Celebrar hace bien al hombre.
Celebrar hace mejor al hombre.
Celebrar iguala, lima asperezas,
termina con las diferencias.
Celebro sin preocuparme por la condición
de quién está a mi lado.
Solo sé que es un celebrante,
alguien que celebra conmigo.
Quien vibra con las mismas emociones,
tiene las mismas inquietudes y anhela
y añora un mundo en paz.
Celebremos las fiestas,
celebremos en comunidad,
sin exclusiones,
con el corazón purificado por el amor.
Elías D. Galati