar las cosas que les había dicho (Jn. 14:26), testificaría de él y lo
glorificaría (15:26; 16:14), convencería a los hombres de pecado y de su
necesidad de justicia (16: 8), y los guiaría a toda la verdad (v 13). Pablo
reveló que el Espíritu intercede por nosotros (Ro. 8:26), mora en nosotros (v
9), nos capacita con diversos dones espirituales (1 Co. 12:4, 8-11, 28; Ef.
4:11) y produce frutos en la vida de los cristianos (Gá. 5:22, 23). Habló del
cuerpo como del templo del Espíritu Santo (1 Co. 6:19), y advirtió contra
contristar al Espíritu Santo con el cual estamos sellados para el día de la
redención (Ef. 4:30).
Existió y existe mucha especulación con respecto a la naturaleza del
Espíritu Santo, pero la revelación ha mantenido bastante silencio sobre el
tema. Queda implícita su personalidad, porque se lo presenta realizando
actos como los de una persona: escudriña, conoce, intercede, ayuda, guía,
convence. Puede ser entristecido, y se te puede mentir y resistir. Se lo
enumera con las otras personas: Dios el Padre y Jesucristo el Hijo, de tal
modo que queda implícito que él también es una persona. Pero con
respecto a su naturaleza esencial, el silencio es oro.
El Espíritu Santo tuvo una parte, misteriosa para nosotros, en la concepción
de Jesús (Mt. 1:18, 20). Elisabet (Lc. 1:41), Zacarías (v 67) y Simeón (2:25,
26) actuaron bajo la influencia del Espíritu Santo. El Espíritu descendió conla forma de una paloma sobre Jesús en ocasión de su bautismo (Mr. 1:10),
y el mismo Espíritu lo condujo al desierto de la tentación (v 12). Se dice
que Jesús fue "lleno del Espíritu Santo" (Lc. 4:1), y Juan el Bautista predijo
que sería bautizado con el Espíritu Santo (Mt. 3:11). Jesús advirtió a los
dirigentes judíos del peligro de blasfemar contra el Espíritu Santo (Mt.
12:32; Mr. 3:29; Lc. 12:10).
Durante su última noche con sus discípulos, Jesús prometió que "otro
Consolador" estaría con sus seguidores para siempre (Jn. 14:16). El
término par, ákl'tos, traducido "Consolador", significa literalmente "llamado
para estar junto a". El Espíritu Santo prometido debía continuar con las
funciones de Jesús en todo el mundo a través de los siglos.
El cumplimiento de la promesa que hizo Jesús acerca del Espíritu Santo
comenzó a ocurrir poco después de su ascensión, como lo revela el libro
de Hechos. El libro se abre con las instrucciones de Jesús a sus
discípulos de testificar por él en todo el mundo después del descenso del
Espíritu Santo sobre ellos (Hch. 1:8; cf Mt. 3:11), lo que sucedió en el
Pentecostés y produjo muchas conversiones (cp 2). Siete diáconos "llenos
del Espíritu Santo" (6:3) fueron escogidos para cuidar de ciertos intereses
de la iglesia naciente. Uno de ellos, Esteban, fue usado por el Espíritu
para hacer una obra poderosa (v 8). Bernabé fue lleno del Espíritu Santo
(11:24).


Reply  Message 33 of 55 on the subject 
From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 02:50
 Arrepentimiento

¿CÓMO SE JUSTIFICARÁ el hombre ante Dios? ¿Cómo se hará justo al pecador? Sólo por medio de Cristo podemos ponemos en armonía con Dios y la santidad; pero, ¿cómo iremos a Cristo? Muchos formulan la misma pregunta que hicieron las multitudes el Día de Pentecostés, cuando, convencidas de su pecado, exclamaron: “¿Qué ha-remos?” La primera palabra de respuesta de Pedro fue: “Arrepentíos”. Poco después, en otra ocasión, dijo: “Arrepentíos y convertios, para que sean bo-rrados vuestros pecados”. 1 CC 21.1

El arrepentimiento incluye tristeza por el pecado y abandono del mismo. No renunciaremos al pecado a menos que veamos su pecaminosidad; mientras no lo repudiemos de corazón, no habrá cambio real en la vida. CC 21.2

Hay muchos que no entienden la verdadera natu-raleza del arrepentimiento. Gran número de personas se entristecen por haber pecado e incluso se reforman exteriormente porque temen que su mala vida les acarree sufrimientos. Pero esto no es arrepentimiento en el sentido bíblico. Lamentan el sufrimiento antes que el pecado. Tal fue el dolor de Esaú cuando vio que había perdido su primogenitura para siempre. Balaam, aterrorizado por el ángel que estaba en su camino con la espada desnuda, reconoció su culpa por temor a perder la vida; pero no experimentó un arrepentimiento genuino por el pecado, ni cambio de propósito, ni aborrecimiento del mal. Judas Iscariote, después de traicionar a su Señor, exclamó: “He peca-do entregando sangre inocente”. 2 CC 21.3

Esta confesión fue arrancada a la fuerza de su alma culpable por un tremendo sentido de conde-nación y una pavorosa expectación de juicio. Las consecuencias que le sobrevendrían lo llenaban de terror, pero no experimentó profundo quebranta-miento de corazón, ni dolor en su alma, por haber traicionado al inmaculado Hijo de Dios y negado al Santo de Israel. Cuando Faraón sufría bajo los juicios de Dios, reconocía su pecado para escapar del castigo, pero volvía a desafiar al Cielo tan pronto como cesaban las plagas. Todos éstos lamentaban los resultados del pecado, pero no sentían tristeza por el pecado mismo. CC 22.1

Pero cuando el corazón cede a la influencia del Espíritu de Dios, la conciencia se vivifica y el peca-dor discierne algo de la profundidad y santidad de la sagrada ley de Dios, fundamento de su gobierno en los cielos y en la Tierra. “La luz verdadera que ilumi-na a todo hombre que viene a este mundo” 3 ilumina las cámaras secretas del ser y se manifiestan las ocul-tas cosas de las tinieblas. La convicción se posesiona de la mente y el corazón. Entonces el pecador tiene conciencia de la justicia de Jehová y siente terror de aparecer en su iniquidad e impureza delante del Escudriñador de los corazones. Ve el amor de Dios, la belleza de la santidad y el gozo de la pureza; ansia ser limpiado y restituido a la comunión con el Cielo. CC 22.2

La oración de David después de su caída ilustra la naturaleza del verdadero dolor por el pecado. Su arrepentimiento fue sincero y profundo. No hizo ningún esfuerzo por mitigar su culpabilidad; ningún deseo para escapar del juicio que lo amenazaba inspiró su oración. David vio la enormidad de su transgresión; vio las manchas de su alma; aborreció su pecado. No imploró solamente por perdón, sino también por pureza de corazón. Deseó tener el gozo de la santidad: ser restituido a la armonía y comunión con Dios. Este fue el lenguaje de su alma: CC 23.1

“Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño”. 4
“Ten piedad de mí, Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones...
Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí...
Purifícame con hisopo y seré limpio, lávame y seré más blanco que la nieve...
¡Crea en mí, Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí!
No me eches de delante de ti y quites de mí tu santo Espíritu.
Devuélveme el gozo de tu salvación, y espíritu noble me sustente...
Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación, cantará mi lengua tu justicia”. 5
 CC 23.2

Efectuar un arrepentimiento como éste está más allá del alcance de nuestro propio poder; sólo se lo obtiene de Cristo, quien ascendió a lo alto y ha dado dones a los hombres. 

