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General: ¿YHWH ES DEL SEXO MASCULINO O UN HOMBRE?
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Respuesta  Mensaje 1 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999  (Mensaje original) Enviado: 08/06/2011 17:40

Génesis 1:26-27 (Nueva Versión Internacional)

26 y dijo: «Hagamos al *ser humano
      a nuestra imagen y semejanza.
   Que tenga dominio sobre los peces del mar,
      y sobre las aves del cielo;
   sobre los animales domésticos,
      sobre los animales salvajes,[a>
   y sobre todos los reptiles
      que se arrastran por el suelo.»
27 Y Dios creó al ser humano a su imagen;
      lo creó a imagen de Dios.
   *Hombre y mujer los creó
,

 
 

Número 23:19: Dios no es hombre, para que mienta, Ni HIJO DE HOMBRE para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?

http://serjudio.com/rap1101_1150/rap1113.htm

Shalom.
Gracias por participar con su consulta.

Le daré tres razones (una de las cuales es incorrecta), pero antes, déjeme explicarle algo que debería ser evidente, pero que parece que no lo fuera.
Dios no es materia, ni cuerpo, ni forma. Por lo tanto, es imposible que Dios sea varón, hembra, hermafrodita, cosa, etc. Dios es Dios, y punto. Es imposible, porque Dios así lo ha dispuesto en Su Sabiduría y Poder.
Sin embargo, la mente humana, bastante torpe y traviesa (a veces) juega con nosotros, y fantaseamos acerca de Dios, tal como lo hacemos con muchas cosas, personas, conceptos. Fantasear con lo que no es Dios, ya provoca habitualmente distorsiones, pero cuando del Eterno se trata, ¡que Dios no salve de nosotros mismos! (Mire las terribles idolatrías que aún hoy pululan por los que consideran a Dios en términos antropomórficos, es decir, al nivel de su limitada humanidad).
Por lo dicho, preguntar por el sexo de Dios es inútil, pues Dios no tiene sexo, ni preferencias sexual, ni sexos/géneros preferidos.
Ahora que supongo que aclaramos esto, pasemos a las respuestas de porqué habitualmente se habla de Dios como varón.

  1. Machismo, patriarcado y misoginia
    Esta es una motivación incorrecta desde el punto estrictamente judío, pero que es aplicable a otras creencias (por completo ajenas a la Tradición judía).
    A la deidad se lo trata como a varón, porque es una creación a imagen y semejanza de varones humanos, varones que por circunstancias históricas y sociales se han ubicado en un lugar de poder totalitario, y temen la presencia femenina.
    Leamos los Evangelios, el Corán, textos de muchas de las otras creencias en las cuales hay una deidad suprema masculina, y prontamente reconoceremos que es un dios tan pero tan humano, que cuesta diferenciarlo de uno más de entre nosotros, o más bien, de un superhéroe de los comics...
    A diferencias de estas creencias, y de estos falsos dioses; Dios, el Uno y Único nos creó a nosotros a su imagen y semejanza, palabras que deben ser entendidas en su significado espiritual y no físico, como ya hemos explicado anteriormente. Por lo que, es impropio calificarlo como varón, ya que no lo es.
     

  2. Modalidad del idioma
    Esta segunda motivación no es tan repugnante como la anterior, sin embargo no explica mucho.
    Y apela a los recursos de muchos de los idiomas humanos, que por alguna causa (desconocida para mí) atribuyen al uso del género masculino preponderancia sobre el femenino o el neutro.
     

  3. Proveedor de la existencia
    Dios si bien no tiene sexo, actúa en la realidad, en lo que Él creó, de dos modos diferentes: como mujer, como varón.
    ¿Qué quiere decir esto?
    Machos y hembras tenemos ciertas cualidades (fisiológicas, psicológicas, espirituales, etc.) que son específicas a cada género, y que si bien pueden ser compartidas en algún grado, resultan preponderantes más en uno que en el otro.
    No me extenderé en este punto, que ya en otras ocasiones tratamos.
    Dios actúa de modos que a nosotros nos recuerden el proceder típicamente femenino o masculino.
    Por ejemplo, Dios al actuar como Creador, nos recuerda a la función privativa (¿por ahora?) de la hembra: la de dar a luz una novedosa criatura.
    Dios al actuar como soporte y estímulo de los israelitas en el desierto, ¿no nos recuerda a la madre?
    Dios al interesarse por lo íntimo, lo interior, lo próximo, nos recuerda la forma femenina de actuar.
    Dios al proveer al mundo de la existencia, recuerda al rol tradicional del varón que es el de salir al mundo, a lo exterior, para conquistarlo, para luego obtener de él lo que se precisa para vivir. O tal como es el hombre el que penetra en la mujer, y le brinda la semilla que posibilita la creación.
    Así pues, en la Torá la Creación es narrada con el nombre que Dios usa cuando actúa del modo que a nosotros nos recuerda lo femenino, que es Elo-him.
    En tanto que cuando Dios es el proveedor, el que da la simiente de vida, tal como el varón lo hace, es que se usa el género correspondiente.
    Luego de la Creación, aquella realizada en los seis períodos primigenios, Dios mantiene Su creación constantemente, proveyéndola de energía, de vida, es decir, actúa como el Padre, por lo que se lo trata lingüísticamente como varón.
    ¿Se entiende?

En definitiva, gracias a su pregunta hemos visto al menos cuatro puntos interesantes respecto a creencias y prácticas del judaísmo:

  1. Dios es Uno y Único pero actúa de modos diversos, que en ocasiones para nosotros son similares al femenino y a veces al masculino (a veces son propios modos de Dios y sólo Él).

  2. La idolatría y la lucha despiadada por el predominio de algunos sobre otros, son hermanitos siameses.

  3. La fantasía, la imaginación, tiende a que nos equivoquemos.

  4. El judaísmo (el que es fiel a sí mismo) rechaza radicalmente la vejación de la persona por cuestiones de género.

Si no me he sabido expresar con la suficiente claridad, le ruego que me lo comunique.

Iebarejejá H' - Dios te bendiga, y que sepamos construir Shalom

 Yehuda Ribco

ENLACES

La primera mujer Adam, es decir Havah/Eva

JUNIA, APOSTOL FEMENINO DE JESUCRISTO

¿FUE PABLO MISOGINO? (ODIO A LAS MUJERES)

Juan 1:1-¿Demuestra preexistencia de Cristo?

Mujeres en la Biblia

Rut

¿LA VIUDA (JUAN MARCOS) ES REINA DEL CIELO?

¿PORQ XTO REL. A LA MADRE DE MARCOS CON LA VIUDA?

Kelim/recipiente/copa es sinonimo de la mujer



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Respuesta  Mensaje 7 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 08/06/2011 17:48

Introducción para Estudiantes Avanzados - Los Nombres de Dios

Havaiá

Cuando se lee del rollo de la Torá en el ritual, cuando se reza o se dice una bendición, este Nombre es pronunciado Adon-ai ; cuando se estudia o en cualquier otra ocasión se dice Hashem (“el Nombre”) o Havaiá (una permutación de las letras del Tetragramatón).

Es el Nombre más sagrado de todos conocido como:

shem haetzem o “el Nombre esencial” que representa la absoluta trascendencia de la Esencia Divina ( Atzmut ),

shem hameiujad o “Nombre único” que representa la paradoja existencial de la omnipresencia y omnipotencia de Dios que permanece constante antes y después de la Creación y

shem hameforash o el “Nombre explícito” que representa la suprema voluntad de Dios en la Creación, de revelar al mundo Su Esencia verdadera.

En Cabalá, el Nombre Havaiá representa el alma y la luz interior de las sefirot o emanaciones Divinas. Sus 4 letras, junto con el kotzó shel iud (la púa o punta de la iud ), corresponden a la configuración del cuadro completo de las sefirot :

kotzó shel iud : keter

iud : jojmá

hei superior: biná

vav : midot (de jesed a iesod )

hei inferior: maljut

En particular, el Nombre Havaiá se manifiesta a dos niveles, primero a nivel de jojmá cuyo estado espiritual interno es bitul (auto anulación), el principio “padre” en Cabalá, y segundo a nivel de tiferet , cuyo estado espiritual interior es rajamim (misericordia), el nivel de “hijo” en Cabalá. La unión de estos dos principios, por el poder del Nombre Havaiá , está aludida en el verso “qué es su nombre y qué es el nombre de su hijo” (Proverbios 30:4). La palabra “qué”, = 45 = la “guematria completa” primaria de Havaiá .

Cuando se ve correspondiendo a la sefirá de jojmá , el Nombre Havaiá refleja el poder Divino de la recreación continua de la realidad. Este es un proceso que incluye 4 etapas correspondientes a las 4 letras de Havaiá :

iud : contracción [de la luz infinita de Dios en un punto>

hei : expansión [en la realidad oculta>

vav : extensión [de la realidad oculta a la revelada>

hei : expansión [en la realidad revelada>

Este poder Divino deriva de la sefirá de jojmá (cuya manifestación inicial es la creación misma), y está aludido en el verso: “ Havaiá con jojmá asentó la tierra” (Proverbios 3:19).

La primera manifestación del Nombre Havaiá en la creación está a nivel de tiferet , (que es llamada la “columna central”, que se elevo hasta keter y desciende a maljut ), se considera, en general, como un reflejo del “atributo de misericordia” de Dios. Mientras que en el primer relato de la Creación en la Torá aparece sólo el Nombre Elokim , cuando se relata por segunda vez, Havaiá precede a Elokim . Nuestros sabios interpretan este fenómeno como “en el principio, Dios intentó crear el mundo según el atributo de juicio estricto, pero vio que el mundo no iba a sobrevivir, por lo que le asoció el atributo de misericordia, que hizo preceder al de juicio”.

Havaiá = 26 = 2 veces 13 = ejad (“uno”). Así, cuando proclamamos “Oye Israel, Havaiá es nuestro Dios, Havaiá es Uno”, estamos expresando la absoluta unidad de Dios como la razón de 26 y 13, del “todo” con el “medio”, implicando que Dios (el todo) y Su creación (el medio) son esencialmente Uno.

En at - bash , el Nombre de Havaiá se transforma en mem , tzadik , pei , tzadik , que equivale a 300, la letra shin . 300 también equivale al “deletreo completo” superior del Nombre de Dios Elokim . Esta igualdad implica que “ Havaiá [la revelación supranatural> es [absolutamente uno con> Elokim [el orden natural>”.

En los Tefilín de la cabeza están inscriptas dos shins , una con tres cabezas y otra con cuatro. La shin de tres cabezas, que pertenece este mundo, representa al “deletreo completo” de Elokim , mientras que la shin de 4 cabezas, la shin del mundo por venir, representa la transformación at - bash de Havaiá .

En total, hay 27 maneras de deletrear en forma completa Havaiá (cada una de las letras hei , vav y hei poseen tres formas de escribirse [3 x 3 x 3 = 27>. Juntas suman 1521 = 39 al cuadrado (39 = 26 más 13 = Havaiá Ejad ). Los cuatro deletreos básicos que se explican en Cabalá = 72, 63, 45, 52, suman en conjunto 232, cuyo valor promedio es 232/4 = 58, jen , la “gracia” inspirada Divinamente.

 

Respuesta  Mensaje 8 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 08/06/2011 17:49

 Richard Sabino(kawil) Efraimi B'galut el 29/08/2010

Shalom uBraja Jacques

Tampoco soy semi-trinitario o bi-teista sino Unitario, porque solo en Yhvh se consigue la Yehidá.

Hay un problema con el cristianismo o mejor dicho con las denominaciones cristianas que es la trinidad.

En el cristianismo aún no entienden lo que significa Rúaj, y mientras no lo comprenden como el ALIENTO, seguirán metidos en su blasfemia trinitaría, porque es dificil hacer entender que Rúaj en la Biblia o Tanaj no sólo significa Espiritu, sino también Respiración, Aliento, Halito, y por supuesto Viento.

y no debemos confundir a YHVH Elohím (Dios), con el Adon Yehoshúa Barbelohím (hijo de Dios) que es el Mashíaj.

Y-HVH es Elohím y "no es hombre ni hijo de hombre" como dice el Tanaj (Biblia) en cambio el rabino Yehoshúa Ben-Yosef Ben-Miriam nacio, vivio, y murio como humano, pero por la Jésed del Poderoso lo devolvió a la vida, y cuya venida como hombre resucitado se espera en este tercer día para establecer el Reino Davidico, y hacer descender la Yerushalayim Celestial en Eretz.

 

La Biblia dice que Dios no es un hombre

La Biblia dice: “Dios no es un hombre” (Números 23:19)

“Porque soy Dios, no un hombre” (Oseas 11:9)

Jesús es nombrado como un hombre muchas veces en la Biblia:

“un hombre que os habla con la verdad” (Juan 8:40)

En Hechos 2:22 “Jesús el Nazareno, un hombre enviado por Dios con los milagros y maravillas y señales que Dios realizó a través de Él entre vosotros, así como sabéis”.

En Hechos 17:31 “Él juzgará al mundo con rectitud a través de un hombre, a quien Él ha designado”.

“…es un hombre,  Cristo Jesús” (1 Tim. 2:5)

Dios no es un hombre; pero Jesús, a quien algunos llaman Dios, sí es un hombre. Por lo tanto, Jesús no es Dios.

1.    La Biblia dice que Dios, no es hijo de los hombres:

“Dios no es un hombre, ni el hijo de un hombre” (Números 23:19).

2.    La Biblia llama a Jesús “El hijo del hombre” o “un hijo del hombre”:

“Y fue el hijo del hombre…” (Mateo 12:40)

“porque el hijo del hombre viene” (Mateo 16:27)

“Hasta que vean al hijo del hombre llegar a su reino” (Mateo 16:28)

“Sabrán que el hijo del hombre tiene la autoridad” (Marcos 2:10)

“A causa del hijo del hombre” (Juan 5:27)

En las escrituras hebreas, las palabras “el hijo del hombre” son utilizadas para referirse a varias personas: (Job 25:6; Salmos 80:17, 144:3; Ezequiel 2:1; 2:3; 2:6; 2:8; 3:1; 3:3; 3:4; 3:10; 3:17; 3:25).

Dios no se contradiría a sí mismo afirmando que no es un hombre, para luego llamarse “hijo del hombre”, palabras que claramente se refieren a seres humanos y no a Dios. No es Dios el autor de esta confusión; de hecho, las palabras “hijo del hombre” son utilizadas con claridad para referirse a personas, incluyendo a Jesús, diferenciándolas evidentemente de Dios, quien no es un “hijo del hombre” según la Biblia.

