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General: VENID Y VED
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| De: LOCHMY (Mensagem original) |
Enviado: 03/11/2009 19:56 |
Verdad es lo que oí… pero yo no lo creía, hasta que he venido, y mis ojos han visto.
1 Reyes 10:6-7
Venid y ved
La Biblia da el testimonio de hombres y mujeres que humildemente pusieron su confianza en Jesús. Reconocieron en Él al Hijo de Dios y luego desearon seguirle con todo el corazón. Al ver a Jesús, Juan el Bautista exclamó: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. El siguiente día, dos discípulos fueron llevados a hallar a Aquel a quien Juan volvió a designar como el “Cordero de Dios”. Cuando ellos le preguntaron dónde moraba, Jesús respondió: “Venid y ved” (Juan 1:29, 36-49). Felipe, uno de los discípulos de Jesús, encontró a Natanael, un israelita piadoso, y le explicó que había encontrado al Mesías. Pero como Natanael no le quería creer, Felipe le dijo: “Ven y ve”. Llevado a la presencia de Jesús, Natanael se inclinó y declaró: “Rabí, tú eres el Hijo de Dios” (Juan 1:46-49). Una mujer de Sicar que fue a sacar agua del pozo también encontró a Jesús. Confundida por la luz divina, dijo a los habitantes de la ciudad: “Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?” (Juan 4:29). Quizás, incluso al sentir que las profundas necesidades de nuestro ser no son satisfechas, ¿vacilamos todavía en volvernos hacia Aquel a quien hasta ahora hemos rehusado reconocer como Dios? Entonces dejemos de resistir y consideremos por nosotros mismos en la Escritura las cosas que nuestra limitada razón humana se ha negado a creer.
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LOCHMY |
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De: TATIS-7 |
Enviado: 17/11/2009 00:27 |
Al ver a Jesús, Juan el Bautista exclamó: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. El siguiente día, dos discípulos fueron llevados a hallar a Aquel a quien Juan volvió a designar como el “Cordero de Dios”. Cuando ellos le preguntaron dónde moraba, Jesús respondió: “Venid y ved” (Juan 1:29, 36-49). CADA MAÑANA Y TARDE, SE SACRIFICABA UN CORDERO EN EL TEMPLO POR LOS PECADOS DEL PUEBLO. SE PROFETIZO QUE EL MESIAS, EL SIERVO DE DIOS, SERIA OFRECIDO COMO UN CORDERO. PARA PAGAR LA CULPA POR EL PECADO, TENIA QUE ENTREGARSE UNA VIDA Y DIOS QUISO DARSE A SI MISMO EN SACRIFICIO. LOS PECADOS DEL MUNDO FUERON QUITADOS CUANDO JESUS MURIO COMO EL SACRIFICIO PERFECTO. DE ESTA MANERA SE PERDONAN NUESTROS PECADOS .
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