Arrepentimiento
(heb. generalmente njam,"sentir pesar [disgusto]", "estar triste", "consolarse";
también nôjam, "arrepentirse", y shûb, "volver[se]", "retornar"; gr. metanoéç,
"cambiar de opinión [mente, dirección]", "sentir remordimiento", "arrepentirse",
"convertirse"; y metánoia, "cambio de opinión [mente, dirección]",
"arrepentimiento", "conversión").
Como término teológico es el acto de abandonar el pecado, aceptar el
gratuito don de Dios de la salvación e iniciar el compañerismo con Dios. El
verdadero arrepentimiento implica un cambio radical en la actitud hacia el
pecado y hacia Dios. Es su generosa bondad la que lleva a los hombres al
arrepentimiento (Ro. 2:4), operando en ellos "el querer como el hacer" (Fil.
2:13). Está precedido por la convicción del Espíritu Santo que impresiona
el corazón del pecador con la infinita justicia de Dios y su condición perdida
(cf Is. 6:5; Hch. 2:37). A la convicción sigue la contrición, y un
reconocimiento interior de nuestra necesidad de la gracia divina, unida a
una disposición de permitir que Dios obre su justicia en nuestra vida (cf
Sal. 34:18; 51:17; Is. 57:15; 66:2). El arrepentimiento se integra a la
conversión y en ésta alcanza su culminación (Hch. 3:19).
Arrepentirse se usa también con el matiz no teológico de "cambiar de
opinión", "lamentar". En este sentido se habla de que Dios se "arrepiente"
de algo (Gn. 6:6; 1 S. 15:11; Jer. 18:8; etc.). El no cambia su propósito, pero
el hombre, como ser moralmente libre, puede revertir el resultado de la
intención de Dios



Reply  Message 34 of 55 on the subject 
From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 03:05

Armagedón es  Los que tienen la marca de la bestia catecismo papado irán contra el pueblo de Cristo del sábado 
(gr. Harmaguedon; transliteración compuesta del heb.).
Las opiniones difieren acerca de cuáles son las palabras hebreas que
representa la transliteración griega. De modo que, antes de pasar a
desarrollar el artículo, veremos las variantes etimológicas del término. El
1er componente, Har-, en hebreo significa "montaña"; o si es una
transliteración del heb. {r o {îr, significaría "ciudad". El 2º componente,
-maguedon, puede provenir del heb. Megiddô o Megiddôn (1 R. 9:15; 2 Cr.
35:22; Zac. 12:11), la ciudad de Meguido (por tanto, "montaña de Meguido").
O posiblemente (aunque es más improbable) de mô{êd, palabra que
comúnmente se usa en el AT para "reunión" (Ex. 27:21; etc.), "compañía" o
"lugar de reunión" (Lm. 1:15; 2:6). En Is. 14:13 Har-mô{êd se traduce como
"monte de la reunión"(BJ) o "monte de la asamblea"(NBE), y designa la
colina sobre la que el "rey de Babilonia" aspiraba a sentarse. Meguido
recordaría la dramática victoria de Israel sobre los cananeos junto a las
aguas de Meguido (Jue. 5:19).
En el uso popular moderno, "Armagedón" designa cualquier gran conflicto
militar que involucra a las naciones de la tierra, generalmente sinreferencias al contexto del término en la profecía bíblica. En el uso bíblico,
es designación críptica del campo de batalla en que los reyes de la tierra
serán congregados para "la batalla de aquel gran día del Dios
Todopoderoso" (Ap. 16:14, 16). El secamiento del "Eufrates" y la reunión de
las naciones en "Armagedón" ocurren bajo la penúltima de las 7 plagas
finales (vs 12, 16; cf 17:16). Esos acontecimientos son el resultado del
derramamiento de la 6ª copa y las actividades obradoras de milagros de
los "tres espíritus inmundos a manera de ranas" (el dragón, la bestia y al
falso profeta; 16:12-14). Que no se mencionen peleas en la "batalla de
aquel gran día del Dios Todopoderoso", implica que ésta ocurre más tarde
(durante la 7ª plaga, bajo la cual la "gran Babilonia" recibe "el cáliz del vino
del ardor de su ira [de Dios]"; v 19). Además, que la Babilonia antigua
estaba situada sobre el río Eufrates implica una relación estrecha, en la
simbología apocalíptica, entre el Eufrates de la 6ª plaga y la ciudad de
Babilonia en la 7ª. Por el contexto, los vs 16 y 17 implican que tan pronto
como las naciones se reúnen en "Armagedón", el 7º ángel derrama su
copa y se pronuncia el decreto "Consumado es" desde el trono de Dios (v
17). Con la reunión de las naciones en Armagedón, la rebelión sobre la
tierra alcanza su clímax y Dios interviene para ejecutar el "furor de su ira"
sobre la Babilonia apóstata y para liberar a su propio pueblo los que tendrán la marca de la bestia los impíos (16:19; 17:14;
18:20; 19:2).
La gran batalla del día de Dios se describe con más detalles en Ap.
17:11-18 y 19:11-21. En el cp 17 se representa a los reyes de la tierra
como aliados de Babilonia la grande en su obra de perseguir a los santos y EXTERMINARLOS  con el decreto de muerte inquisición mundial 
(vs 1-6, 12, 13), pero de esa manera están peleando "contra el Cordero" en
su papel de "Rey de reyes y Señor de señores " (v 14; cf 19:16). Como tal,
domina a la coalición de reyes, quienes, dándose cuenta de su derrota
(17:14), se vuelven contra Babilonia y la destruyen (vs 16, 17). Juan
presenta una descripción muy figurativa de este evento en el cp 18:4-24.
Un canto de victoria sobre Babilonia ocupa los versículos iniciales del cp
19. Entonces Cristo toma el reino y se consuman "las bodas del Cordero"
figuradas (vs 7-10). En los vs 11-21 se presenta el papel de Cristo en esta
última gran batalla como "Rey de reyes y Señor de señores" (v 16). Sale del
cielo para "herir... a las naciones... con vara de hierro" y para "pisar el lagar
del vino del furor y de la ira de Dios" (v 15). En el v 19 -como en los cps
16:13-16 y 17:12-14- los reyes de la tierra son "reunidos para guerrear"
contra Cristo, pero sufren una derrota (19:19-21). El terror espantoso de
estos "reyes" al encontrarse cara a cara con "el que está sentado en el
trono", se describe en forma gráfica en 6:15-17, donde Cristo es llamado
otra vez "el Cordero", y la ocasión, "el gran día de su ira".
Como ocurre con los símbolos en general en el Apocalipsis, el lenguaje
figurado asociado con la "batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso"
(Ap. 16:12-16) se basa en paralelos históricos del AT que describen la
antigua Babilonia* como la opresora más destacada del pueblo escogido
de Dios (Jer. 50:11; etc.). Así como en los tiempos antiguos la ciudad literalde Babilonia "estaba sentada" sobre las aguas del río Eufrates (Jer. 51:12,
13, 63, 64), así la Babilonia mística, "aquella gran ciudad", se sienta sobre
"muchas aguas" (Ap. 17:1), las que se identifican en el v 15 como "pueblos,
muchedumbres, naciones y lenguas" (véanse los vs 1, 2, 18; cf 16:12, 19).
Así como la antigua Babilonia persiguió al pueblo de Dios, la mística
"Babilonia la grande" es descripta como "embriagada con la sangre de los
santos, y con la sangre de los 98 mártires de Jesús" (17:6). Así como en lo
antiguo "Jehová de los ejércitos" reunió a las naciones de la tierra como
"los instrumentos de su ira, para destruir toda la tierra" de Babilonia en "el
día de Jehová" (ls. 13:4-22; cf Jer. 25:32-38), y levantó "contra Babilonia
reunión de grandes pueblos" que se prepararon contra ella (Jer. 50:9), así
en el Apocalipsis son las naciones de la tierra las que cumplen el decreto
de venganza de Dios contra la Babilonia mística (Ap. 16:13-16; cf 17:12-17;
19:2; cf vs 18-21). En forma similar, sin duda alguna, el secamiento
figurado del Eufrates (16:12) se basa en la descripción profético de Ciro
-como el "siervo" de Dios- que secó el río Eufrates literal para poder tomar
la ciudad de Babilonia y liberar al pueblo de Dios de su cautividad (Is.
44:26-45:13; CBA 7:843, 844, 855-861,879-882).