La Biblia dice que Jesús negó ser Dios:

En Lucas 18:19, cuando un hombre llamó a Jesús ‘Dios’, él respondió: “¿quién dice que yo soy Dios?, Yo no soy Dios, nadie es Dios excepto Dios”

Y en Mateo 19:17 dice: “Y les dijo: ¿Por qué preguntáis quién es Dios?  existe sólo un Dios, si deseáis acercaros a Él en esta vida, seguid sus órdenes”.

Jesús no le enseñaba a la gente que él era Dios, si Jesús hubiera dicho ser Dios, estaría diciendo que Dios es un hombre, y entonces se contradeciría. Jesús siempre negó ser Dios.

4.    La Biblia dice que Dios es más grande que Jesús:

“Mi Padre es más grande que yo” (Juan 14:28)

“Mi Padre es más grande que todo” (Juan 14:29)

Jesús no podía ser Dios si afirmaba que Dios es más grande que él, la creencia cristiana de que ‘Padre e hijo’ son iguales es directamente opuesta a las palabras de Jesús.

5.    Jesús nunca enseñó a sus discípulos que lo adoren a él, a su madre o al espíritu santo, sino que enseñó que debían adorar a Dios y sólo a Dios:

“y cuando oréis decid: Padre nuestro, que estás en los cielos” (Lucas 11:2)

“Ese día no me preguntaréis nada, le pediréis a mi Padre en mi nombre” (Juan 16:23)

“Y ha llegado la hora en que los verdaderos creyentes sólo adorarán a Dios, en su espíritu y con obras” (Juan 4:23)

Si Jesús hubiese sido Dios, hubiese enseñado que él debía ser adorado; en cambio, ordenó adorar sólo al Padre, quien está en los cielos.

La Biblia dice que Jesús oraba y adoraba sólo al verdadero y Único Dios:

“… y sepan todos ustedes, hay un único verdadero Dios, y Jesús Cristo ha sido enviado a ustedes por Él” (Juan 17:3)

Jesús rezó a Dios durante la noche:

“y él continuó rezándole a Dios toda la noche” (Lucas 6:12)

“Así como el hijo del hombre no llegó para ser servido, sino para servir” (Mateo 20:28)

¿Cómo Jesús no invocaría a Dios?

“él volvió su rostro al suelo y oró: ¡Oh, Padre mío!” (Mateo 26:39)

Pablo dijo:

“y durante su vida en la tierra, Jesús imploró a Dios llorando que lo salvara del suplicio y la muerte, y fue escuchado debido a su inmensa piedad” (Hebreos 5:7).

¿A quién le imploraría Jesús llorando?  ¿A él mismo?  ¿A quién le imploraba con lágrimas que lo salvara de la muerte?  Ningún hombre, ni cuerdo ni loco, se implora y ora a sí mismo, evidentemente Jesús no se pedía a sí mismo, sino que le imploraba al Único y Verdadero Dios. El Dios al cual él servía, el Dios que lo envió. ¿No basta esto como prueba de que Jesús no era Dios?

El Sagrado Corán confirma que Jesús negó ser Dios y adoró al Único Dios:

“Ciertamente Dios es mi Señor y vuestro Señor, adoradlo sólo a Él.” (Corán 3:51)

http://www.islamreligion.com/es/articles/35/


 
 
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Respuesta  Mensaje 9 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 08/06/2011 17:50

Los Dioses

No obstante, sigue quedando un aspecto de la creencia en Dios que desafía toda lógica o razón, pero que se ha convertido en la piedra fundamental de la fe: la creencia de que Dios se hizo hombre.  En el momento en que la creencia monoteísta original en Dios se degeneró y pasó a tener intermediarios entre los seres humanos y el Ser Supremo, ya sea para lograr conquistas humanas o actuar en nombre de Dios en el mundo, los intermediarios se convirtieron en objetos de adoración.  Los intermediarios a menudo fueron concebidos como espíritus aparecidos en todas las manifestaciones de la naturaleza.  En consecuencia, los seres humanos de tiempos primitivos han adorado a espíritus del bosque, los ríos, el cielo, la tierra, etc., hasta el día de hoy.  En algunas ocasiones adoraban a la naturaleza, en otras adoraban símbolos que representaban la naturaleza.  Los sistemas religiosos, que evolucionaron de esos tipos de creencias, tendían a estar localizados y permanecer esparcidos entre los distintos pueblos de todo el mundo hasta la actualidad.  Tales creencias no convergían en un sólo sistema de creencias de impacto internacional, al menos en lo que consta en los registros de la historia humana.

Por otro lado, en ese punto en el que la creencia monoteísta se degeneró en la personificación del poder de Dios como entes intermediarios separados, representados por imágenes, los ídolos se convirtieron en un punto focal para adorar a Dios.  Los poderes de Dios se convertían en dioses.  Tales creencias han culminado, en tiempos antiguos y modernos, como religiones naturales de impacto internacional.  Las antiguas religiones egipcias, griegas y romanas han desaparecido debido al dominio del Cristianismo sobre tales imperios.  Sin embargo, la expresión india del Hinduismo sobrevivió, tanto a la colonización musulmana como a la cristiana, y permanece como la religión nacional de aproximadamente mil millones de personas en la India.  El Cristianismo y el Islam, con la excepción de Bali en Indonesia, han suplantado su impacto internacional directo en la mayor parte del Lejano Oriente.  Sin embargo, las distintas formas del Budismo, su vástago, se han convertido en la principal religión de cientos de millones en el Lejano Oriente.  Las distintas formas del movimiento reformista hindú siguen esparciéndose hoy en occidente.

El hombre es Dios

Según el Hinduismo, el concepto básico es que todo es Dios.  Básicamente, no hay distinción entre Dios y Su creación.  En la filosofía hindú, todo ser vivo tiene un ser o alma llamado Atman.  Normalmente se cree que el alma es en realidad Dios, llamado Brahmán.  En consecuencia, la esencia de la creencia hindú es la idea de que Atman y Brahmán son lo mismo; en otras palabras, el alma humana es divina.  Aún más, la sociedad humana está dividida en castas o clases, en la que cada una representa a los seres humanos que llegaron a la existencia desde distintas partes del ser divino, Brahmán.  La casta superior, los Brahmanes, provienen de la cabeza de Dios; mientras que la casta inferior, los Sudras, provienen de los pies de Dios.  Si bien oficialmente hay sólo cuatro castas principales, en realidad hay muchas sub-castas.  Cada una de las castas principales se divide en miles de castas menores.  Los hindúes creen que cuando una persona muere, se reencarna.  El alma, Atman, de la persona muerta nunca muere, sino que continúa volviendo a nacer.  Si las personas son buenas en la vida, volverán a nacer en una casta superior en su próxima vida.  Por otro lado, si fueron malos en esta vida, volverán a nacer en una casta inferior, que es una de las razones por las cuales tantos hindúes se suicidan cada año.  A diario los periódicos dan cuenta de incidentes con personas o familias enteras que se ahorcan de los ventiladores de techo de sus casas.  En una edición reciente de un periódico local, un hindú se mató cuando la India perdió un juego de críquet frente a Sri Lanka.  Cuando el sistema de creencia de una persona se basa en la reencarnación, el suicido se convierte en un camino fácil para evadir las dificultades de la vida.

Cuando una persona llega a la casta superior, los Brahmanes, después de varias reencarnaciones, termina el ciclo de nacimientos y se reúne con Brahmán.  Este proceso de reunificación se llama Moksha, mientras que en el Budismo es llamado Nirvana[1>.  El Atman se reúne nuevamente con Brahmán.  Así, el hombre se vuelve Dios.

Dios se convierte en Sus Criaturas

En la creencia hindú, los atributos de Brahmán se manifiestan en forma de distintos dioses.  El atributo de la creación se convierte en el dios creador, Brahma; el atributo de la conservación se convierte en el dios conservador, Vishnu; y el atributo de la destrucción se convierte en el dios destructor, Siva.  El más popular de los tres, Vishnu, se encarna en los seres humanos en distintos puntos de la vida.  Esta encarnación es conocida en sánscrito como avatar, que significa “descenso”.  La misma representa el descenso de Dios al mundo humano, convirtiéndose en ser humano o en alguna de las criaturas de este mundo.  Principalmente, el término avatar se refiere a las diez apariciones principales del dios Vishnu.  Una de ellas es Matsya, la encarnación de Dios como pez; Kurma, en forma de tortuga; Varaha, en forma de jabalí; Narasimha, como mitad hombre mitad león; Vamana, como enano; y quizás la más común de todas, Rama, la encarnación humana.  Rama es el héroe de la épica, Ramayana, sobre la cual se hacen películas muy populares en la India.  El otro dios popular es Krishna, la otra encarnación de Vishnu como ser humano.  Su épica es la Mahabharata , que describe el descenso de los dioses en formas humanas para salvar a la diosa Tierra, oprimida por los demonios, agobiada por la superpoblación y en peligro de disolución[2>.  Existen diversas variaciones de esta creencia con respecto a la cantidad de encarnaciones que existen y sobre las distintas formas animales que adoptan, pero en general siguen esas manifestaciones.  En consecuencia, en el Hinduismo, la fe de una quinta parte de la humanidad, el hombre es Dios o parte de Dios.  La diferencia entre el Creador y Su creación es sólo superficial.

El budismo popular comparte el concepto hindú de la encarnación con sus propias modificaciones.  Ellos consideran que todo ser consciente posee la “naturaleza de Buda” y, por lo tanto, es capaz de convertirse en Buda.  Buda, en las antiguas enseñanzas[3>, era un verdadero maestro humano que vivió y enseñó.  Sin embargo, en el budismo Mahayana, la idea del Buda “eterno”, personificando la verdad absoluta, fue cambiando, y Buda fue elevado al estatus de Dios.  Para revelar su mensaje a la humanidad, este Buda eterno se manifiesta de tiempo en tiempo como un Buda terrenal para vivir y trabajar entre los seres humanos.  Por lo tanto, Siddhartha Gautama, fundador del Budismo, fue sólo una de las apariciones terrenales, una aparición fantasmagórica creada por el Buda eterno[4>.  El budismo incorporó los elementos del sistema indio de los dioses y el cielo, y respondió a la popularidad del hinduismo Bhakti, la devoción personal a las deidades salvadoras.  La naturaleza Absoluta o naturaleza de Buda fue vista por algunos como poseedora de atributos que se manifiestan como Budas y bodhisattvas[5>  eternos, que existieron en reinos espirituales y ofrecían sus méritos, protección y ayuda para lograr la iluminación de sus seguidores y devotos.

Los principales entre los bodhisattvas eternos eran Avalokitesvara, personificación de la compasión, y Manyusri, personificación de la sabiduría.  Entre los Budas eternos estaban Aksobhya (el Imperturbable), Amitabha (Luz eterna) y Amitayus (Vida eterna).

Dios se convierte en un hombre

La creencia cristiana en la encarnación de Dios tiene sus orígenes en las creencias de los antiguos griegos.  Los diversos términos utilizados para describir a Dios convertido en hombre se encuentran en el Evangelio de Juan 1:1 y 1:14, “En el principio era el Verbo (logos), y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios”.  Juan continúa diciendo: “Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad…” (RVR 1995)Si bien el término griego logos se traduce como “palabra” (o “verbo”), no existe un equivalente exacto en nuestro idioma.  Su importancia radica en su uso como vocablo técnico en el pensamiento metafísico griego desde el siglo VI a.C.  hasta el siglo III de la era cristiana, y en su apropiación por parte de pensadores judíos y cristianos.  Primero apareció en las expresiones de Heráclito (540-480 a.C.) como el principio motivador del universo, pero para la época de Aristóteles fue suplantado por el poder inmaterial nous y convertido en poder material.  Logos reapareció en el sistema de los Estoicos, quienes denominaron a su principio de teología tanto logos como Dios.  Filón (fallecido en el año 50 de nuestra era), filósofo judío alejandrino, identificó la palabra creativa del Antiguo Testamento con el logos de los Estoicos.  El logos pasó a ser un principio trascendente, como el medio a través del cual Dios se expresa en el mundo.  Pero logos también tenía una función redentora; era el medio hacia una naturaleza espiritual más elevada.  En el Evangelio de Juan, el logos es creador y redentor a la vez; el segundo aspecto recibe un mayor énfasis en relación al primero[1>.

Esta creencia exigía una razón, para la cual se inventó el concepto del pecado original y del divino sacrificio.  Se decía que, debido al pecado de Adán, que se acumuló a través de las generaciones hasta que fue tan grande que no habría sacrificio humano que pudiera eliminarlo, era necesario un sacrificio divino.  En consecuencia, Dios tuvo un hijo humano, que era Dios mismo encarnado.  Más tarde, el hijo de Dios murió en una cruz como sacrificio a Dios para toda la humanidad.  El hijo, que es Dios mismo, resucitó luego y hoy se sienta a la derecha del trono de Dios, esperando para juzgar a la humanidad cuando llegue el fin del mundo.  Por eso para los cristianos, una quinta parte de la humanidad, Dios se convirtió en hombre en un solo momento de la historia de este mundo, y creer en Su encarnación es esencial para la salvación.

Los hombres se convierten en Dios

Desde la perspectiva de la humanidad de Jesús, la creencia cristiana de que él es Dios puede ser percibida como la simple elevación de un ser humano a un estatus divino.  Sin embargo, existe otro conjunto de creencias entre algunos seguidores del Islam que, al igual que el hinduismo y el budismo, ofrecen a los seres humanos la oportunidad de convertirse en Dios.

El origen de esas creencias puede encontrarse en el misticismo, cuyas raíces se hallan en las antiguas religiones misteriosas griegas.  El misticismo se define como una experiencia de unión con Dios, y la creencia de que el principal objetivo del hombre en la vida está en buscar esa unión.  El filósofo griego Platón propuso este concepto en sus escritos, especialmente en su Simposio.  En él describe cómo el alma humana puede ascender espiritualmente, hasta que finalmente se hace uno con Dios nuevamente[2>.  La base de esta creencia es la enseñanza de que los seres humanos son, de hecho, partes de Dios que han quedado atrapadas en este mundo material.  El cuerpo físico recubre el alma humana.  Consecuentemente el alma, en su opinión, es divina.  La parte de Dios que está atrapada en este mundo debe liberarse del mundo material y reunirse con Dios.

