Y LUEGO LLEGA EL INVIERNO
El tiempo pasa sin que lo notemos,
hasta que de pronto nos alcanza
y nos recuerda lo rápido que se van los años.
Ayer mismo parecía que era joven,
recién casado(a) y listo(a)
para empezar una nueva vida.
Hoy todo eso parece pertenecer a otra época.
¿Dónde quedaron esos años?
Sé que existieron…
pero ahora se sienten lejanos,
casi irreales.
Y de pronto — sin aviso —
llega el invierno de mi vida.
¿Cómo envejecí tan rápido?
¿Dónde quedó mi juventud?
¿Dónde mis sueños y ambiciones?
Recuerdo haber mirado a las personas mayores
pensando que su tiempo estaba lejos,
que esa etapa era algo que ocurriría algún día…
no conmigo.
Y hoy, soy uno(a) de ellos(as).
Mis amigos ya están jubilados,
el cabello se ha vuelto gris…
caminamos más despacio.
Nos hemos convertido en esas personas
que antes observábamos desde la distancia.
Incluso ducharse es ahora un pequeño desafío.
Las siestas se volvieron necesarias;
de lo contrario, el sueño llega en cualquier lugar.
Así comienza un nuevo capítulo:
marcado por dolores,
pérdida de energía
y el peso de oportunidades no aprovechadas.
Pero el invierno no es el final.
Es simplemente el inicio de algo diferente.
Sí, tengo arrepentimientos.
Sueños que no se cumplieron.
Pero aun así, mi vida ha sido plena.
Si todavía no estás en tu invierno,
recuerda: llegará más rápido de lo que imaginas.
No postergues la vida.
Vive plenamente.
Diles a tus seres queridos
cuánto significan para ti.
Porque nada está garantizado
y no sabemos cuántas estaciones nos quedan.
La vida es un regalo.
Haz de ella un legado valioso.
DISFRUTA CADA DÍA.
HAZ ALGO QUE TE HAGA FELIZ.
RECUERDA:
La verdadera riqueza es la salud,
no el oro ni el dinero.
ÚLTIMOS PENSAMIENTOS
Hoy eres la persona más vieja
que has sido jamás,
y al mismo tiempo,
la más joven que volverás a ser.
Valora cada instante.
Tus hijos son tu reflejo.
Salir de casa es agradable,
pero volver lo es aún más.
Olvidas nombres… y no pasa nada
— algunos incluso olvidan
que alguna vez te conocieron.
Aceptas no ser perfecto(a)… y eso libera.
Algunas cosas ya no te atraen…
pero notas su ausencia.
Duermes mejor en el sillón frente al televisor
que en la cama — se llama “pre-sueño”.
Extrañas los tiempos en que todo funcionaba
con un simple ON/OFF.
Usas cada vez más palabras sencillas:
“¿qué?”, “¿dónde?”, “¿cómo?”.
Aunque puedas permitirte joyas hermosas…
llevarlas parece arriesgado.
Notas que en las tiendas
casi todo es sin mangas…
Las pecas se han convertido
en manchas de la edad.
El mundo susurra.
En tu armario hay ropa de tres tallas…
pero dos ya no importan.
PERO…
Envejecer tiene sus regalos:
las canciones antiguas, las películas de antes
y, sobre todo, LOS VIEJOS AMIGOS.
Cuídate, querido(a) “viejo(a) amigo(a)”.
Comparte este texto con otros y rían juntos.
“No importa lo que hayas acumulado,
sino lo que hayas compartido.
Así es como se mide una vida.”
Un homenaje a la belleza de la edad.
#TodosSomosUno