Reply  Message 35 of 55 on the subject 
From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 03:14

LA IGLESIA DE CRISTO En el griego secular, el término significaba una reunión de gente, tal como
un cuerpo político debidamente citado, o, en general, una asamblea. No se
puede presentar algún caso en que se lo usara para una sociedad
religiosa. En la LXX ekkl'sía es traducción casi exclusiva del heb. qhl,
"congregación", "reunión", "asamblea" (1 R. 8:14, 22; 1 Cr. 13:2; etc.). El
uso que se le da en el NT parece estar basado en el de la LXX.
En tiempos del NT el término se aplica con mayor frecuencia al cuerpo de
personas que creen en Jesús como el Mesías y lo aceptan, viven sus
enseñanzas y están unidos en una organización creada por Jesús (Mt.
16:18; cf 1 Co. 3:11; Mt. 28:19, 20; Mr. 16:15, 16; Hch. 2:38, 41, 47; 16:13;
Ro. 12:4, 5; 1 Co.
12:12). En Hch. 7:38 se lo usa para referirse a la congregación de los
israelitas. Cuando se lo emplea para la iglesia cristiana tiene varios
matices de significación: 1. Una reunión eclesiástica (1 Co. 11:18). 2. El
total de cristianos que viven en un lugar (4:17). 3. La iglesia universal (Mt.
16:18).
Después de la ascensión de Jesús, el liderazgo de la iglesia recayó
naturalmente sobre los apóstoles. Cuando surgió una necesidad, 573 se
dio cargos directivos a otros (Hch. 6:2-6). La iglesia se concentró primero
en Jerusalén (Lc. 24:47; Hch. 1:8; 10:39; 15:2), pero más tarde se extendió
a otras partes (Hch. 1:8; 8:1; etc.). Aparentemente, los primeros miembros
fueron exclusivamente judíos (Hch. 11:19), pero más tarde los gentiles se
constituyeron en mayoría. A medida que surgían congregaciones en
diversos lugares, se designaron líderes locales (Hch. 14:21-23; 20:17; etc.;
cf 1 Ti. 3:1-13)
El requisito básico para entrar a la iglesia cristiana era aceptar a Jesús
como el Mesías (Hch. 2:38; 4:10-12; 5:30, 31; etc,). Con respecto a otras
doctrinas, las creencias de la iglesia naciente eran muy similares a las del
judaísmo. Los cristianos, tanto judíos como gentiles, asistían a las
sinagogas el sábado para escuchar la interpretación de los escritos de
Moisés (13:42-44;15:13, 14, 21). Con el tiempo, al surgir diversos
movimientos cismáticos en la iglesia, se vio la necesidad de desarrollar y
clarificar las doctrinas (1 Ti. 6:20; 2 P. 2:15-19; 1 Jn. 2:18, 19; 4:1-3; 5:10;
véase Jud. 17-19). La iglesia debía completar la obra que Israel había
dejado sin hacer: representar el carácter de Dios ante el mundo (Mt. 28:19;
Ro. 2:28, 29; Gá. 3:28, 29; Ef. 2:8-22; 1 P. 2:5-10) y prepararse para el
retorno de su Señor (1 Co. 1:7, 8; 2 P. 3:14; Ap. 14:5; etc.).

Reply  Message 36 of 55 on the subject 
From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 14:58


Creación.Genesis 1:1,2 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.Genesis 2:1,4 y dio por concluida Dios en el séptimo día la labor que había hecho, y cesó en el día séptimo de toda la labor que hiciera.

3 Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó; porque en él cesó Dios de toda la obra creadora que Dios había hecho.

4 Esos fueron los orígenes de los cielos y la tierra, cuando fueron creados. El día en que hizo Yahveh Dios la tierra y los cielos,Apocalipsis 14:7cap14:12.