Entre los musulmanes surgió una secta que promovió la misma idea.  Sus seguidores son llamados tradicionalmente “Sufis”, y su sistema de creencias es llamado “Sufismo”.  Este término se traduce habitualmente como “misticismo” o “misticismo islámico”.  Se basa en el mismo concepto que el de la mística griega – que dice que el alma humana es divina y que la manera en que se reúne con Dios es a través de ciertos ejercicios espirituales.  Diversos grupos de Sufis evolucionaron hacia cultos llamados “Tariqahs” (caminos).  Cada culto recibía el nombre de su fundador real o supuesto, y cada uno tenía sus propios ejercicios espirituales, los cuales sus miembros cumplían estrictamente.  La mayoría enseñaba que después de que los seguidores llevaran a cabo los ejercicios espirituales, emocionales y físicos prescritos, se unificarían con Dios.  Esta unión recibió el nombre árabe de fanaa, que significa “disolución”[3> o wusuul, que significa “llegada”.  El concepto de “unidad con Dios” fue rechazado por los estudiosos musulmanes tradicionales, pero aceptado por algunas masas.  En el siglo X, un devoto Sufi, Al-Hallaaj (858-922), anunció públicamente que él era Dios, y escribió poemas y un libro llamado Kitaab at-Tawasin con ese fin.  En él escribió: “Si no reconoces a Dios, al menos reconoce Su signo; soy la única verdad absoluta porque a través de la verdad soy la verdad eterna.  Mis amigos y maestros son Iblís[4> y el Faraón.  Iblís fue amenazado con el Infierno, porque no admitía que hubiera nada entre él y Dios, y aunque me maten y crucifiquen, y me corten las manos y los pies, no me retractaré”[5>.

Ibn ‘Arabi (fallecido en 1240) llevó el concepto de unidad con Dios un paso más allá, afirmando que sólo existe Dios.  En una de sus obras escribió lo siguiente: “Gloria a Él, quien hizo aparecer todas las cosas, a la vez que constituye su esencia”[6>.  Y en otro libro escribió: “Él es la esencia de todo lo que aparece, y Él es la esencia de lo que está oculto cuando Él aparece.  Quien Lo ve es sólo Él y nadie se oculta de Él porque Él aparece ante Él mismo, a la vez que está oculto”[7>.  Ese concepto es llamado Wahdatul-wuyud (unidad de la existencia) y se hizo muy popular entre los Sufis en todo el mundo musulmán.

¿Por qué?

¿Qué fue lo que llevó a la gente a creer que Dios se hizo hombre o que Dios y el hombre eran uno solo?  La razón fundamental era la incapacidad que esta gente tenía para entender o aceptar el concepto de que Dios creó este mundo a partir de la nada.  Ellos percibían a Dios como a ellos mismos, creando cosas a partir de lo que ya existe.  Los humanos crean cosas manipulando lo que ya existe y modificando su estado, su forma y su apariencia, para darles distintas funciones.  Por ejemplo, una mesa de madera fue alguna vez un árbol en el bosque, y sus clavos y tornillos alguna vez fueron vetas de hierro en las rocas subterráneas.  Los humanos cortaron el árbol y le dieron forma de mesa; extrajeron el hierro, lo fundieron, y le dieron la forma a las piezas que componen la mesa.  Luego unieron todas las partes para así crear la mesa con sus distintos usos.  De igual manera, las sillas plásticas en las que nos sentamos alguna vez fueron petróleo líquido, almacenado en las entrañas de la tierra.  Es imposible imaginarnos sentados sobre petróleo de la misma manera que nos sentamos sobre una silla.  Sin embargo, gracias a la capacidad humana de manipular los componentes del petróleo, se produce el plástico y se fabrican las sillas para que los humanos se sienten en ellas.  Esa es la esencia de la actividad humana; los humanos simplemente modifican y transforman lo que ya existe.  No crean los árboles ni producen el petróleo.  Cuando hablan de producción de petróleo, en realidad se está hablando de extracción.  El petróleo fue creado a través de millones de años de procesos geológicos; luego los humanos lo extrajeron de la tierra y lo refinaron.  Tampoco crearon los árboles.  Aún si los hubieran plantado, no crearon las semillas originales.

En consecuencia, los humanos, en su ignorancia de Dios, a menudo conciben a Dios como un ser igual a ellos.  Por ejemplo, en el Antiguo Testamento dice lo siguiente: “Dios creó al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó”.  Para los hindúes, Purusa es el Dios creador, Brahma, en su forma humana; y tal como los humanos crean manipulando el mundo existente que los rodea, el dios creador debe hacer lo mismo.

Según la filosofía Hindú, Purusa es un retoño gigante de Brahma, con mil cabezas y mil ojos.  De él surgió Viraay, su contraparte femenina y compañera en el proceso de creación.  Purusa es también la ofrenda de sacrificio (vv. 6-10), y de su cuerpo desmembrado surgieron las cuatro castas sociales tradicionales (varnas)[8>.  El himno de Purusa sostiene que los Brahmanes eran la boca de Purusa; los Ksatriyas (nobles), sus brazos; los Vaishyas, sus muslos; y los Shudras, sus pies[9>.  La incapacidad de los hindúes de concebir a Dios como creador de este mundo a partir de la nada, los llevó al concepto de que Dios creó al mundo a partir de sí mismo, y a su pueblo a partir de las distintas partes de Su cuerpo.

La capacidad humana de entender las ideas y conceptos es limitada.  Los seres humanos no pueden captar ni entender lo infinito.  La creencia que Dios le enseñó a Adán, era que Dios creó este mundo a partir de la nada.  Cuando Él quería que algo existiese, simplemente lo decía y Su orden hacía que existieran aquellas cosas que antes no existían.  Este mundo y su contenido no fueron creados a partir de Dios mismo.  De hecho, el concepto de Dios como creador del mundo a partir de Sí mismo, reduce a Dios al nivel de sus criaturas, quienes simplemente crean algo a partir de otra cosa ya existente.  Aquellos que sostenían y siguen sosteniendo esa creencia, son incapaces de captar el carácter único de Dios.  Él es Único y no existe nada como Él.  Si Él hubiera creado el mundo a partir de Sí mismo, sería como Sus criaturas.

 


Footnotes:

[1> Ver Dictionary of Philosophy and Religion, p.314.

[2> Ver Colliers Encyclopedia, vol.17, p.114.

[3> Ver Ihyaa ‘Ulum ad-Din, vol. 4, p. 212.

[4> Nombre propio de Satán según el credo musulmán.

[5> Ver Idea of Personality, p. 32.

[6> Ver Al-Futuhaat al-Makkiyyah, vol. 2, p. 604

[7> Ver Fusus al-Hikam, vol. 1, p. 77.

[8> Ver Dictionary of World Religions, p. 587

[9> Ver The New Encyclopedia Britannica, vol. 20, p. 552.

 

Respuesta  Mensaje 10 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 12/06/2011 18:15

Dios se convierte en un hombre

La creencia cristiana en la encarnación de Dios tiene sus orígenes en las creencias de los antiguos griegos.  Los diversos términos utilizados para describir a Dios convertido en hombre se encuentran en el Evangelio de Juan 1:1 y 1:14, “En el principio era el Verbo (logos), y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios”.  Juan continúa diciendo: “Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad…” (RVR 1995)Si bien el término griego logos se traduce como “palabra” (o “verbo”), no existe un equivalente exacto en nuestro idioma.  Su importancia radica en su uso como vocablo técnico en el pensamiento metafísico griego desde el siglo VI a.C.  hasta el siglo III de la era cristiana, y en su apropiación por parte de pensadores judíos y cristianos.  Primero apareció en las expresiones de Heráclito (540-480 a.C.) como el principio motivador del universo, pero para la época de Aristóteles fue suplantado por el poder inmaterial nous y convertido en poder material.  Logos reapareció en el sistema de los Estoicos, quienes denominaron a su principio de teología tanto logos como Dios.  Filón (fallecido en el año 50 de nuestra era), filósofo judío alejandrino, identificó la palabra creativa del Antiguo Testamento con el logos de los Estoicos.  El logos pasó a ser un principio trascendente, como el medio a través del cual Dios se expresa en el mundo.  Pero logos también tenía una función redentora; era el medio hacia una naturaleza espiritual más elevada.  En el Evangelio de Juan, el logos es creador y redentor a la vez; el segundo aspecto recibe un mayor énfasis en relación al primero[1>.

Esta creencia exigía una razón, para la cual se inventó el concepto del pecado original y del divino sacrificio.  Se decía que, debido al pecado de Adán, que se acumuló a través de las generaciones hasta que fue tan grande que no habría sacrificio humano que pudiera eliminarlo, era necesario un sacrificio divino.  En consecuencia, Dios tuvo un hijo humano, que era Dios mismo encarnado.  Más tarde, el hijo de Dios murió en una cruz como sacrificio a Dios para toda la humanidad.  El hijo, que es Dios mismo, resucitó luego y hoy se sienta a la derecha del trono de Dios, esperando para juzgar a la humanidad cuando llegue el fin del mundo.  Por eso para los cristianos, una quinta parte de la humanidad, Dios se convirtió en hombre en un solo momento de la historia de este mundo, y creer en Su encarnación es esencial para la salvación.

Los hombres se convierten en Dios

Desde la perspectiva de la humanidad de Jesús, la creencia cristiana de que él es Dios puede ser percibida como la simple elevación de un ser humano a un estatus divino.  Sin embargo, existe otro conjunto de creencias entre algunos seguidores del Islam que, al igual que el hinduismo y el budismo, ofrecen a los seres humanos la oportunidad de convertirse en Dios.

El origen de esas creencias puede encontrarse en el misticismo, cuyas raíces se hallan en las antiguas religiones misteriosas griegas.  El misticismo se define como una experiencia de unión con Dios, y la creencia de que el principal objetivo del hombre en la vida está en buscar esa unión.  El filósofo griego Platón propuso este concepto en sus escritos, especialmente en su Simposio.  En él describe cómo el alma humana puede ascender espiritualmente, hasta que finalmente se hace uno con Dios nuevamente[2>.  La base de esta creencia es la enseñanza de que los seres humanos son, de hecho, partes de Dios que han quedado atrapadas en este mundo material.  El cuerpo físico recubre el alma humana.  Consecuentemente el alma, en su opinión, es divina.  La parte de Dios que está atrapada en este mundo debe liberarse del mundo material y reunirse con Dios.

Entre los musulmanes surgió una secta que promovió la misma idea.  Sus seguidores son llamados tradicionalmente “Sufis”, y su sistema de creencias es llamado “Sufismo”.  Este término se traduce habitualmente como “misticismo” o “misticismo islámico”.  Se basa en el mismo concepto que el de la mística griega – que dice que el alma humana es divina y que la manera en que se reúne con Dios es a través de ciertos ejercicios espirituales.  Diversos grupos de Sufis evolucionaron hacia cultos llamados “Tariqahs” (caminos).  Cada culto recibía el nombre de su fundador real o supuesto, y cada uno tenía sus propios ejercicios espirituales, los cuales sus miembros cumplían estrictamente.  La mayoría enseñaba que después de que los seguidores llevaran a cabo los ejercicios espirituales, emocionales y físicos prescritos, se unificarían con Dios.  Esta unión recibió el nombre árabe de fanaa, que significa “disolución”[3> o wusuul, que significa “llegada”.  El concepto de “unidad con Dios” fue rechazado por los estudiosos musulmanes tradicionales, pero aceptado por algunas masas.  En el siglo X, un devoto Sufi, Al-Hallaaj (858-922), anunció públicamente que él era Dios, y escribió poemas y un libro llamado Kitaab at-Tawasin con ese fin.  En él escribió: “Si no reconoces a Dios, al menos reconoce Su signo; soy la única verdad absoluta porque a través de la verdad soy la verdad eterna.  Mis amigos y maestros son Iblís[4> y el Faraón.  Iblís fue amenazado con el Infierno, porque no admitía que hubiera nada entre él y Dios, y aunque me maten y crucifiquen, y me corten las manos y los pies, no me retractaré”[5>.

Ibn ‘Arabi (fallecido en 1240) llevó el concepto de unidad con Dios un paso más allá, afirmando que sólo existe Dios.  En una de sus obras escribió lo siguiente: “Gloria a Él, quien hizo aparecer todas las cosas, a la vez que constituye su esencia”[6>.  Y en otro libro escribió: “Él es la esencia de todo lo que aparece, y Él es la esencia de lo que está oculto cuando Él aparece.  Quien Lo ve es sólo Él y nadie se oculta de Él porque Él aparece ante Él mismo, a la vez que está oculto”[7>.  Ese concepto es llamado Wahdatul-wuyud (unidad de la existencia) y se hizo muy popular entre los Sufis en todo el mundo musulmán.

¿Por qué?

¿Qué fue lo que llevó a la gente a creer que Dios se hizo hombre o que Dios y el hombre eran uno solo?  La razón fundamental era la incapacidad que esta gente tenía para entender o aceptar el concepto de que Dios creó este mundo a partir de la nada.  Ellos percibían a Dios como a ellos mismos, creando cosas a partir de lo que ya existe.  Los humanos crean cosas manipulando lo que ya existe y modificando su estado, su forma y su apariencia, para darles distintas funciones.  Por ejemplo, una mesa de madera fue alguna vez un árbol en el bosque, y sus clavos y tornillos alguna vez fueron vetas de hierro en las rocas subterráneas.  Los humanos cortaron el árbol y le dieron forma de mesa; extrajeron el hierro, lo fundieron, y le dieron la forma a las piezas que componen la mesa.  Luego unieron todas las partes para así crear la mesa con sus distintos usos.  De igual manera, las sillas plásticas en las que nos sentamos alguna vez fueron petróleo líquido, almacenado en las entrañas de la tierra.  Es imposible imaginarnos sentados sobre petróleo de la misma manera que nos sentamos sobre una silla.  Sin embargo, gracias a la capacidad humana de manipular los componentes del petróleo, se produce el plástico y se fabrican las sillas para que los humanos se sienten en ellas.  Esa es la esencia de la actividad humana; los humanos simplemente modifican y transforman lo que ya existe.  No crean los árboles ni producen el petróleo.  Cuando hablan de producción de petróleo, en realidad se está hablando de extracción.  El petróleo fue creado a través de millones de años de procesos geológicos; luego los humanos lo extrajeron de la tierra y lo refinaron.  Tampoco crearon los árboles.  Aún si los hubieran plantado, no crearon las semillas originales.

