La Ley 4661 de Descanso Dominical, sancionada el 31 de agosto de 1905 bajo la segunda presidencia de Julio Argentino Roca, estableció el descanso obligatorio los domingos, siendo considerada la primera ley obrera de Argentina. Impulsada por el diputado socialista Alfredo Palacios, buscó frenar la explotación laboral y el hacinamiento en la época.
Contexto: Fue promulgada el 6 de septiembre de 1905 tras intensos debates y presión sindical, entrando en vigor poco después.
Alcance: Aunque inicialmente enfocada en Buenos Aires, luego se extendió a los territorios nacionales (Ley 9104).
Importancia: Marcó un hito en el derecho laboral argentino, reconociendo el descanso obligatorio para los trabajadores.
Rol de Roca: Aunque la ley fue propuesta por la oposición, se sancionó durante su gestión, tras sus alusiones en 1903 a los movimientos huelguísticos que reclamaban atención.
La norma prohibía trabajar los domingos, garantizando un descanso semanal de 35 horas, lo que mejoró las condiciones de vida de la clase obrera en un contexto de extensas jornadas sin descanso.