La palabra "creación", en su sentido más amplio implica la formación del
universo por Dios, incluyendo nuestro mundo y todos los seres vivientes
que hay en él. Sin embargo, el relato de la creación (Gn. 1 y 2) trata
principalmente de la llegada a la existencia de la Tierra, del Sol, los
planetas y las criaturas vivientes que se encuentran sobre la Tierra.
Cuando la palabra hebrea traducida como "crear" (br') aparece en las
Escrituras, se usa exclusivamente para un acto en el cual Dios es el
agente. Hay otros 2 términos hebreos que se escriben igual, pero tienen
significados diferentes:1) "Ser gordo" (1 S. 2:29). 2) "Cortar", "desmontar"
(Jos. 17:5, 18; etc.); estas palabras aparecen en formas gramaticalmente
diferentes de la palabra que significa "crear", de modo que se las distingue
fácilmente. Se dice que br' significa creación de algo a partir de la nada.
Esta idea no está implícita en la palabra, y si se entiende así en algún 257
pasaje debe ser como deducción a partir de otras consideraciones, tales
como el contexto o textos relacionados con aquél. Se pueden citar
numerosos casos en los que la creación de algo nuevo o diferente procede
de material ya existente. El más notable es el registro de la creación del
hombre, que afirma que fue formado del polvo de la tierra, y sin embargo
fue "creado" (br'; Gn. 1:26, 27). Otras cosas mencionadas en las
Escrituras como "creadas" (br') por Dios son: cielos y tierra (Gn. 1:1; Is.
40:28; 42:5; 45:18), hombre (Gn. 1:27), estrellas (Is. 40:26), corazón limpio
(Sal. 51:10), y cielos nuevos y tierra nueva (Is. 65:17).
El registro de la creación es sumamente breve, y está escrito en el estilo
sencillo del informe bíblico y no en los términos técnicos de un hombre de
ciencia. Siempre debemos recordar este hecho cuando intentemos
interpretar estos pasajes. A menudo, de una sencilla palabra o frase
hebrea se extraen conclusiones filosóficas o científicas indefendibles que
van mucho más allá de lo que era la intención original del autor. El relato
comienza con una afirmación sencilla: "En el principio creó Dios los cielos y
la tierra". Las Escrituras aclaran que antes de todo era Dios, quien por
medio de Cristo trajo todas las cosas a la existencia. "Todas las cosas por
él fueron hechas, y sin él nada lo que ha sido hecho, fue hecho" (Jn. 1:3).
"Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y
las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean potestades;
todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas,y todas las cosas en él subsisten" (Col. 1:16, 17). "Porque en seis días
hizo Jehová los cielos y la tierra, y todas las cosas que en ellos hay" (Ex.
20:11).
De acuerdo con la narración de Gn. 1, la obra de la creación se completó
en 6 días. La forma más natural de entender el pasaje es considerar estos
días como días literales de 24 horas cada uno. Evidentemente, los
términos "tarde" y "mañana" se emplean para designar la parte oscura y la
parte clara de cada día de 24 horas. El 7º día Dios terminó su obra y
descansó (Gn. 2:2). Sobre este hecho histórico se basa el mandamiento
del sábado: "Recuerda el día del sábado para santificarlo... Pues en seis
días hizo Yahvéh el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen" (Ex.
20:8, 11, BJ). Este mandamiento y su razón de ser tienen sentido sólo si la
creación original ocupó la misma cantidad de tiempo como el intervalo
entre 2 sábados, es decir, 6 días literales. El empleo que Dios hizo de 7
días para la semana de la creación es, en realidad, el origen del ciclo
semanal como lo tenemos hoy. No hay otra explicación satisfactoria para
esta división del tiempo.
I. Informe bíblico.
Al salir de las manos del Creador, la Tierra estaba "desordenada y vacía",
envuelta en oscuridad, la que desapareció, sin embargo, ante la palabra de
Dios (Gn. 1:2, 3). "Y separó Dios la luz de las tinieblas", con lo que
comenzó el ciclo incesante del día y de la noche (vs 4, 5). El 2º día Dios
creó la atmósfera y separó una parte de la gran masa de agua de la tierra
inconclusa, y evidentemente la distribuyó por encima y alrededor de ese
cuerpo como nubes o una envoltura de vapor (vs 6-8). El 3er día, las
"aguas", que hasta entonces habían cubierto la esfera terrestre completa,
se reunieron "en un lugar" y apareció la tierra seca. Dios vistió de
inmediato la tierra con vegetación y árboles de diversas clases (vs 9-12),
los que eran regados posteriormente, día tras día, por "un vapor" o rocío
(2:5, 6). El reino vegetal fue provisto por Dios para alimento de los
animales, las aves y el hombre (1:29, 30). Luego la Biblia menciona la
creación de 2 grandes luminarias en el día 4º: el Sol y la Luna, para
iluminar la tierra y para "señales para las estaciones, para días y años".
Dios "hizo también las estrellas" (vs 14-19; muchos creacionistas postulan
que estos astros pudieron haber sido creados antes y llegaron a ser
visibles ese día). Las criaturas marinas y aéreas de toda clase, desde las
mayores y más complejas hasta las formas menores y más sencillas,
fueron creadas el 5º día (vs 20-23). Todas las demás formas de vida
"según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su
especie" aparecieron sobre la tierra el 6º día (vs 24, 25); también el hombre
fue creado ese día (vs 26, 27; 2:7). Como hogar y lugar de trabajo para la
pareja, Dios "plantó un huerto en Edén, al oriente" (2:8, 15). En ese jardín
estaba el árbol de la vida y el "árbol de la ciencia del bien y del mal", cuyo
fruto el hombre no debía tocar ni comer (vs 9, 16, 17). La mujer fue formadaa partir de una costilla tomada del costado de Adán (vs 21, 22). La creación
culminó con la santificación del 7º día como un monumento a la semana
de la creación y como día de descanso físico y espiritual para el hombre
(Gn. 2:2, 3; Ex. 20:8-11; Is. 58:13).
Muchos comentadores afirman que Gn. 2:4-3:24 constituye un informe
separado y diferente de la creación realizado por un autor distinto, escrito
en un período posterior el relato de 1:1-2:3. Tal suposición es superflua. El
cp 2, con toda lógica, se puede considerar una 258 ampliación de ciertos
detalles que podrían no haber sido apropiados al informe sucinto del cp 1.
Sin esta información adicional, nuestro conocimiento del estado edénico
habría sido realmente incompleto (véase CBA 1:213-216, 233-235).
II. Relato de la creación entre las naciones antiguas.
Entre los súmeros y los babilonios, la creación estaba relacionada con una
lucha primitiva entre los dioses. Se la menciona en varios mitos, el más
importante de los cuales es el babilónico (llamado Enûma elish, "Cuando
en lo alto"). Cuenta cómo el dios Apsû, "Caos", había cansado al sabio
dios Ea, hasta el punto que éste mata a Apsû. Eso causa la ira de la
consorte de Apsû, Ti'mat, quien consigue seguidores entre los dioses
malos y hace preparativos para vengar la muerte de su esposo. Los
dioses buenos que apoyan a Ea nombran a Marduk como su
representante para luchar contra ella. El relato cuenta extensamente la
lucha entre Marduk y Ti'mat, que termina con la muerte de ésta. Marduk