En consecuencia, los humanos, en su ignorancia de Dios, a menudo conciben a Dios como un ser igual a ellos.  Por ejemplo, en el Antiguo Testamento dice lo siguiente: “Dios creó al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó”.  Para los hindúes, Purusa es el Dios creador, Brahma, en su forma humana; y tal como los humanos crean manipulando el mundo existente que los rodea, el dios creador debe hacer lo mismo.

Según la filosofía Hindú, Purusa es un retoño gigante de Brahma, con mil cabezas y mil ojos.  De él surgió Viraay, su contraparte femenina y compañera en el proceso de creación.  Purusa es también la ofrenda de sacrificio (vv. 6-10), y de su cuerpo desmembrado surgieron las cuatro castas sociales tradicionales (varnas)[8>.  El himno de Purusa sostiene que los Brahmanes eran la boca de Purusa; los Ksatriyas (nobles), sus brazos; los Vaishyas, sus muslos; y los Shudras, sus pies[9>.  La incapacidad de los hindúes de concebir a Dios como creador de este mundo a partir de la nada, los llevó al concepto de que Dios creó al mundo a partir de sí mismo, y a su pueblo a partir de las distintas partes de Su cuerpo.

La capacidad humana de entender las ideas y conceptos es limitada.  Los seres humanos no pueden captar ni entender lo infinito.  La creencia que Dios le enseñó a Adán, era que Dios creó este mundo a partir de la nada.  Cuando Él quería que algo existiese, simplemente lo decía y Su orden hacía que existieran aquellas cosas que antes no existían.  Este mundo y su contenido no fueron creados a partir de Dios mismo.  De hecho, el concepto de Dios como creador del mundo a partir de Sí mismo, reduce a Dios al nivel de sus criaturas, quienes simplemente crean algo a partir de otra cosa ya existente.  Aquellos que sostenían y siguen sosteniendo esa creencia, son incapaces de captar el carácter único de Dios.  Él es Único y no existe nada como Él.  Si Él hubiera creado el mundo a partir de Sí mismo, sería como Sus criaturas.

 


Footnotes:

[1> Ver Dictionary of Philosophy and Religion, p.314.

[2> Ver Colliers Encyclopedia, vol.17, p.114.

[3> Ver Ihyaa ‘Ulum ad-Din, vol. 4, p. 212.

[4> Nombre propio de Satán según el credo musulmán.

[5> Ver Idea of Personality, p. 32.

[6> Ver Al-Futuhaat al-Makkiyyah, vol. 2, p. 604

[7> Ver Fusus al-Hikam, vol. 1, p. 77.

[8> Ver Dictionary of World Religions, p. 587

[9> Ver The New Encyclopedia Britannica, vol. 20, p. 552.

 

Respuesta  Mensaje 11 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 05/07/2011 15:32

----------------------------------------------------------El rostro femenino de Dios

 

Decimos el “ROSTRO” femenino de Dios porque Dios no ES hombre ni mujer. El hombre y la mujer son creación de Dios y son IMAGEN de Dios, pero no son iguales a Dios. Los seres humanos son sexuados, pero Dios es más que un ser humano y no se le pueden atribuir características que son propias de los seres humanos. Es verdad que viendo a los seres humanos estamos viendo la imagen de Dios, pero la realidad de Dios supera toda imagen; los aspectos propios de su imagen no tienen por qué ser necesariamente aspectos de su realidad. Dios, sin embargo, puede manifestarse según las características humanas (la manifestación humana de Dios por excelencia es la persona de su Hijo Jesucristo). Así, puede mostrarnos tanto un rostro PATERNO como MATERNO.

 

Jesús nos enseña a llamar a Dios “PADRE”. Él le habla como “ABBÁ”. Seguramente, Jesús tendría que tomar la elección de manifestarse como varón por la baja consideración en que estaba la mujer en aquel lugar y en aquella época. Si Dios se hubiera encarnado en una mujer, la Palabra habría encontrado con obstáculos insalvables desde el punto de vista humano. Jesús llama a Dios “Padre” y no le llama “Madre” por la misma razón y porque también debía seguir la tradición del Antiguo Testamento en el que algunos textos llaman a Dios así (en los salmos, por ejemplo). Esa paternidad de Dios en los textos de la Antigua Alianza hacen referencia a Él en cuanto autor de la Creación y en cuanto a que está en el origen fundacional del PUEBLO escogido.

 

La tradición bíblica no desarrolla la idea de un Dios femenino, pero tampoco la oculta. De hecho, en el Antiguo Testamento encontramos citas como estas:

-         Como un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo.

-         ¿Acaso puede una madre olvidarse de sus hijos? Pues aunque una madre se olvidara de sus hijos, yo no me olvidaré de ti.

La Biblia utiliza también términos femeninos para referirse a Dios: el libro de la SABIDURÍA, por ejemplo. Jesús también lo hace: Yo soy la PUERTA de entrada de las ovejas; o yo soy la RESURRECCIÓN y la VIDA. Juan Pablo I dijo que Dios es Padre y Madre a la vez.

 

La Teología ha descubierto la maternidad de Dios en su capacidad para engendrar:

  • Dios engendró al Hijo (“engendrado, no creado”).
  • Engendró todo lo creado porque procede de Él, su autor.
  • Engendró y dio a luz al Pueblo de Israel.
  • Nos ha adoptado (a los cristianos) en Jesús, haciéndonos hijos suyos por adopción.
  • Nos alimenta cada día con la leche de su palabra igual que una madre amamanta a su hijo.

 

Además de su autoridad paterna, Dios se nos manifiesta también con actitudes más propiamente femeninas: el cariño, la ternura, la compasión, la piedad, la misericordia y el perdón... En Lc 15, 11-24 se habla de Dios como un padre que cubre de besos a su hijo perdido cuando lo recupera. En otros pasajes del evangelio, Jesús se conmueve ante el sufrimiento humano (cuando ve a los discípulos como ovejas sin pastor, o ante la tumba de Lázaro, por ejemplo) o ante la fe de quien le habla (en el caso de la mujer cananea).

 

Si Jesús, la palabra eterna y creadora, nace varón es para facilitar que su mensaje sea escuchado; pero Jesús nos muestra también el rostro sensible y femenino de Dios. No negamos que esas facultades estén ausentes en el género masculino, pero, en cuanto a la psicología del género, son más claramente pertenecientes al género femenino porque las desarrolla más que el masculino.


Respuesta  Mensaje 12 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 05/07/2011 15:37

El rostro femenino de Dios
Deme Orte

Moceop

Los días 28 de Febrero y 1 de Marzo de 2009 se celebró en Valencia el XXI Fòrum “Cristianisme i món d’avui” que reunió a unas 700 personas en torno al lema “Descobrim el rostre femení de Déu”,
con tres ponentes de primera: Lucía Ramón, Teresa Forcades e Ivone Guevara.
Estas son algunas notas a partir de su exposición.

EL ROSTRO FEMENINO DE DIOS QUE NOS DESVELA JESÚS.

o hay teología neutral; La teología tradicional se ha caracterizado por ser andro-céntrica (centrada en el varón) y antropocéntrica (centrada en el hombre, en el ser humano), y ha configurado una cosmología y una cristología desde la lógica patriarcal. Pero cabe otra teología ecofeminista que desarrolle una nueva antropología y una cosmología de cooperación, cuidado y amor mutuo. Ella ayudará a retejer el mundo, sanar las heridas y reconectar la trama rota por una lógica de desigualdad y dominio.

Jesús promovió la salud integral de las mujeres como un signo del Reino. La predicación de Jesús contiene un lenguaje inclusivo con metáforas femeninas y parentales (no patriarcales), que muestran la imagen de Dios Padre-Madre. Jesús se identifica con la parturienta que gesta una nueva creación, en la que su Espíritu (Ruah) asiste como comadrona a la madre y al hijo. Del dolor nace la vida. El cuerpo de la mujer no es “ocasión de pecado” sino ocasión de ser mediadora de gracia, dadora de vida.

Más allá de la imagen de Cristo como “Pantocrátor” que significa una cristología del poder, expresada en metáforas patriarcales del Señor, Rey, Buen Pastor…, hay metáforas femeninas en la Biblia y en la tradición que expresan un rostro femenino de Dios, como la panadera que amasa el pan, la anfitriona que recibe en casa, el ama de casa que barre y busca lo perdido, la gallina que cubre con su alas los polluelos, o el seno materno que acoge y amamanta. Ser mujer es ser imagen de Dios, sin necesidad de proyectar en Dios los tópicos o estereotipos femeninos. Cristo es la “Sophia”(Sabiduría) de Dios, y “nuestra madre”(Juliana de Norwich)

El “Abba” de Jesús tiene poco del padre patriarcal que justifica el patriarcalismo. En la nueva familia de Jesús sólo hay un padre, el del cielo, que es un padre-maternal.

No hay más padres; sólo hermanos y hermanas. El movimiento de Jesús es un discipulado de iguales, signo de la nueva humanidad. Jesús aprendió de las mujeres. La samaritana, Magdalena, la sirio-fenicia, Marta y María y otras mujeres eran discípulas que luego fueron también apóstoles, anunciadoras, portadoras y primeras testigos del Reino y de la Resurrección. La tradición patriarcal procuró desdibujar el protagonismo de estas mujeres para resaltar el de los varones, pero está claro que la actitud y el comportamiento de Jesús tuvieron una importancia primordial.

EL SECUESTRO PATRIARCAL DEL MENSAJE DE JESÚS.

La “patriarquía” constituye una sociedad patriarcal en la que se establecen unas relaciones no igualitarias, de predominio de los varones sobre las mujeres. Esa sociedad patriarcal nos hace vivir un patrón infantil de inmadurez y de dependencia. El mensaje de Jesús es de superar esa etapa y llegar a ser personas en plenitud, a base de amor y libertad. El que “en Cristo ya no hay hombre o mujer” no es que se desdibujan las diferencias sino que el punto de llegada final es la plenitud humana personal, más allá del sexo.

Jesús invita a ir más allá de nuestras dependencias, apostando por la apertura a la libertad radical, que es Dios, puro amor y pura libertad. “¿Quiénes son mi madre, mis hermanos y hermanas…?; quien hace la voluntad del Padre”(Mc 3,32-35). “Quien ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí”(Mt 10,37) “quien no me prefiere a su padre, a su madre, a su mujer y a su hijos, a sus hermanos y hermanas y hasta a sí mismo, no puede ser discípulo mío” (Lc,14,26). Pero el que deja casa, padre, madre, hermanos…por mí y por la buena noticia…, recibe ahora cien veces más…y en la edad futura vida eterna”(Mc 10,29-31).

El secuestro patriarcal del mensaje de Jesús es el que ha creado miedos a la libertad radical, medidas de seguridad, de agarrarse a lo conocido, para no afrontar la perplejidad de lo imposible ni creer en su fecundidad. María y Zacarías son dos ejemplos de confianza en Dios y de creer en lo que parece imposible, más allá del propio entender.

EL SECUESTRO PATRIARCAL
DEL MENSAJE
DE JESÚS…
EN LA HISTORIA.

En la antigüedad las mujeres eran consideradas “menos espirituales”: en el Templo había el “patio de las mujeres”; en la edad media se negaba que tuvieran alma como los hombres…la Iglesia siempre mostró resistencia a aceptar que las mujeres fueran iguales…
Con la modernidad la razón sustituye a la sacralidad, y entonces las mujeres son consideradas más espirituales, pero “menos razonables”.

Con la consolidación de la modernidad y la Ilustración, la libertad se sobrevalora a la razón; pero las mujeres son consideradas “menos libres”
Hoy, con la postmodernidad, el discurso patriarcal es que las mujeres son más amorosas que los hombres, y tienen sus tareas propias a las que dedicarse…
Jesús no lo veía así y no lo dice así.

El patriarcalismo ha procurado inculcar en las mujeres sentimientos de culpabilidad, aunque han ido acompañados de sentimientos de indignación por la evidente injusticia que han sufrido. En lo religioso es infantil buscar a Dios como refugio de nuestros miedos. Dios es liberador, nos llama a ser libres, a superar los miedos, la dependencia y la soledad. Hoy es más posible ir más allá, y aspirar a la plenitud, tanto en la pareja (que no es sólo “media naranja”), como en la familia, vivida en plenitud de complementariedad (por ejemplo en el matrimonio homosexual).

CÓMO VIVIR Y ORGANIZAR
LA IGLESIA
DESDE UNA IMAGEN FEMENINA DE DIOS.

La Iglesia Católica Romana vive y se organiza desde una imagen masculina de Dios. Y esto provoca injusticias con las mujeres.
Cuestionar esto es complejo porque no es sólo cuestión de cambiar una imagen masculina de Dios por una imagen femenina. El proceso es más complejo y requiere abrir nuestra sensibilidad a una perspectiva plural e inclusiva.

Dios no tiene sexo pero sí una cara histórica masculina. Los hombres han hecho una imagen de Dios a su imagen y semejanza; y las mujeres han tenido un Dios con cara de hombre. Jesús mismo vivió este modelo y en él, aunque lo criticó. Y ha sido el modelo de poder recibido en el cristianismo y que nos ha llegado a nosotros.

No es sólo cuestión de lenguaje, sino de contenido. No basta con “travestir” el lenguaje, añadiendo por ejemplo lo femenino a lo masculino, ni sustituyéndolo. Sería cambiar de cara pero con las mismas estructuras mentales; no cambia el corazón de la cuestión.

“DESCUBRIR EL ROSTRO FEMENINO DE DIOS”.

Hoy lo masculino y lo femenino están en acelerada mutación. Ya no son tan claros los atributos clásicos. Los modelos pasados ya no se sostienen en el presente. La cuestión es compleja.
Hoy se habla de feminismo de la igualdad y feminismo de la diferencia. El hecho biológico es también cultural, no aislado. Es la cultura la que adjudica roles sociales. ¿De qué femenino estamos hablando? ¿del modelo occidental patriarcal?

Hay muchas caras y muchas luchas del feminismo. Hay un feminismo teórico, de conceptos, y un feminismo en medios populares, con diferentes luchas: negras, lesbianas, trabajadoras, por la salud…La realidad es compleja. Hay muchas caras del feminismo.

