Que ninguna familia comience en cualquier de repente, y que ninguna familia se acabe por falta de amor. La pareja sea el uno en el otro de cuerpo y de mente, y que nada en el mundo separe un hogar soñador.
Que ninguna familia se albergue debajo del puente, y que nadie interfiera en la vida y en la paz de los dos, y que nadie los haga vivir sin ningún horizonte, y que puedan vivir sin temer lo que venga después.
La familia comience sabiendo porqué y dónde va y que el hombre retrate la gracia de ser un papá. La mujer sea cielo y ternura y afecto y calor, y los hijos conozcan la fuerza que tiene el amor.
Bendecid, oh Señor, las familias. Amén. Bendecid, oh Señor, la mía también.
Que marido y mujer tengan fuerza de amar sin medida, y que nadie se vaya a dormir sin buscar el perdón, que en la cuna los niños aprendan el don de la vida. La familia celebre el milagro del beso y el pan.
Que marido y mujer de rodillas contemplen sus hijos, y que por ellos encuentren la fuerza de continuar. Y que en su firmamento la estrella que tenga más brillo, pueda ser la esperanza de paz y certeza de amar.
Bendecid, oh Señor, las familias. Amén. Bendecid, oh Señor, la mía también.
Bendecid, oh Señor, las familias. Amén. Bendecid, oh Señor, la mía también.
ORACION POR LA FAMILIA
(Madre Teresa de Calcuta)
Padre Celestial, nos has dado un modelo de vida en la Sagrada Familia de Nazaret. Ayúdanos, Padre amado, a hacer de nuestra familia otro Nazaret, donde reine amor, la paz y la alegría. Que sea profundamente contemplativa, intensamente eucarística y vibrante con alegría. Ayúdanos a permanecer unidos por la oración en familia en los momentos de gozo y de dolor. Enséñanos a ver a Jesucristo en los miembros de nuestra familia especialmente en los momentos de angustia. Haz que el corazón de Jesús Eucaristía haga nuestros corazones mansos y humildes como el suyo y ayúdanos a sobrellevar las obligaciones familiares de una manera santa. Haz que nos amemos más y más unos a otros cada día como Dios nos ama a cada uno de nosotros y a perdonarnos mutuamente nuestras faltas como Tú perdonas nuestros pecados. Ayúdanos, oh Padre amado, a recibir todo lo que nos das y a dar todo lo que quieres recibir con una gran sonrisa. Inmaculado Corazón de María, causa de nuestra alegría, ruega por nosotros. Santos Angeles de la Guarda permaneced a nuestro lado, guiadnos y protegednos. Amén