entonces crea con su cadáver los cielos y la tierra, pone las luminarias en
el cielo para regular las estaciones, y finalmente crea al hombre con la
sangre de Kingu, el principal de los seguidores de Ti'mat.
Aparte de que el relato babilónico está desprovisto de valores éticos y
presenta a los dioses en forma extremadamente antropomórfica, le falta la
secuencia ordenada de la narración bíblica en la que un acto de la creación
sigue a otro en forma lógica, y donde toda la obra termina mediante la
palabra del Todopoderoso en 6 días, con la culminación del 7º día como
sábado, un día de reposo. Los pocos paralelos que existen entre el relato
de la creación de la Biblia y los de los pueblos de la Mesopotamia
muestran que cuando se originaron esos mitos todavía había un vago
recuerdo de lo que había ocurrido al comienzo de la historia de este
mundo. Pero no más que eso, y parece ilógico sostener, como muchos
eruditos creen, que el autor del Génesis tomó prestado su relato del mito
babilónico.
El concepto egipcio de la creación del mundo y de la humanidad está aún
más alejado de la historia bíblica. Por ejemplo, algunos textos mitológicos
afirman que el hombre fue creado con las lágrimas del dios-sol, Ra.
Además, hay ilustraciones que presentan al dios Khnum formando a los
seres humanos sobre el torno de un alfarero (fig 139). Las cosmogonías
de los fenicios, los iranios y otros pueblos antiguos también hacenreferencia a la creación del mundo y de la humanidad, pero no tienen
paralelos con el relato bíblico de la creación, y en la mayoría de los casos
presentan conceptos tan absurdos que no vale la pena analizarlos aquí.
139. El dios egipcio Khnum pintado en el tiempo de Luxor como
modelando al rey Amenhotep III y a su doble sobre una rueda de
alfarero.
Bib.: Sobre los relatos babilonios de la creación, véase Alexander Heidel,
The Babylonian Genesis [El Génesis babilónico] (Chicago, 1951), 2ª ed., y
ANET 60-72. Sobre los mitos egipcios de los orígenes, véase ANET 3-7.
Sobre las cosmogonías de otras naciones, véase A. Jeremías, The Old
Testament in the Light of the Ancient East [El Antiguo Testamento a la luz
del Antiguo Oriente] (Nueva York, 1911), t 1, pp 155-173.
III. Creación y evolución.
Los evolucionistas suponen que hace varios miles de millones de años un
conjunto fortuito de circunstancias produjo la formación de una cantidad de
moléculas orgánicas importantes para los procesos vitales. Estas
moléculas, a su vez, se combinaron para formar moléculas mayores como
las proteínas y el complejo material genético llamado ADN. Después,
estos materiales formaron alguna forma sencilla de vida. El muy fortuito
conjunto de circunstancias necesarias para producir todos estos pasos
hace que la idea sea increíble. Aunque los libros escolares de ciencia a
menudo la exponen, carece de verificación y no se la debe confundir con el
trabajo científico normal, generalmente sujeto a altas normas de
objetividad. Sólo se puede sostener esta idea si se busca explicar todo
sobre una base estrictamente natural.
Muchos hombres de ciencia reconocen la dificultad del origen espontáneo
de la vida. 259 Keosian afirma: "La célula heterotrófica más sencilla es una
unidad estructural y metabólica compleja de partes y procesos químicos
armoniosamente coordinados. Su ensamblaje espontáneo a partir del
medio, aun suponiendo que estuvieran presentes simultáneamente todas
las partes, lo que es altamente improbable, no es una posibilidad creíble".
Por su parte, Yockey dice: "Debemos concluir que, contrariamente al
conocimiento establecido y corriente, todavía no se ha escrito un libreto que
describa el génesis de la vida sobre la tierra por el azar y por causas
naturales que puedan aceptarse sobre la base de hechos y no de la fe".
Aun si se dieran las circunstancias extremadamente fortuitas necesarias
para el origen espontáneo de la vida, y que algunas formas simples se
pudieran desarrollar repentinamente, subsistiría el problema del origen de
las complejas formas superiores a partir de células sencillas. Pararesponder a este problema, los evolucionistas generalmente invocan el
mecanismo de la supervivencia del más apto, propuesto por Darwin.
Según este concepto, las pequeñas variaciones beneficiosas que sufren
los organismos en la competencia por sobrevivir, se seleccionan entre las
características menos aptas que tienen otros organismos.
Tanto los creacionistas como los evolucionistas creen que existen
pequeñas variaciones en la naturaleza, pero el mecanismo de la
supervivencia del más apto no hace provisiones adecuadas para el
desarrollo de formas superiores que tienen nuevas partes integradas y
sistemas complejos. Las unidades individuales de las partes o los
sistemas trabajan juntas entre sí, y solas serían inútiles; en realidad,
tendrían un valor negativo para la supervivencia hasta que todo el sistema
complejo estuviera evolucionado y pudiera funcionar con provecho. Por
ejemplo, ¿por qué los organismos desarrollarían un mecanismo de control
en el cerebro para los músculos del ojo si no existieran esos músculos en
el ojo, o viceversa? El organismo que tuviera de sobra músculos inútiles en
el ojo estaría en desventaja en comparación con un organismo que no los
tuviera, y, por lógica, sería eliminado por los competidores que no tuvieran
esa adición inútil. Lo mismo se podría decir de los procesos metabólicos
químicos, que serían un agregado inútil hasta que todos los pasos se
hubieran desarrollado (por evolución) para tener un producto final útil.
Estos ejemplos se podrían multiplicar muchas veces tanto en número
como en complejidad. Las partes no usables en el desarrollo de sistemas
complejos serían una desventaja que se debería eliminar por la selección
natural. Los creacionistas también señalan que las mutaciones que
causan esos pequeños cambios en los organismos son, en abrumadora
mayoría, perjudiciales. Una mutación benéfica por cada 1.000 mutaciones
perjudiciales es una cifra muy generosa. La escasez de buenas
mutaciones subraya aún más la poca plausibilidad de producirse a la vez
la cantidad de cambios necesarios para producir un mecanismo complejo
nuevo y útil. Por ello, el concepto de la supervivencia del más apto como
medio para desarrollar organismos complejos y superiores tiene
problemas muy serios.
El registro de la vida pasada que nos ofrecen los fósiles en los sedimentos
de la tierra debería darnos una pista acerca de si existió o no la evolución
de organismos sencillos a más complejos. En estos registros tampoco
encontramos los organismos intermediarios entre los tipos básicos de
seres como sugiere la teoría general de la evolución. Los libros de texto de
biología dan unos pocos ejemplos de cambios menores (como la tan
publicitaria serie del caballo), pero los paleontólogos más famosos han
reconocido la ausencia continua de fósiles intermedios entre los tipos
principales de organismos. Simpson afirma: "Esta ausencia regular de
formas de transición... es un fenómeno casi universal, como lo han