No basta incorporar una imagen femenina de Dios y descartar otra (masculina). Estamos siempre construyendo nuestras identidades. No hay identidades fijas de hombre y mujer. Los roles masculinos y femeninos adquieren movilidad: hay muchos heteros-, muchos homos-, muchos trans-. Es la riqueza y el desafío de nuestro tiempo.

No se trata de abolir las diferencias sino las injusticias, la abolición de los privilegios establecidos por un orden preexistente. En la Iglesia se habla de una “ley natural” que se cree incambiable, establecida por Dios, y que la Iglesia quiere imponer a hombres y mujeres “por orden divina”.No es tan sencillo.

LA IGLESIA, DESDE UNA IMAGEN FEMENINA DE DIOS.

Al hablar de Iglesia, antes que de organización, hay una eclesiología previa: ¿qué hay en el concepto de Iglesia que molesta tanto a muchas mujeres? De fondo reposa una idea abstracta de Dios masculina y una idea de “salvación” masculina: ¿de qué nos salva?. Al interno reposa la supremacía masculina. El Espíritu no tiene sexo pero se materializa en lo masculino. La cara de la Iglesia, su organización, su “magisterio” y su identidad pública es masculina: Papa, obispos, curas…Se dice “santa madre iglesia” y son todos hombres los que aparecen. La Iglesia no se identifica con un grupo de mujeres cristianas. Las mujeres no tienen ciudadanía pública en la Iglesia.

LA TEOLOGÍA FEMINISTA.

También la teología es masculina. La teología feminista es sólo un apéndice marginal. En la teología de la Iglesia sólo hay “semilla” del Verbo; no hay “óvulos”. Jesús resucita “por fuerza propia”; en cambio María “es llevada” al cielo. Incluso la “mariología” es usada para fundamentar una cristología que confirma el patriarcado. Es una teología indecente, marcada por el oscurantismo filosófico incapaz de salir de conceptos aristotélicos y tomistas

No sabemos quién es Dios. Dios no se puede definir. Hay que “conjugarlo”. Lo pasado hay que valorarlo como pasado. Hoy lo decimos de otra manera. El pasado hay que asumirlo con el presente y valorarlo como tradición que se va haciendo.

De Jesús hay muchas “caras”. El problema no es Jesús sino nuestras representaciones. Una interpretación de Jesús no es Jesús mismo. La Iglesia jerárquica no acepta la cristología feminista. Para ellos la auténtica sólo es la suya. Ajustar la significación de la fe válida para hoy no es una traición a Jesús ni a la fe.

Si entendemos el cristianismo de forma mágica lo hacemos inmutable. Hemos de dejarnos educar a una forma de pensar más compleja, que intenta evitar reducionismos. No hay que reducir todo a lo masculino, tampoco a lo femenino. Todas las formas pueden valer, pero son limitadas y cambiantes. Releer la tradición de Jesús desde otras referencias (feministas, ecológicas, indígenas, negras…) es aceptar cambios y no absolutizar conceptos.

IGLESIA PATRIARCAL… ¿CAMBIOS EN LA IGLESIA?

La Iglesia no es tanto una institución cuanto la comunidad de las personas que tienen un proyecto ético para la historia inspirado en el Evangelio, e involucra la vida de las personas. Podemos decir que “nos robaron la iglesia” (está secuestrada por unos cuantos…).No es cuestión de pedir sino de tomar lo nuestro. Hay que denunciar las injusticias dentro de las instituciones religiosas. “¿qué hiciste con tu hermano/a?”. Los cambios en la Iglesia no son cuestión de voluntarismo, sino de insatisfacción de que lo que hay no nos llena, y sentimos la necesidad de buscar.

La sexualidad no ha de ser raíz de discordia. Somos personas sexuadas, pero de diferentes formas. Somos personas masculinas y femeninas, pero “transcendiendo” lo masculino y lo femenino, no quedándose en ello como un esquema. La sexualidad es una potencialidad que nos anima al amor, a la igualdad, a la libertad, a la plenitud como personas, no contra otras sino con otras. Somos imagen de Dios y somos su rostro visible: masculino y femenino por igual, no sólo masculino; también femenino.

…los hombres han hecho una imagen de Dios a su imagen y semejanza; y las mujeres han tenido un Dios con cara de hombre…

(Resumió,
y por tanto,
manipuló:
Deme Orte)


Respuesta  Mensaje 13 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 06/07/2011 23:35
Última actualización 01/09/2005@00:00:00 GMT+1
¿Quién era la misteriosa mujer del vaso de alabastro que aparece en el Evangelio? ¿Es posible acceder a su identidad gracias a la Cábala? Para conocer en detalle el estado actual de las investigaciones sobre este fascinante tema entrevistamos a Margaret Starbird, experta en las fuentes primitivas del Cristianismo.
El nombre de María Magdalena encierra un enigma. Muchas son las versiones sobre su relación con Jesús. Margaret Starbird es autora de cuatro ensayos sobre este tema: María Magdalena y el Santo Grial ( Ed. Planeta); La diosa en los evangelios, 1998); El rostro femenino del cristianismo y La herencia perdida de Magdalena (Ed. Planeta). También ha investigado en profundidad la tradición esotérica hebrea, aportando una interpretación original y sugerente de las fuentes evangélicas.

Adriano Forgione: En su principal ensayo La mujer con el vaso de alabastro, usted ha planteado la herejía del Grial. ¿Puede explicarnos su punto de vista?
Margaret Starbird: La herejía del Grial era el «gran secreto» de las corrientes subterráneas del medievo: la creencia de que Jesús estaba casado y que uno de sus hijos, fruto de su unión con María Magdalena, fue llevado a Galia, convirtiéndose en el progenitor de la línea de sangre merovingia. En francés antiguo, la denominación «Santo Grial» puede ser traducida como «Sang Real» (sangre real). Si el «Grial» no era un cáliz, sino una mujer, la madre de un niño, eso ofrece una clave de la leyenda según la cual María Magdalena, Lázaro y Marta llevaron la «Sangre Real» a Galia. Dicha leyenda nació en Europa occidental y se halla ampliamente difundida en el arte, en los objetos y en el folklore medieval.

A.F: ¿Por qué llama a María Magdalena la «Diosa de los evangelios»?
M.S: He hallado pruebas muy convincentes de que ella fue percibida por los primeros cristianos como la pareja de Jesús, en lo que yo considero una unión indisoluble entre el esposo y la esposa arquetípicos. En el ámbito del imperio romano, «la unión sagrada» se celebraba con fiestas anuales en honor de la Fuerza Vital: el dios y la diosa, que representan el equilibrio de las energías masculinas y femeninas del Universo. Los paganos convertidos reconocieron a Magdalena el papel de las antiguas diosas celebradas en ocasión del equinoccio de primavera, en los cultos del hieros gamos. La palabra inglesa para Pascua («Easter») deriva de «Ishtar», la deidad babilónica de este culto, que en la mitología cananea era conocida como «Astarté», la esposa del dios Baal. Esta identificación con la pareja del dios resucitado también está presente en los evangelios canónicos. Dado que Jesús era visto como un dios similar a Tammuz-Osiris-Dioniso por los primeros paganos convertidos al cristianismo, a Magdalena se la veía como a su pareja divina.

A.F: ¿En qué se basa para sostener que María de Magdala y María de Betania, hermana de Marta y de Lázaro, son la misma persona?
M.S: Esta identificación se remonta a los primeros cristianos y se apoya en el tema de la unción de Jesús para la sepultura. La hermana de Lázaro lo unge en dos ocasiones y «la Magdalena» lleva su ungüento a la tumba el día de Pascua (Juan 11:2 y 12:3). En este texto, Juan combina elementos de escenas similares a las de los otros evangelios canónicos, pero también ofrece una identidad a la mujer que unge a Jesús, de quien los otros no dan el nombre. En los antiguos rituales que celebraban al «Rey-esposo sacrificado», la unción por parte de la esposa real era un rito nupcial que confería realeza al consorte, y parte de una secuencia litúrgica que celebraba el hieros gamos o «matrimonio sagrado». Como dije, estos misterios celebraban la vida, la muerte y la regeneración en el equinoccio de primavera. La sagrada unión se difundía por todo el reino, asegurando la fertilidad de la cosechas y del ganado. En dicha liturgia, el rey divino era torturado, mutilado, muerto y depositado en una tumba. Cuando su esposa iba al jardín a llorar por él, se alegraba al verlo resucitado. Esta exacta secuencia se repite en los evangelios con los relatos de la unción, crucifixión, muerte y resurrección de Jesús. Dado que era prerrogativa exclusiva de la esposa ungir al Rey-esposo durante el rito nupcial pagano, y también el de encontrarlo resucitado en el jardín, podemos identificar a la «Esposa» en la mitología cristiana a través de estas mismas acciones: se trata de María, llamada «la Magdalena». La identificación de las dos Marías formó parte de la fe de la iglesia católica romana durante casi dos milenios, hasta que fue corregida oficialmente en 1969.

A.F: En su libro El legado perdido de María Magdalena, usted afirma que la unión entre Jesús y su esposa es la piedra angular de la primera comunidad cristiana. ¿Qué motivos la han llevado a esta afirmación?
M.S: Una de las parábolas de los evangelios nos dice que cierto rey ofreció un banquete de bodas para su hijo, pero que todos los invitados declinaron la invitación. Creo que este es el escenario exacto que se presentó en el siglo I. Jesús ofreció a su comunidad un «banquete de matrimonio» que celebrase la unión de amor entre el marido y su mujer. Jesús utiliza este banquete como una metáfora del «Reino de Dios». Creo que el círculo de personas más próximo a ellos reconocía la simbiosis arquetípica del «Esposo» y de su «Hermana-esposa» evocada en el Cantar de los cantares. Su «unión» está confirmada por la Gematria cabalística de algunas frases del evangelio. Si añadimos el valor de las letras griegas presentes en el título honorífico «la Magdalena», la suma será igual a 153, el número de los «peces» que se menciona en Juan 21. Este pasaje es una metáfora. Los peces son los iniciados. El número 153 está asociado también a la forma geométrica llamada Vesica piscis, que en la geometría sagrada de los pitagóricos correspondía a las antiguas diosas del amor y de la fertilidad: la matriz, el regazo, la puerta hacia la vida, el Sancta Sanctorum. Jesús era representado como «Pez» por los primeros cristianos y a Magdalena se le había conferido un título que la asociaba con el «Recipiente de los peces». Ambos son el Señor y la Señora de los «Peces» y de la Edad de los peces (la Era de Piscis).

A.F: En los evangelios se habla del «grano de mostaza» que se convierte en un árbol. Usted ha realizado una investigación sobre ésto...

M.S: En la antigua práctica de la Gematria, las expresiones son acuñadas deliberadamente para que el número correspondiente a la suma del valor asignado a cada letra del alfabeto comunique un mensaje críptico. Cuando el valor numérico de una o más palabras, como «grano de mostaza», «Reino de Dios», o «la Magdalena», están reiteradas, es muy probable que haya intención. Los autores de los textos sagrados se inclinaban por las frases hechas, porque la convención de la Gematria permitía fuertes asociaciones con el principio cósmico que la suma de las frases representaba. Por ejemplo, en Crónicas, en el Antiguo Testamento, «666» es el número de talentos de oro pagados como tributo a Salomón. El número expresa el poder de Salomón, un monarca solar. El «número de la Bestia» es 666 porque, en el «canon de los números» establecido, representa el poder solar, la energía masculina o «Logos», la «fuerza sin misericordia». Piénsese en Bes, dios egipcio de las iniciaciones, o también en el sumerio Oannes, «la Bestia del Mar Eritreo». El número compañero es 1080 y representa en el antiguo canon la energía lunar (femenina). John Mitchell, filósofo británico, ha llevado a cabo investigaciones sobre este tema y ha publicado un estudio, observando la utilización por Platón de las sumas 666 y 1080. Platón dice que este número (1746) representa la «fusión» de los principios masculino y femenino, el huevo fertilizado o «semilla sagrada». El «grano de mostaza» que está en los sinópticos (Marcos, Mateo y Lucas), y también en el evangelio gnóstico de Tomás, tiene el mismo valor en la Gematria. Lo que Jesús dijo en su parábola es que el Reino de los Dios es como la «fusión» o «matrimonio» de las energías masculina y femenina.

A.F: ¿Cuáles son los motivos que conducen a que el número 7 sea relacionado con lo «sagrado femenino»?
M.S: El número 7 tiene que ver con la perfección del tiempo. Después de haber creado el Cosmos, Dios descansó en el séptimo día. Pero el 7 tiene también atributos de virginidad, dado que no genera ni es generado por ninguno de los otros números de la primera decena. Considerado ésto, al 7 a veces se le llama «virgen» o «perfecto». Está asociado con Ishtar (7 velos), con María Magdalena (7 demonios) y con el Espíritu Santo (7 dones del espíritu).

A.F: Con la ayuda de la Gematria ha podido descifrar aspectos oscuros del Apocalipsis. ¿Puede aclararnos su interpretación del conocido verso «Yo soy el Alfa y el Omega»?
M.S: El valor de Alfa es 1, mientras el de Omega es 800. Sumados dan 801, un «anagrama» de 1080, y número que suma «peristera», la palabra griega que significa «paloma», símbolo del Espíritu Santo. El número 1080, además, es la Gematria tanto del Espíritu Santo como del Espíritu de la Tierra (el aspecto «femenino» o «inmanente» de lo divino). Las letras del alfabeto, desde Alfa a Omega, contienen todas las posibles permutaciones y combinaciones de la «Palabra de Dios». La letra A ( el uno) representa el principio creativo masculino, mientras el Omega tiene la forma de un útero. El sonido y la letra M están asociados a lo femenino en muchas lenguas: mater, mere, mother, madre, mammal, mare, todas palabras que tienen relación con el concepto de «madre», mientras «eg» (ak) significa «grande». El epíteto «Alfa y Omega» expresa al Sagrado Uno que es puro espíritu. La frase «Yo soy Alfa y Omega» suma en Gematria 2220, la misma cifra de la expresión «Portador de Cristo».

A.F: ¿Por qué, según usted, la figura de Jesús era asociada por los padres de la iglesia con la imagen de los peces?
M.S: Los ciudadanos del imperio romano estaban muy al corriente de la precesión de los equinoccios en el zodiaco y aguardaban la buena nueva del nacimiento del avatar de la Era de los peces. La iglesia de los comienzos ha acuñado el término griego «Pez» por las iniciales del epíteto griego que significa «Jesucristo, hijo de Dios, Salvador». Yo creo que lo hicieron intencionadamente para reivindicar el hecho de que Jesús fuera el «Pez» (es decir, el señor o avatar de la nueva era).