observado desde hace mucho los paleontólogos", y Gould dice que "todos
los paleontólogos saben que el registro fósil contiene realmente muypocas formas intermedias; las transiciones entre los grandes grupos son
característicamente abruptas". Los paleontólogos han tratado de explicar
estas brechas sobre la base de una falta de conservación de los
organismos intermedios, concepto difícil de sostener, ya que se han
encontrado miles de millones de fósiles bien conservados. ¡La idea
exigiría que la conservación de todos estos fósiles ocurriera sólo cuando
no estuviera en marcha la evolución! Véase Diluvio IV.
Una segunda explicación es que los grandes cambios repentinos entre los
grupos básicos ocurrieron produciendo "monstruos promisorios" o un tipo
completamente nuevo; por ello, aparecen muy pocos o ningún fósil
intermedio. Esta idea no ha sido convalidada por los hechos y afrenta
problemas genéticos casi insuperables. Merrill señala aun otros escollos
de este modelo, incluyendo el hecho de que tales cambios fortuitos serían
sumamente escasos y que en "las series de reproducción sexual este
individuo solitario del nuevo orden sería como una voz en el desierto,
buscando 260 su compañera, que no existe, por lo que el orden originado
en un paso llegaría a extinguirse en el siguiente".
Por otra parte, el modelo creacionista predice la ausencia total de fósiles
intermedios, que es lo que precisamente acontece. Mucha de la evidencia
que usan los biólogos para sostener la evolución se basa en la suposición
de que las similitudes de estructura, bioquímicas, de desarrollo, etc., se
deben a relaciones evolutivas. Este argumento no proporciona evidencia
alguna en favor de la evolución, puesto que la creación por un único
diseñador produciría una evidencia similar. La similitud puede significar
una descendencia de antepasados comunes o un diseñador único.
Así, al considerar los hechos básicos de la naturaleza -el problema del
origen espontáneo de la vida, los problemas de la producción de formas de
vida más complejas y las brechas entre los tipos básicos de fósiles-,
pareciera que la ciencia tiene muy poco que ofrecer a los evolucionistas en
apoyo de su teoría.
IV. Esfuerzos para armonizar posturas antagónicas.
En un intento por conciliar el registro bíblico de la creación con los
conceptos evolucionistas, muchos eruditos cristianos adoptaron diversos
puntos de vista comprometidos entre el creacionismo y el evolucionismo.
Estas ideas conservan el concepto de un Dios, pero permiten el desarrollo
de la vida a lo largo de enormes períodos de tiempo.
1. Día-era.
En este punto de vista se consideran los días de la semana de la creación
como largos períodos de tiempo, tal vez hasta millones de años. Los que
proponen esta idea sostienen que durante millones de años la tierra
estuvo "desordenada y vacía"; luego, en la 2ª era, apareció el firmamento y
la tierra seca. La siguiente era vio la creación de la vida vegetal, mientras la4ª trajo la luz del Sol. Las últimas 2 eras proveyeron a la tierra con vida
vegetal y animal. La creencia en esta teoría a menudo está asociada con la
siguiente filosofía.
2. Evolución teísta.
Muchos sostienen que hace miles de millones de años Dios hizo la Tierra,
y que a su debido tiempo creó sobre ella la vida en forma sencilla. Durante
las edades siguientes usó el proceso de la evolución para desarrollar las
formas más complejas.
3. Creación progresiva.
Esta idea sugiere que Dios, a lo largo de extensos períodos, creó
repetidamente formas de vida progresivas y más avanzadas, aunque sin
usar el proceso de la evolución como propone la evolución teísta.
Aunque estos conceptos de compromiso entre el creacionismo y el
evolucionismo son bastante populares, presentan numerosos problemas.
En general, su valor como explicación es escaso, por cuanto no encuentran
apoyo en la ciencia ni en la Biblia. La ciencia no indica que éstas sean las
formas como Dios desarrolló la vida sobre la tierra, ni lo hacen las
Escrituras. Es contraria al registro del Génesis y al 4º mandamiento, y
suponen algunos conceptos atribuidos a la naturaleza de Dios que son
diferentes de los atributos asignados a él en la Biblia. El Dios de amor que
conocemos, ¿usaría el proceso de la supervivencia del más apto, que
supone la eliminación de competidores, para desarrollar formas más
avanzadas de vida? ¿No parecería sin sentido que él creara centenares de
miles de especies, que ahora no están representadas, sólo para dejarlas
extinguir? Además, si el hombre aparece muy tardíamente en la escena
(suponiendo largas eras) y el sufrimiento (en la forma de predación)
aparece mucho más temprano, hay que explicar la entrada del pecado
antes de la aparición del hombre. Aunque se pueden postular
explicaciones para los contrasentidos anteriores, tienen muy poco apoyo
en las ciencias o en las Escrituras.
Algunos hombres cultos, con preparación científica, han considerado el
relato de la creación y encuentran que es la mejor explicación existente
para toda la realidad que los rodea. Notan que si se está dispuesto a
aceptar el hecho de la existencia de un Dios que obra milagros -y es difícil
explicar algunos aspectos de la naturaleza de otra forma- no es más difícil
creer que él creó la vida con formas complejas que creer que creó una sola
célula sencilla de la cual surgieron las demás formas. Y no es más difícil
creer que estas formas complejas se produjeron en un momento que creer
que hubo largas eras para su evolución. En consecuencia, no encuentran
dificultad en creer que, en el transcurso de 6 días literales, Dios creó todos
los antepasados de todas las plantas y animales de la tierra. Señalan, sin
embargo, que desde la creación, han aparecido muchas especies nuevas
y variedades que no son exactamente iguales a sus antecesoras, hechoque no está en contradicción con el registro del Génesis. Estas formas
nuevas surgieron, como lo confirma la ciencia, mediante una combinación
de factores como mutaciones, aislamiento geográfico e hibridación. Pero
tales formas son tan similares a sus antepasadas que se las puede
rastrear hasta ellos sin grandes dificultades.
Bib.: John Keosian, "Life's Beginnings- Origin or Evolution?" [El comienzo
de la vida: ¿Origen o evolución?] en J. Oró et. al., eds., 261 Cosmochemical
Evolution and the Origin of Life [La evolución cosmoquímica y el origen de
la vida] (Holanda, Dordrecht, 1974), I: 291; H. P. Yockey, "A Calculation of the
Probability of Spontaneous Biogenesis by Information Theory" [Un cálculo
de probabilidades de la biogénesis espontánea por la teoría de la
información], Journal of Theoretical Biólogo [Revista de Biología Teórica] 67
(1977):396; G. G. Simplón, Tempo and Mode in Evolution [Ritmo y modo en
la evolución] (Nueva York, 1944), p 107; S. J. Gould, "The Return of the
Hopeful Monsters" [El retorno de los monstruos promisorios], Natural
History [Historia Natural] 86:6 (Junio-Julio, 1977):24; David J. Merill,
Evolution ad Genéticas [Evolución y genétical (Nueva York, 1962), pp
294-296.


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From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 15:34

Cristo
(gr. Jristós, "ungido"; equivalente al heb. Mshîaj, "Mesías", "ungido").
Título oficial de Jesús de Nazaret que lo designa como "el Mesías" o el
prometido del AT. En los tiempos del AT el sumo sacerdote (Ex. 30:30), el
rey (2 S. 5:3), y a veces los profetas (1 R. 19:16) eran "ungidos" cuando se
los dedicaba al servicio santo. En las profecías mesiánicas el término vino
a aplicarse específicamente a el Mesías, que, como profeta (Dt. 18:15),
sacerdote (Zac. 6:11-14) y rey (ls. 9:6, 7), era 263 quien había sido
designado como Redentor del mundo. Al usarlo en tiempos del NT se
omitió el artículo definido, y "Cristo" llegó a ser virtualmente un nombre
propio, tal como lo usamos hoy. El uso combinado de los nombres Jesús
y Cristo constituye una confesión de fe de que Jesús de Nazaret, el hijo de
María, el Hijo del hombre, es realmente el Cristo, el Mesías, el Hijo de Dios,
y por ello una profesión de fe en la unión de las naturalezas divina y
humana en una Persona. En Jer. 23:5, 33:15, Zac. 3:8 y 6:12 se usa un
título para Cristo: "rama" (heb. tsemaj, "un brote [renuevo]", "un retoño
[vástago]"); el Mesías está representado como un renuevo de David. Véase
Jesucristo.
Crónicas, Libros de las.
Dos libros del AT que registran hechos de los reinados de David y sus
sucesores. En las Biblias hebreas los 2 libros aparecen como una sola
obra, con un título único: Dibrê hayymîm ("Acontecimientos de los días"),
un diario real de los sucesos que ocurrieron bajo los diferentes reyes (2 R.
14:18, 28; 1 Cr. 27:24; Neh. 12:23; etc.). En la LXX el título es
Paraleipómençn ("Omisiones"), e indica que el libro suministra y en parte
duplica informaciones que quedaron fuera de Samuel y Reyes. El nombre
español "Crónicas" proviene del lat. Chronicon, el término que usó
Jerónimo como apropiado para transliterar el título hebreo a su propia
traducción al latín, la Vulgata. En el canon hebreo del AT los libros deCrónicas constituyen el último libro. Su posición actual en las versiones
modernas, después de Reyes, y su división en 2 libros se originó en la
LXX, práctica que luego siguió la Vulgata.
I. Autor y Ambientación.
Un examen del texto hebreo de Crónicas, Esdras y Nehemías muestra que
los 3 libros están estrechamente relacionados en lenguaje, estilo y punto
de vista general. Por eso es razonable concluir que los 3 fueron obra de un
mismo autor o compilador, o que fueron escritos en una misma época por
varios hombres que colaboraron mutuamente. La tradición judía temprana
atribuye las Crónicas a Esdras (la erudición actual generalmente le asigna,
además, Esdras y Nehemías). La evidencia interna sugiere como autor a
un sacerdote del período persa, y Esdras cumple ambos requisitos (Esd.
7:1-5). Que los versículos iniciales de Esdras repitan los versículos finales
de Crónicas, casi al pie de la letra, también indica una íntima relación entre
ambos libros. El uso que hace el autor de Crónicas del sistema monetario
persa (1 Cr. 29:7) indica que los escribió en el período persa. Como la
genealogía de la línea real de Judá es llevada varias generaciones más
allá de Zorobabel, quien regresó a Judea por el 536 a.C., es posible que la
fecha de escritura bien haya sido un siglo o más después del tiempo de
Zorobabel (3:19-24). Estas y otras evidencias son base suficiente para
asignar a Crónicas esta fecha: c 400 a.C. La frecuente referencia del autor
a otros trabajos (1 Cr. 27:24; 29:29; 2 Cr. 9:29; 12:15; 13:22; 20:34; 24:27;
26:22; 32:32; 33:19), sugiere que tenía acceso a una excelente colección de
fuentes y que las usó profusamente bajo la dirección de la Inspiración
divina.
II. Tema.
Esencialmente, Crónicas es un registro del reino unido bajo David y
Salomón, y de sus sucesores sobre el trono de Judá hasta el cautiverio
babilónico; es decir, un período mayor de 4 siglos. Considerablemente
más de la mitad del contenido de las Crónicas es paralela a la información
que se halla en otros libros del AT, especialmente Samuel y Reyes. Sin
embargo, en estilo y énfasis es claramente una obra independiente, escrita
desde un punto de vista propio y destinada a servir a un determinado
propósito particular. Con las lecciones espirituales del cautiverio
vívidamente fijadas en la memoria, el autor presenta la historia de Israel
como nación antes de aquel trágico evento, y el porqué del cautiverio
inevitable. Enfatiza los aspectos morales y espirituales de los eventos que
registra, y vez tras vez procura señalar que la obediencia a la voluntad
revelada de Dios trae paz y prosperidad, mientras que la desobediencia
resulta en sufrimiento y calamidades. Destaca el hecho de que el Señor
recompensa a los justos y castiga a los impíos (1 Cr. 10:13; 11:9; 21:7; 2
Cr. 13:18; etc.). Asegura a Israel que no tiene nada que temer del futuroexcepto que olvide las lecciones que su historia pasada le enseñó.
III. Bosquejo.
Crónicas se puede dividir lógicamente en 4 partes: 1. Introducción (1 Cr.
1-10). 2. Reinado de David (cps 11-29). 3. Reinado de Salomón (2 Cr. 1-9).
4. Reino de Judá hasta el cautiverio (cps 10-36). En la introducción el
historiador repasa, en pocos trazos, la historia del mundo desde la
creación hasta que David asciende al trono. Este breve esbozo es
mayormente genealógico, con énfasis en la tribu real de Judá y la tribu
sacerdotal de Leví. Estas tablas genealógicas incluyen, aquí y allá, breves
bocetos biográficos y datos históricos (1 Cr. 4:9, 10, 38-43; 5:9, 10, 16-26;
6:31, 32, 48, 49, 54-81; etc.). Con miras a ser completas, las genealogía se
continúan durante el tiempo del reino unido y del reino dividido, la
cautividad y la restauración hasta el tiempo en que se estaba escribiendo
la obra. 264 Nada se dice del reinado de Saúl, excepto un breve informe de
su muerte en batalla, y esto sólo como para explicar por qué Dios lo
rechazó y preparar el escenario para el ascenso de David al trono.
IV. Contenido.
Diecinueve de los 65 capítulos de las Crónicas -casi un tercio- están
dedicados al glorioso reinado de David. David y Salomón, cuyos reinados
crearon la era de oro de la historia de Israel, ocupan 28 capítulos, o casi la
mitad del espacio. A su vez, la 2ª sección, que cubre el reinado de David,
se puede dividir en 3 partes. La 1ª resume los eventos notables del
período (1 Cr. 11-21). También incluye las circunstancias de su coronación
como rey de todo Israel, la captura de Jerusalén y el traspaso de la capital
de Hebrón a Jerusalén, la enumeración de sus valientes y ejércitos, su
traslado del arca a Jerusalén, la construcción de su palacio, sus guerras y
el censo del pueblo. La 2ª parte trata en detalle los preparativos de David
para la construcción del templo, con la organización que hizo del servicio de
los sacerdotes y de los levitas, y sus instrucciones a Salomón acerca del
templo (22:1-29:21). La 3ª parte se ocupa, brevemente, de las
transferencia de la autoridad de David a Salomón, y de la muerte de David
(23:1; 29:22-30).
La 3ª sección, sobre Salomón (2 Cr. 1-9), se dedica principalmente a la
construcción y dedicación del templo, con breves menciones de las otras
obras públicas y empresas de Salomón, su devoción a la sabiduría y el
esplendor de su reinado.
La 4ª sección cubre el período del reino dividido (cps 10-36), con especial
énfasis en el reino de Judá. La historia de este período se ocupa de los
reinados sucesivos de todos los reyes de Judá, desde Roboam hasta
Sedecías. Se considera ampliamente la revuelta de las 10 tribus, y de allí
en adelante se registran los esfuerzos para volver a la nación a Dios quehicieron los reyes reformadores Asa, Josafat, Joás, Ezequías y Josías. La
sección concluye con la 3ª deportación a Babilonia y un breve epílogo
acerca del edicto de Ciro para el regreso (véase CBA 3:119-132).