A.F: ¿Está de acuerdo con la tesis según la cual María de Magdala fue la fundadora del cristianismo? Si es así,¿por qué?
M.S: Magdalena fue la más fiel de todos los discípulos. En los cuatro evangelios canónicos sólo ella está siempre presente, tanto en la crucifixión como en la resurrección. En Juan ella está sola en la tumba en ocasión de la Pascua, y el Señor la envía a sus hermanos para comunicarles que él ha resucitado. Por lo tanto, ella es el primer apóstol, palabra que en griego significa «mensajero». Magdalena es preeminente respecto a todos los otros amigos de Jesús que aparecen en los evangelios. El primer estrato de la experiencia cristiana era muy igualitario. Creo que el modelo fue la relación entre Jesús y María Magdalena. Hasta finales del siglo II las mujeres tenían roles muy importantes en la iglesia: enseñaban, predicaban y profetizaban junto con los hombres.

A.F: Según los lingüistas, el nombre Magdalena o Magdala deriva del sustantivo hebreo Mígdal, o «torre». ¿Cómo justifica esta derivación?
M.S: Creo que el título honorífico de María Magdalena deriva del pasaje profético de Miqueas 4: 8-11, cuando este profeta se dirige a la «Magdal-eder», la «torre de guardia» o «la fortaleza de la grey», que se identifica con la «Hija de Sion». Los autores de los evangelios utilizaban pasajes de la Biblia hebrea que profetizaban el advenimiento y la gesta del Mesías (como el siervo sufriente en Isaías, o su nacimiento en Belén en Miqueas). Aquellos que vieron en la profecía de Miqueas de la esposa que llora a su rey, una fuerte predicción de María Magdalena, decidieron utilizarla como base para su título «de Magdala». Al mismo tiempo, querían crear la correcta suma gemátrica, el 153 asociado a la Vesica piscis y al «Pez». Mi investigación demuestra que la pequeña ciudad de Galilea, llamada hoy Magdala o Migdol, antiguamente se llamaba Tariquea (que en griego significa «pez salado»), como vemos en Las guerras judías de Flavio Josefo. Por lo tanto, pienso que este epíteto era un título conferido a María (hermana de Lázaro de Betania) porque la comunidad la reconocía como la esposa –la «Magdal-eder»– de Miqueas 4: 8– enviada al exilio: «Allí será liberada». Y creo que este es nuestro deber, ¡devolverle su lugar como Esposa!
A.F: Los primeros textos cristianos describen a María de Magdala como dotada de una sensibilidad mayor que la de Pedro y los otros. Ignorando todo eso la Iglesia romana decidió desacreditarla. ¿Por qué?
M.S: Mi opinión personal es que los amigos más estrechos e influyentes de Jesús, como José de Arimatea y Nicodemo, estaban muy preocupados por la seguridad de su mujer después de la resurrección. Los romanos creían haber crucificado a un sedicioso. Pero nadie esperaba que un ser humano pudiese encarnar el mito del dios que muere y resucita como lo hizo Jesús. En este escenario, la mujer de ese Jesús corría un gran peligro por motivos políticos, especialmente si estaba embarazada. Por eso, los amigos del «esposo» la habrían ocultado. Pienso que fue llevada a Alejandría, donde existía una fuerte comunidad hebrea, y que su hijo probablemente nació allí.

La iglesia siguió adelante sin ella. Después, en el año 85 más o menos, el evangelio de Lucas dice que la mujer que ungió a Jesús venía de Nain y era una pecadora, y que María Magdalena estaba «poseída por siete demonios». Pero los evangelios más antiguos (Marcos y Mateo) sostienen que Jesús fue ungido en Betania y no mencionan a ningún demonio. Por lo tanto, las acusaciones de Lucas se añadieron más tarde y constituyen el primer intento de desacreditarla. Después, aparecen personajes como Tertuliano e Ireneo (siglos II-III ), para quienes las mujeres estaban desviando a la grey. Ellos decidieron que a las mujeres no se les debía permitir enseñar, bautizar o servir en ningún puesto de relieve dentro de la iglesia. Entonces alguien escribió la carta a Timoteo, en la cual se dice: «No permito a ninguna mujer enseñar, ni dictar leyes al hombre (I Timoteo 2: 12)». Este texto fue atribuido a Pablo, aunque ya está bien establecido que Pablo no fue su autor. Gradualmente las voces de las mujeres fueron silenciadas dentro de la iglesia.

Sin embargo, en la liturgia católica romana, en el día dedicado a Magdalena (hasta 1969), su hermano Lázaro era mencionado en una de las oraciones, y en otra se mencionaba a la esposa del Cantar de los Cantares: «Ponme de sello sobre tu corazón, como sello en tu brazo» (Cantar de los cantares 8: 6). Uno de los pasajes de las escrituras que se leía en su honor era el Salmo 44, el epitalamio real, que es un canto nupcial.

A.F: ¿Cómo considera el hecho de que la iglesia de Rennes-le-Chteau haya sido consagrada precisamente a María de Magdala en el año 1059 y que al siguiente año se comenzara a construir la basílica en Vézelay, también dedicada a ella?
M.S: Numerosas iglesias del medievo estaban dedicadas a ella. Además de las que usted menciona, había una basílica de Santa María Magdalena mucho más antigua, en Saint Maximin, donde se conservan algunas presuntas reliquias suyas, como en Vézelay. Magdalena era el modelo, tanto para el alma individual como para la iglesia militante en su deseo de unión con Cristo.

A:F: ¿Las catedrales europeas, dedicadas a Notre-Dame, pueden ser consideradas como erigidas en honor a María de Magdala?
M.S: Una de las leyendas relacionadas con las catedrales góticas es que contienen los secretos de los canteros que las construyeron, incluidos los principios y los códigos de la geometría sagrada. La arquitectura gótica se caracteriza por arcos basados en la relación áurea de la Vesica Piscis (dos círculos interconectados), el símbolo asociado con lo sagrado femenino. Con el paso de los siglos, María Magdalena fue despojada de muchos de los ropajes de la Esposa y de su corona para asignarlas a la madre de Jesús, la Virgen bendita. Aunque en el Cantar de los cantares la esposa es negra, muchas estatuas de la Virgen negra se atribuyen a la Virgen María. Las catedrales góticas honraban lo Femenino, la «Domina» o «Señora». Mientras los ortodoxos insisten en que la compañera de Jesús era su madre, la «corriente subterránea» impulsa la tradición de María Magdalena, la Amada.

A.F: Según usted ¿qué símbolo se oculta tras el hecho de que María de Magdala fue sanada por Jesús y de ella salieron siete demonios?
M.S: Lucas es el primer evangelista que menciona los siete demonios. En las líneas finales del Evangelio según Marcos (escrito alrededor del año 70) se mencionan los siete demonios, pero éste es un agregado posterior basado en Lucas. Algunas estudiosas, como Ann Brock de la universidad de Duke y Karen King de Harvard, advierten una intención de denigrar a la hermana de Lázaro. Lucas cambia de lugar la escena de la unción, situándola lejos de Betania y llama a la mujer con el vaso de alabastro «una pecadora de la ciudad». Algunas líneas después menciona a Magdalena y a sus siete demonios. Pero sólo Lucas se manifiesta hostil a Magdalena. Los otros tres evangelistas no comparten su opinión.

A.F: En algunas comunidades gnósticas ella jugaba un rol simbólico muy importante. ¿Puede por ello ser considerada también el arquetipo del sacerdocio femenino?
M.S: En los textos gnósticos Magdalena representa la «Vía del corazón». Un gnóstico conoce a Dios por experiencia de amor directa más que por un credo o un catecismo. En el texto gnóstico conocido como Evangelio de María Magdalena, ella trata de confortar y de animar a los apóstoles varones, pero éstos no la aceptan. En este rol podría ser vista fácilmente como la personificación del sacerdocio femenino. Pero yo pienso que su importancia era incluso mayor. La veo desde el punto de vista de los evangelios canónicos, como Esposa y contraparte de Cristo en la Unión Sagrada. Para mí es más que una sacerdotisa, más que un apóstol. Los hebreos pueden reconocer en ella la personificación de la Shekinnah, la inmanencia de la gloria de Dios. Esta teología funde a la «Sofía» con el «Logos», a la «Sabiduría» con el «Verbo de Dios».

A.F: Si la Magdalena representa la Sofía, el Conocimiento, el matrimonio sagrado con Cristo no fue un hecho real, sino sólo una simbología que representa la reunificación entre el alma divina (lo femenino) y el espíritu de Luz de un individuo. En suma, una metáfora de la androginia. ¿Usted qué opina?
M.S: Creo que la unión, para poder ser completa, debe expresarse a todos los niveles. Los místicos utilizan con frecuencia la palabra «matrimonio» para describir su unión con lo Divino. Pero si no hubiese matrimonios en la carne, no habría metáfora. En la Biblia hebrea, el matrimonio es una metáfora de la alianza de Dios con su pueblo: «Como es arriba, es abajo». No creo que Jesús haya venido solamente para liberar el alma y llevarla a la unión con Dios. Esta es una visión que no honra al mundo y al cuerpo mismo como recipiente sagrado. Los evangelios demuestran que a Jesús le preocupaba la salud de la gente tanto como su bienestar espiritual. El modelo de «pareja» no se refiere sólo al sexo, pero tiene un aspecto sexual. Comprende toda la danza o interacción de las energías opuestas, el equilibrio en la biología, en la psicología, en la física y en todos los aspectos del ser. No creo que Jesús sugiriese la androginia como santidad. El verso final del Evangelio de Tomás sostiene que Jesús habría transformado en «varón» a Magdalena, cosa que parece sugerir una androginia. Pero este texto es un añadido posterior, según los estudios más recientes. Poner el énfasis en el lado espiritual, negando la carne, es un desarrollo posterior de los cristianos docetistas como Marción, Mani y otros. Lamentablemente, sus enseñanzas siguieron teniendo una gran influencia, en San Agustín entre otros.

A.F:¿En qué está centrando sus estudios ahora? ¿Tiene alguna novedad para nuestros lectores referida a sus investigaciones?
M.S: Estoy a punto de completar un trabajo que profundiza en algunos aspectos de mi investigación sobre Magdalena. Es hora de restituir la Esposa a su sitio fundamental en el corazón de la historia cristiana.

Respuesta  Mensaje 14 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 14/07/2011 04:54

B’midbar (Números) 23:19: "EL no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta".

 

Hechos 2:22-23: "...Iehoshua nazareno, varón aprobado por Elohim".

1Cor. 15:21: "la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos".

Rom. 5:15: "por la gracia de un hombre, Iehoshua HaMashiaj".

 

-Si Iehoshua es hombre, entonces Iehoshua no puede ser El.

 

1 Iojanán (Juan) 4:12 "A Elohim nadie jamás lo ha visto..."

 

-Si Iehoshua fue visto, entonces Iehoshua no puede ser Elohim.

 

Como ve Ud. claramente, Iehoshua NO es ni El, ni Elohim.

-¿Quién es el que ha inventado que Elohim tomo forma de hombre?

http://www.gabitogrupos.com/DESENMASCARANDO_LAS_FALSAS_DOCTRINAS/template.php?nm=1310607603


Respuesta  Mensaje 15 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 14/07/2011 04:59

Hechos 2:22-23: "Varones israelitas, oid estas palabras, Iehoshua nazareno, varón aprobado por Elohim entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Elohim hizo entre vosotros por medio de él..."

-¿Elohim es varón? ¿Elohim aprobó a Elohim? NO!. Dice en B’midbar (Números) 23:19: "El no es hombre"

Romanos 1:3-4: "Acerca de Su hijo, nuestro Señor Iehoshua HaMashiaj, que vino a ser del linaje de David según la carne, que fue declarado hijo de Elohim con poder, según el Espíritu de santidad."

-¿Elohim es del linaje de David? NO! ¿Fue acaso Elohim declarado hijo de Elohim? NO!

1 Cor. 15:21: "Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos."

Romanos 5:15: "Abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Elohim por la gracia de un hombre, Iehoshua HaMashiaj".

-¿Elohim es hombre? NO (B’midbar [Numeros]) 23:19 dice: "El no es hombre"


Respuesta  Mensaje 16 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 19/07/2011 20:08
-¿Elohim es varón? ¿Elohim aprobó a Elohim? NO!. Dice en B’midbar (Números) 23:19: "El no es hombre"
 

Respuesta  Mensaje 17 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 19/07/2011 20:10

Romanos 1:3-4: "Acerca de Su hijo, nuestro Señor Iehoshua HaMashiaj, que vino a ser del linaje de David según la carne, que fue declarado hijo de Elohim con poder, según el Espíritu de santidad."

-¿Elohim es del linaje de David? NO! ¿Fue acaso Elohim declarado hijo de Elohim? NO!

1 Cor. 15:21: "Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos."

Romanos 5:15: "Abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Elohim por la gracia de un hombre, Iehoshua HaMashiaj".

-¿Elohim es hombre? NO (B’midbar [Numeros]) 23:19 dice: "El no es hombre"

http://www.natzratim.org/index.php?option=com_content&view=article&id=52:la-trinidad-y-la-triunidad-no-son-hebreas&catid=37:temas-y-estudios&Itemid=57


Respuesta  Mensaje 18 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 30/07/2011 00:49
 

CAE EL VELO: MARIA MAGDALENA, HISTORIA Y SIMBOLO


Dios no es sólo Él. Es también Ella. Porque es Padre y Madre. La fusión de los dos principios, masculino y femenino, que lo permea todo en la Naturaleza. Energía. Amor universal. Los opuestos complementarios, la polaridad no excluyente, plasmada desde hace milenios en culturas profundamente sabias donde el leit motiv de los gemelos se reitera por doquier. Al respecto, resulta ilustrativo lo expresado por Juan Marín en El Egipto de los Faraones" :

(...)"Como se decía al iniciado en los Misterios de Samotracia (según nos cuenta el romano Varro), ´entre Cielo y Tierra hay la misma relación que entre alma y cuerpo, que entre sequedad y humedad´. Osiris era el ´lingam´ sivaico, mientras que Isis era el ´yoni´ de Parvati. Ellos estaban simbolizados en el cielo por los dos "Gemelos" .
(...) "Según Plutarco, la teoría de los "Dos Principios" estaba en la raíz de todos los ritos iniciáticos del mundo antiguo (...)"

Por su parte, en su libro Egyptian Divinities, el egiptólogo Moustafa Gadalla afirma:

(…) "Los textos egipcios expresan que Nun --el caos de la pre-creación -- poseyó características que se identificaron con cuatro pares de poderes/fuerzas primordiales. Cada par representa los gemelos primigenios de doble género --los aspectos masculino/femenino. Los cuatro pares son equivalentes a las cuatro fuerzas del universo (la fuerza poderosa, la fuerza débil, la gravedad, y el electromagnetismo).

Y no por último menos importante, en este brevísimo recuento del simbolismo gemelar sobresale la obra Mito y Significado, de Claude Lévi-Strauss , cuyas conclusiones sobre su nexo con el talón como zona del pie de especial importancia podrían incluso aplicarse al epíteto inscrito en el cartucho de Kheops --"el que sujeta y es sujetado"--ubicado en la Cámara de Descarga de la Gran Pirámide y analizado por el Dr. Georgeos Díaz-Montexano en su estudio El Enigma de los Grafitos de Kheops.

La connotación de fragilidad que poseyó esta zona trasera del pie está, pues, relacionada en gran medida con el mito de los gemelos (véase v.g. el nacimiento de Esaú y Jacob) . De ese modo, al igual que Thetis sujeta a Aquiles por el talón para otorgarle la inmortalidad al sumergirlo en las aguas estigias que corrían por el Hades, el "gemelo" que nace en segundo lugar sujetaría por el talón al hermano que le precede, "debilitando" de ese modo esta zona crucial del pie. Ello, alegóricamente, explicaría en muchos casos el combate entre hermanos para representar transiciones históricas (v.g. nomadismo/sedentarismo) o la pugna entre principios opuestos que, sin ser en realidad excluyentes, luchan por prevalecer hasta lograr fusionarse mediante la fuerza del Amor: yin/yang, bien delimitados y a la vez conteniéndose el uno al otro. En la cosmología del Antiguo Egipto, i.a., los "gemelos" proliferan como símbolos de la dualidad y polaridad necesarias para el equilibrio cósmico: Shu-Tefnut, Geb-Nut, Osiris-Isis, Set-Nephtys... Como también Cástor y Póllux en Grecia, Rómulo y Remo en Roma, Quetzalcóatl y Xólotl entre aztecas y mayas, o los Ibeyis, en la cultura yoruba… Todos vinculados de algún modo con serpientes y dragones, la Madre Kundalini que mora en el raquis humano... La lista es larga.

Ahora bien, ¿qué relación tiene este simbolismo esotérico con las figuras de Jesús y María Magdalena? Ante todo, la misoginia de la cultura judía en los tiempos bíblicos, continuada y exacerbada a lo largo del tiempo por altas personalidades de la Iglesia católica, es una de las explicaciones de la reiterada labor de tergiversación y ocultamiento del papel de la mujer en nuestra llamada "cultura occidental".

En este sentido, la acción de respetar el necesario sigilo es un ejemplo harto elocuente. Moisés, en Exodo 27, versículos 33 a 35, tras haber "escuchado" en un alto nivel iniciático, coloca sobre su rostro un velo en señal de voto de silencio y, más tarde, clásicos griegos como Herodoto, Platón, Pitágoras, Plutarco, callan en sus escritos lo que no les estaba permitido decir acerca de una religión mistérica que, basada en la sabiduría del dios egipcio Thot -el Hermes Trimegisto de los gnósticos-podía sólo transmitirse "de labios a oídos". Todo ello es correcto.

No obstante, una cosa es el silencio que se guarda de modo voluntario por razones disciplinarias y éticas y, otra, el impuesto a lo largo de los siglos a la mitad femenina de la Humanidad, escindida por el mismísimo Zeus como castigo aplicado a los Titanes en su intento de luchar contra las deidades del Olimpo. En un comienzo -y Platón lo expresa en su diálogo El Banquete (Symposio) o Del Amor por boca de Aristófanes--, el hermafroditismo que habría caracterizado a la naturaleza humana representaba, en aquella mítica fusión macho-hembra, la fuerza poderosa y unitaria del Amor, la necesidad de amalgamar ambas porciones -andro y gino, Hermes y Afrodita- en una totalidad armoniosa regida por un equilibrio tan perfecto que recordaría la sexualidad o, mejor aún, la asexualidad de los ángeles, en quienes la sublimidad de dicho sentimiento habría hecho desaparecer cualquier tipo de distinción, incluida la de género.

La realidad ha demostrado, empero, el lamentable fracaso de la aspiración unitaria e igualadora contenida en el mito. En este caso, la mujer, desprovista de voz y, por consiguiente, de voto o poder de decisión, era presentada como la imagen viva de la charlatanería, de la plática hueca, depositaria de la palabra que, transmitida por ella "de labios a oídos", lejos de sabia no era más que rumor, en síntesis, mero chismorreo.

Por razones de tiempo y de espacio no nos detendremos aquí en el análisis de la apabullada Eva que, desde el Génesis bíblico, cargó con la exclusividad de la culpa de la "caída del Adán ingenuo"... Lo cierto es -como señalaron las ponentes del XII Congreso de Teología realizado en Madrid en septiembre de 1992 en torno al problema de la marginación femenina-que la historia omite, por haberlas omitido la propia realidad, a las papisas y a las Madres de la Iglesia: La Papisa Juana, pues, no pasa de ser un personaje imaginario. La Iglesia ha tenido Padres, jamás Madres. De las reinas se han divulgado sus amoríos; sobre las mujeres destacadas en la ciencia, la literatura, el arte, la política, la religión, la sociedad en general, los comentarios han sido lacónicos, en contraposición a los extensos legajos dedicados a las arpías, gorgonas, medusas, furias, parcas, serpientes, etcétera, a cuyo verdadero significado esotérico apenas se alude.

Por los mass-media, y por los codos, se propagan los efectos nocivos del climaterio femenino; el masculino brilla por su ausencia. Las sirenas cantan y engañan, al paso que los tiburones despedazan a sus presas sin tanto alboroto. Para designar un terrible torbellino y un pavoroso escollo del estrecho de Mesina, los apelativos Escila y Caribdis -evocadores de lo femenino-parecieron idóneos a los misóginos antiguos. La esfinge edipiana, también en su versión exotérica, era monstruo-mujer, elaborado por los griegos a partir de la figura original egipcia, de esencia andrógina. La belicosa gemela de Ares, con otra perversa manzana, sembraba la discordia a modo de entretenimiento. En Latinoamérica, la legendaria Madre de Aguas se califica por lo común de agresiva y sanguinaria... La lista, una vez más, es extensa…

En nuestros días, descuella el resonante ejemplo de una injusticia histórica y simbólica que, felizmente, parece haber llegado a su fin: la vida y obra de Myriam, la de Magdala. En su libro El Legado de María Magdalena, el investigador barcelonés José Luis Giménez desenmascara con evidencias irrefutables la milenaria mentira acerca del verdadero papel de la amada discípula de Jesús, ligada a él, además, como esposa y madre de su descendencia. El Legado... contribuye a echar abajo la calumnia de la "prostituta redimida". Saca a la luz fuentes intencionalmente olvidadas o relegadas de larga data que le permiten rescatar la dignidad de la Mujer y del Amor, tanto desde el punto de vista histórico como emblemático. En pocas palabras, apuntala con firmeza los mensajes que, de manera velada, transmitieron desde épocas remotas aquellos que conocían la naturaleza inviolable del secreto.


Tal como hiciera Dan Brown en el Código da Vinci o Michael Bigent, Richard Leigh y Henry Lincoln en The Holy Blood and the Holy Grail, entre muchos otros autores que han tocado este polémico asunto, José Luis Giménez ha contribuido a destapar la Caja de Pandora en cuyo fondo, bien visible, reposa la Esperanza. Porque la Verdad siempre se abrirá paso.


Iré por partes: el Santo Grial es, ante todo, un símbolo de la presencia crística en el ser humano, de su pureza, de su Realización espiritual. Para lograrlo, la comunión de los principios femenino y masculino resulta indispensable. François Bérenguer Saunière lo sabía. Este hombre singular, párroco de la Iglesia de Sta. María Magdalena en Rennes-le-Chteau, en el sur de Francia, al concebir la modificación de los retablos allí existentes, incluyó dos imágenes, una a cada lado del altar mayor, descritas y fotografiadas por José Luis Giménez en su Op. Cit.: a la derecha, la Virgen María con un niño y, a la izquierda, San José con otro niño distinto. Es decir: la polaridad que no se excluye, lo gemelar que se fusiona.


Ahora en tierras españolas, en el cisterciense Real Monasterio de Santes Creus (provincia de Tarragona), que data del siglo XII, el autor de El Legado... saca a la luz, en tal sentido, otras piezas de enorme relevancia: en la capilla de San Juan Evangelista, este aparece representado en la parte central del retablo con un aspecto incuestionablemente femenino, del mismo modo que ocurriría en el viejo Egipto con las representaciones hermafroditas de Akhenaton durante el período de Tell-el-Amarna (dinastía XVIII). Aquí, tal como señala J.L. Giménez, la intención del autor es obvia: San Juan, identificado en ocasiones con la figura de María Magdalena, tiene, como esta, largos y rizados cabellos pelirrojos, a diferencia del porte varonil con que aparece en cuadros de El Greco, de Tiziano, de Velázquez... Sin embargo, Leonardo da Vinci, conocedor del esoterismo antiguo, en particular del egipcio, supo también reflejar -y ocultar-- magistralmente lo andrógino en sus pinturas...

En los siete íconos adicionales al retablo, situados en su parte inferior, hay imágenes con pasajes bíblicos acerca de la vida de Jesús y María Magdalena que encierran una gran riqueza simbólica: además del número 7 alusivo de los plexos de energía chákrica, en uno de los íconos la Magdala aparece junto a dos criaturas gemelas, mientras que en el correspondiente a San Juan Evangelista, además del cáliz en su mano, aparece al fondo la cruz de San Andrés formada por dos árboles... el axis mundi.

Podrían hacerse numerosas lecturas deshermetizantes de este retablo realizado por un pintor anónimo a principios del siglo XVII. El dedicado a María Magdalena embarazada, llorando al pie de la cruz junto a una calavera, se analizará en párrafos posteriores.

Volvamos al tema específico del Santo Grial. En la escritura jeroglífica egipcia, la letra G era indicada por el signo que representaba un apoyo, asiento, sostén o protección de jarra, vasija, pote... O sea, el receptáculo, el recipiente, lo que recibe, símbolo -al igual que el arca y al barca-del yoni o útero que, en este caso, da cabida a la sangre que se identifica con el ens seminis, las "aguas mercuriales", la saliva, todo ello como líquido sagrado que interviene en la Suprasexualidad tántrica denominada también Ciencia Transmutatoria, Muerte Psicológica, Alquimia Sexual, Nacimiento Segundo , Gran Obra. Y si tomamos en cuenta el principio "acrofónico" aplicado por Jean-François Champollion a la escritura fonética en su labor de desciframiento de los jeroglíficos egipcios, puede inferirse que la citada letra G representada por el vaso, jarra, etc., podría aludir veladamente al Grial.


Oscar Uzcátegui, al referirse a Nut, la Madre Cósmica egipcia/Isis, señala que en su representación, "Encima de la paloma, Nut tiene un cáliz sagrado. Dicho cáliz es la copa o gomor dentro de la cual se halla contenido el maná del desierto con el cual se han alimentado todos los profetas.
"Esa copa o gomor es el yoni femenino, en el cual está contenido el vino de la sabiduría y al cual se le rendía culto en los misterios del dios Baco entre los antiguos romanos y griegos. Es una lástima que todavía la antropología y la arqueología oficiales sigan creyendo que las vestales romanas y griegas eran prostitutas que se embriagaban y practicaban orgías bebiendo vinos espumosos.


"Todo esto ha sido siempre simbólico. [El vino y el maná] (...)" Ambas cosas no vienen a ser otra que el ens seminis dentro del cual se encuentra todo el ens virtutis de la sabiduría, como lo apuntara en su tiempo el virtuoso Paracelso.


"Todo adepto sin cáliz es una blasfemia dentro de los misterios. Un sacerdote oficiando sin su cáliz es un absurdo total. El cáliz es el complemento fundamental de la lanza." En la historia de Jesús y María Magdalena hay ambas cosas: lanza y cáliz. Asimismo, en la lengua de Oc (Languedoc), nuevo escenario de la vida de la Magdala, la pronunciación del término que significa "cáliz" y "vaso" suena así... grial. El cáliz o copa que muy probablemente no fue empleado por Jesús para beber en una cena que no ocurrió en realidad, sino en el plano de la alegoría.


Desde hace siglos, La Última Cena ha sido un tema recurrente para los artistas, en especial para los pintores. Fray Angélico y Andrea del Castagno lo plasmaron en el siglo XIV, y sobre todo en la obra magistral de este, La Santa Cena , es ella, la discípula más amada de Jesús quien ocupa el centro de la composición, reclinada sobre la mesa y rodeada, en perfecta simetría bilateral, por el resto de los Apóstoles. Jesús, aquí, está sentado frente a ella al otro lado de la mesa, contemplándola, como indica la inclinación de su cabeza. En cada extremo... una copa.


Por otra parte, la copia del fresco del "Cenáculo" de Leonardo realizada por Marco de Oggiono no difiere del original, excepto en que aquí, los pies de Jesús son perfectamente visibles bajo la mesa, en particular el derecho, que avanza como considero hicieron los iniciados en los Misterios egipcios al cumplir el doble recorrido ceremonial. En otra versión del Cenáculo de Leonardo, de autor desconocido, es en extremo significativa la jarra situada frente a la figura femenina:
María Magdalena, la Myriam oriunda de Magdala es, no obstante, el personaje cuestionado y hasta denigrado de esta historia. El célebre cáliz ha sido codiciado y buscado por muchos debido a su legendaria riqueza material. Otros lo han hecho por su genuino valor emblemático, mientras que María Magdalena -tesoro en sí misma-- era presentada como la prostituta redimida por Jesús, la discípula ignorada, la mujer menospreciada, excluida, marginada como todas las demás, junto con los pobres y los extranjeros, en aquella sociedad furiosamente patriarcal.