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From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 17:45




La hora de decisión.

Muchos pueblos en el valle de la decisión: porque cercano está el día de Jehová en el valle de la decisión. Joel 3:14. 

“La profecía del capítulo 13 del Apocalipsis declara que el poder representado por la bestia de cuernos semejantes a los de un cordero haría ‘que la tierra y los que en ella habitan’ adorasen al papado—que está simbolizado en ese capítulo en una bestia ‘parecida a un leopardo.’ La bestia de dos cuernos dirá también ‘a los que habitan sobre la tierra, que hagan una imagen de la bestia;’ y además mandará que ‘todos, pequeños y grandes, así ricos como pobres, así libres como esclavos,’ tengan ‘la marca de la bestia.’ Está probado que los Estados Unidos de Norteamérica son el poder representado por la bestia de dos cuernos semejantes a los de un cordero, y que esta profecía se cumplirá cuando los Estados Unidos impongan o hagan obligatoria la observancia del domingo, que Roma declara ser el signo característico de su supremacía. Pero los Estados Unidos no serán los únicos que rindan homenaje al papado. La influencia de Roma en los países que en otro tiempo reconocían su dominio, dista mucho aún de ser destruida. Y la profecía predice la restauración de su poder. ‘Y vi una de sus cabezas como si hubiese sido herida de muerte; y su herida mortal fue sanada, y toda la tierra maravillóse, yendo en pos de la bestia.’”—

“S. Pablo dice claramente que el hombre de pecado subsistirá hasta el segundo advenimiento.”—

“Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Mundo se le tributará homenaje al papado por medio del honor que se le conferirá a la institución del domingo, la cual descansa únicamente sobre la autoridad de la iglesia romana.”.


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From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 18:10

Una escena de destrucción de las torres gemelas .1909 .

Estando en Nueva York en cierta ocasión, se me hizo contemplar una noche los edificios que, piso tras piso, se elevaban hacia el cielo. Esos inmuebles que eran la gloria de sus propietarios y constructores eran garantizados incombustibles. Se elevaban siempre más alto y los materiales más costosos entraban en su construcción. Los propietarios no se preguntaban cómo podían glorificar mejor a Dios. El Señor estaba ausente de sus pensamientos. 

Yo pensaba: ¡Ojalá que las personas que emplean así sus riquezas pudiesen apreciar su proceder como Dios lo aprecia! Levantan edificios magníficos, pero el Soberano del universo sólo ve locura en sus planes e invenciones. No se esfuerzan por glorificar a Dios con todas las facultades de su corazón y de su espíritu. Se han olvidado de esto, que es el primer deber del hombre. 3JT 281.2

Mientras que esas altas construcciones se levantaban, sus propietarios se regocijaban con orgullo, por tener suficiente dinero para satisfacer sus ambiciones y excitar la envidia de sus vecinos. Una gran parte del dinero así empleado había sido obtenido injustamente, explotando al pobre. Olvidaban que en el cielo toda transacción comercial es anotada, que todo acto injusto y todo negocio fraudulento son registrados. El tiempo vendrá cuando los hombres llegarán en el fraude y la insolencia a un punto que el Señor no les permitirá sobrepasar y entonces aprenderán que la paciencia de Jehová tiene límite.

La siguente escena que pasó delante de mí fué una alarma de incendio. Los hombres miraban a esos altos edificios, reputados incombustibles, y decían: “Están perfectamente seguros.” Pero esos edificios fueron consumidos como la pez. Las bombas contra incendio no pudieron impedir su destrucción. Los bomberos no podían hacer funcionar sus máquinas. 

Me fué dicho que cuando llegue el día del Señor, si no ocurre algún cambio en el corazón de ciertos hombres orgullosos y llenos de ambición, ellos comprobarán que la mano otrora poderosa para salvar, lo será igualmente para destruir. Ninguna fuerza terrenal puede sujetar la mano de Dios. No hay materiales capaces de preservar de la ruina a un edificio cuando llegue el tiempo fijado por Dios para castigar el desconocimiento de sus leyes y el egoísmo de los ambiciosos. 



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From: Damarit Espinoza Sent: 19/04/2022 18:50




Por que quienes lideran el NOM escogieron el número 10?

En simbología masónica el 10 simboliza perfección. La masonería cree que el hombre es un ser que debe perfeccionarse a través del proceso de la “Iluminación”.  Cuando un hombre ha llegado a la máxima perfección se le representa como erguido y al lado de el mundo. El número 1 simboliza a ese hombre perfecto; el número 0 representa al mundo. Por ello, el número 10 representa al hombre perfecto de pie pero apartado e independiente del mundo.

El 1 representa por tanto a los hombres que están dominando al mundo.

Por tanto cuando los líderes del NOM pensaron en reorganizar el mundo seleccionaron el número diez con la idea de que el mundo fuera organizado de forma perfecta.

En relación a estos datos, y dada su veracidad, recomendamos el estudio profundo de los siguientes textos relativos a los diez reinos que la Biblia dice que se formarán antes del fin:

  1. La gran ramera tiene 10 cuernos. (Apoc. 17:3)
  2. Los diez cuernos son 10 reyes, que no han recibido el reino, pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia, justo antes del fin  (Apoc. 17:12)
  1. Estos (10) entregarán su poder a la bestia. (Apoc. 17:13)


Por otra parte,

  1. La cuarta y última bestia de Daniel 7 tiene 10 cuernos. (Dan. 7:7)
  2. Esta bestia tiene poder en toda la tierra. (Dan. 7:23)


Tengamos en cuenta también que:

“Y por ser los dedos de los pies (10) en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil. Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro. Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos esto reinos, pero el permanecerá para siempre”

Daniel. 2: 42-44

El reino de Dios se establecerá “en los días de estos reyes”. Evidentemente, el reino de Dios no se estableció con las 10 tribus europeas, porque ni tuvieron domino mundial, ni reinaron una hora antes de la venida del reino de Dios.




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