Pero la Magdala lleva en su nombre la partícula MR, mer/mir, el signo jeroglífico egipcio que, en su polisemia, incluye la noción de Amor. De ahí su apelativo: Myriam, María...


Posee, por añadidura, un sentido que, sin duda, remite al Gran Arcano 13 del Tarot egipcio a la luz de la doctrina cabalística: El Segador, la Muerte como Transformación, lograda cuando las fuerzas polares desintegran el cuerpo físico al obtener la Realización. Y hay más, muchas más constataciones que por muy asombrosas que parezcan, rebosan de lógica esotérica. Fue así como me llegaron y así como las transmito.


¿En qué elementos baso tal asociación? La calavera que suele acompañar a María Magdalena significa la Muerte Psicológica, la aniquilación del ego bestial, la decapitación simbólica que la enlaza con San Juan Bautista. Además, las letras correspondientes a este Gran Arcano son: Mataloth (egipcia), Mem (hebrea) y M (latina). ¡La M que ojos expertos han visto dibujada con los cuerpos de Jesús y la Magdala en La Ultima Cena de Leonardo, unida con la V alusiva de la vagina, de lo femenino! Como gema, le corresponde la amatista y las piedras rojizas. Como color, las tonalidades rojas. En el mundo espiritual, la destrucción y la renovación. En el intelectual, el ascenso del espíritu a esferas divinas. El signo zodiacal, Aries, promesa de inmortalidad que en mi criterio la asocia directamente con Jesús, el carnero de Dios. En la Alquimia, es la Transmutación, el flujo de los opuestos polares , o sea, el ya explicado simbolismo gemelar.


En este análisis, "debe tenerse presente que el signo zodiacal Aries encarna la cabeza de un carnero y evoca la fuente de vida o el brote que florece en el equinoccio de primavera. (...) Géminis (...) es el dualismo, la dualidad de los gemelos; y la representación de Virgo ´se basa en la letra hebrea mem y en el símbolo fenicio que significa pescado, convertido en épocas tempranas en signo representativo de Jesús y del misterio de su nacimiento virginal´. . El símbolo del pez, cargado de sentido espiritual en el esoterismo antiguo, derivaría de su condición de primer animal de la Creación dotado de espinazo, reflejo del raquis humano.


Todo encaja. Mucho más cuando se lee que la función humana que compete a este Gran Arcano 13 es la del sentido del gusto. Porque la noción de gusto, de paladar, evoca alimentos, comida: la simbólica hogaza de pan que ya en los jeroglíficos egipcios, como letra T, era un signo determinativo del género femenino. En este contexto: el principio yin (ostia) que, fusionado con el masculino yang (vino/sangre), observamos unidos en la Eucaristía en calidad de hierogamos, las Bodas de Canaán. De ahí, pues, la reunión de Jesús con sus apóstoles en una Ultima Cena como acto de despedida ante su próxima "Muerte", transmutación obtenida gracias al Amor de su esposa y discípula. Insisto, todo encaja.


Y a este enfoque deshermetizante del principio femenino encarnado por María Magdalena, agrego mi lectura del controvertido puñal que empuña "una mano desprovista de cuerpo" en dicha escena: es su propia mano, la mano derecha de Myriam la de Magdala quien esgrime el cuchillo , --utilizado emblemáticamente en los Misterios iniciáticos egipcios-como prueba del aniquilamiento de los yoes bestiales: .


Como vemos, la escritura jeroglífica vuelve a arrojar luz sobre el significado de esta acción: en el arte esotérico del Antiguo Egipto era común encontrar brazos extendidos en actitud de dar, presentar, esgrimir o portar algún tipo de ofrenda, todo ello con diversas connotaciones, v.g.: . . Así lo explica también Christian Jacq al analizar el acto de dar, de ofrecer, expresando que, para los egipcios, mientras más largos eran los brazos y las manos, mayor era la ofrenda. Y la de Magdala lo era, lo es, lo será. De ahí que el personaje a su derecha eleve a la altura del pecho las dos palmas de las manos con el mismo sentido que dicho gesto posee en la escritura jeroglífica egipcia: "adorar".


El Legado de María Magdalena, por tanto, me indicó los caminos a seguir, los lugares donde -como hizo su autor José Luis Giménez-- debía hurgar con lupa y escalpelo para elaborar conjeturas verosímiles que contribuyesen a ratificar sus conclusiones, que sentí ciertas en todo momento. La verdad finalmente se ha abierto paso. Myriam la de Magdala es símbolo y también historia.

 

Lic. Julia Calzadilla
Historiadora de Arte,
Egiptóloga.

 

JULIA CALZADILLA
La Habana, 1943
Obras principales
Literatura para niños y jóvenes:
Los poemas cantarines (1974)
Cantares de América latina y el Caribe (1976)
El escarabajo Miguel y las hormigas locas - en colaboración con Marinieves Díaz- (1988)
Los chichiricú del charco de la jícara (1988)
Los alegres cantares de Piquiturquino (1988)
Los pequeños poemas del abuelo Cantarín (1988)
Las increíbles andanzas de Chirri (1989)
La obra literaria de Julia Calzadilla sobresale por su dominio del idioma, la presencia de la ternura y el acento amoroso de sus poemas y relatos. Tanto en su poesía como en su prosa, se empeña en rescatar valores genuinos de la cultura, el folclor cubano y del continente y de la tradición oral.
Es una de las figuras más destacadas de la literatura para niños y jóvenes. Sus libros Cantares de América latina y el Caribe y Los chichiricú del charco de la jícara, le valieron sendos premios Casa de las Américas, mientras que Los poemas cantarines y El escarabajo Miguel …merecieron premios de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.
En Los chichiricú … la autora articula los 25 relatos que lo conforman en la leyenda cuajada de humor y alegría de los jigües o güijes-míticos pobladores de ríos, arroyos y charcos- dueños del misterio y la gracia. Y es que Julia Calzadilla sabe hurgar en la mitología afrocubana y trasladar a sus textos el corpus mágico de una literatura oral.
Por encima de lo fabuloso y lo anecdótico, interesa a esta escritora dar el hecho poético, el juego, la exaltación de la fantasía, el rescate, la recopilación y el enriquecimiento del folclor. Quiere divertir y agudizar la sensibilidad de sus jóvenes lectores, y su perspicacia, y eso la lleva a incursionar en el policial infantil con Las increíbles andanzas de Chirri. Sus libros resultan atractivos para niños y jóvenes de cualquier latitud.
Su título más reciente es Casuarino y el libro mágico de los chacaneques. se ubica en una geografía imaginaria, pero transparentemente latinoamericana y trata acerca de la extinción de una civilización autóctona ante el enfrentamiento con unos visitantes inesperados e indeseables. Es una novela de aventuras.
También para niños y jóvenes escribió ¿Ruidos extraños?, dedicado al caballo Rocinante, de quien ningún autor o cineasta habla jamás y Por si las moscas, sobre el Popol Vuh y la civilización maya.
Para adultos Julia Calzadilla ha escrito recientemente La Gran Rueda: una lectura decodificatoria de la espiritualidad en los MISTERIOS del Antiguo Egipto, una extensa y muy seria investigación sobre los ritos de esta civilización; La música en las venas, sobre el Trío de las hermanas Lago, y el libro de poesía para adultos Cáscara de Nuez.

 

Respuesta  Mensaje 19 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 18/08/2011 22:16
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO LE EXPRESO A UNA MUJER SAMARITANA QUE DIOS ES ESPIRITU EN EL EVANGELIO MAS FEMINISTA
 
"Dios es Espíritu" (Jn. 4:24).

En el Estudio 2 definiremos con más precisión lo que es el Espíritu de Dios. Podemos resumir el razonamiento que allí se presenta diciendo que el Espíritu de Dios es su poder o aliento por el cual revela al hombre su individualidad esencial, su ser y carácter, por medio de las acciones que realiza ese Espíritu. De este modo, "Dios es Espíritu" porque su Espíritu refleja su personalidad.

A Dios se le describe de varias maneras:

"Nuestro Dios es fuego consumidor" (He. 12:29)

"Dios es luz" (1 Jn. 1:5)

"Dios es amor" (1 Jn. 4:8)

"El Verbo [griego: "logos" – plan, propósito, idea] era Dios" (Jn. 1:1).

Así "Dios es" Sus características. Es evidentemente erróneo argüir que la cualidad abstracta del amor es "Dios", tan sólo porque leemos que "Dios es amor". Podemos decir que alguien es la "bondad misma", pero eso no significa que esa persona carece de existencia física: es la manera de ser de su existencia literal lo que revela la bondad hacia nosotros.

Siendo el Espíritu el poder de Dios, frecuentemente leemos que Dios envía o dirige su Espíritu para lograr cosas en armonía con su voluntad y carácter.

Son numerosos los ejemplos en que Dios dirige a su Espíritu, en los cuales se muestra la diferencia entre Dios y su Espíritu:

"El [Dios] que puso en medio de él su santo espíritu" (Is. 63:11)

"Pondré [Dios] mi Espíritu sobre él [Jesús]" (Mt. 12:18)

"Vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo" (Lc. 11:13)-

"Al Espíritu que descendía del cielo" (Jn. 1:32)

"Derramaré [Dios] de mi Espíritu sobre toda carne" (Hch. 2:17).

En verdad, las frecuentes referencias al "Espíritu de Dios" debiera ser prueba suficiente de que el Espíritu no es Dios en persona. Estas diferencias entre Dios y su Espíritu son otra dificultad para aquellos que creen que Dios es una "Trinidad," en la cual a Dios el Padre se le considera igual a Jesús y al Espíritu Santo.

Y lo que es muy importante, un Dios impersonal haría de la oración un absurdo –al punto en que la oración sería un diálogo entre nuestra conciencia y un concepto de Dios que sólo existiría en nuestra mente. Continuamente se nos recuerda que oremos a Dios, quien está en el cielo (Ec. 5:2; Mt. 6:9; 5:16; 1 Reyes 8:30), y que Jesús está allí ahora a la diestra de Dios para presentar nuestras oraciones (1 P. 3:21; He. 9:24). Si Dios no es una persona, tales pasajes pierden sentido. Pero una vez que se entiende a Dios como un Padre real y cariñoso, la oración a él se hace algo muy real y tangible –hablándole literalmente a otro ser, el cual creemos estar muy dispuesto y capacitado para responder.


Respuesta  Mensaje 20 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 03/01/2012 04:16
 
 

Respuesta  Mensaje 21 de 126 en el tema 
De: BARILOCHENSE6999 Enviado: 03/01/2012 15:56
 
EL ACELERADOR DE PARTICULAS (MAQUINA DE DIOS) ES UN CODIGO ESOTERICO CON FUERTE CONNOTACION CON MARIA MAGDALENA Y EL SANTO GRIAL
 
AL PAN PAN Y AL VINO TORO
LA CONSTELACION DE LAS PLEYADES ESTA UBICADO EN TAURO/TORO
 

Pléyades (astronomía) - Wikipedia, la enciclopedia libre

 
es.wikipedia.org/wiki/Pléyades_(astronomía)En caché - Similares
 
 
El diseño del acelerador de particulas tiene forma toroidal, osea de anillo. El toroide tiene fuerte nexo con las PLEYADES/TAURO/TORO. Las pleyades, aparentemente simbolizan la cualidad femenina de DIOS (espiritu santo). La creacion es una cualidad femenina ya que es la mujer la que tiene el hijo y no el hombre. El patriarcado, desgraciadamente, ha obviado este concepto.
 
 
Atlas - LHC

El ATLAS (A Toroidal LHC ApparatuS, Aparato Toroidal del LHC) es uno de los cinco detectores de partículas (junto al ALICE, CMS, TOTEM y LHCb) en construcción en el Gran Colisionador de Hadrones, el nuevo acelerador de partículas del CERN en Suiza.
Del ATLAS se espera que investigue los nuevos tipos de partículas que puedan ser detectados en las colisiones de alta energía del LHC, en particular el esquivo bosón de Higgs.

"Estos grupos Sudamericanos han estado trabajando en ATLAS por muchos años, por lo que este es el oficial y bien merecido reconocimiento de su duro trabajo", dijo Jorge Mikenberg, argentino residente en Ginebra, jefe del proyecto del espectómetro de Muones Atlas, que hizo muchos esfuerzos personales para forjar la colaboración con su tierra natal.
Jorge Mikenberg nació en Buenos Aires en 1947. A los 16 años partió hacia Israel y cambió su nombre por Giora. Comenzó a estudiar física entusiasmado por el Prof. Yehuda Shadmi y finalmente recaló en el Instituto de Ciencias Weizmann. En el CERN lo conocen como George.

Detector Atlas - LHC
 
 
 

Toroide

De Wikipedia, la enciclopedia libre
 

En geometría el toroide es la superficie de revolución generada por una curva plana cerrada que gira alrededor de una recta exterior coplanaria (el eje de rotación situado en su mismo plano) con la que no se interseca. Su forma se corresponde con la superficie de los objetos que en el habla cotidiana se denominan donuts,argollas, anillos, aros o roscas. La palabra toroide también se usa para referirse a un poliedro toroidal, la superficie de revolución generada por un polígono que gira alrededor de un eje.[1]

Simple Torus.svg
 
EL NUMERO PI=3.14 TIENE FUERTE NEXO FEMENINO
 
Animación mostrando un toro siendo cortado por un plano, creando Círculos de Villarceau. Ver Vesica Piscis

El volumen encerrado por un toroide es:

V = 2·π·r·A,
VESICA PISCIS ES SINONIMO DEL NUMERO 153 QUE ESTA EN EL CAPITULO 21 del libro de Juan.
 
 
La GRAN PI-RAMIDE diseñada en funcion a las PLEYADES tiene este mensaje espiritual.
 
 
 
STONEHENGE, tambien diseñado en forma circular en funcion a las PLEYADES tambien tiene este mensaje espiritual OBVIAMENTE OBVIADO POR EL CIENTIFICISMO EGOLATRA ATEO que mas busca el PROPIO EGO QUE ADORAR AL CREADOR.
 
CHICHEN ITZA tambien esta diseñada en funcion a las PLEYADES.

Figure 2

La alineación del Cenit fue codificada en la Pirámide de Kukulcan. Es simple pero, como mucho de  mi trabajo de reconstrucción, ha sido ignorado. El diagrama muestra la verdadera  importancia de la Pirámide de Kukulcan y cómo codifica la alineación Precesional Sol-Pléyades-Cenit. (Jenkins)


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