|
La forma de vida en Japón gira muchas veces en torno al ecologismo, y es que allí los recursos son sagrados. No se desperdicia comida, ni agua, ni dinero ni se ensucian las calles. El nivel de civismo es excepcional, algo que en el resto del mundo deberíamos imitar.
Dar las gracias es una parte esencial de su vida cotidiana. Desde expresar gratitud antes y después de las comidas hasta agradecer en público, los japoneses siempre demuestran su aprecio. Al visitar Japón, devolver este gesto será muy valorado.
La filosofía se centra en encontrar alegría, plenitud y equilibrio en la vida diaria . Ikigai enfatiza el equilibrio entre los diferentes factores que pueden ayudar a llevar una vida plena y feliz, en lugar de centrarse en trabajar para ganarse la vida; se trata de encontrar valor y propósito en cada aspecto de la vida.
Japón tiene en promedio mejor desempeño en educación, seguridad y calidad medioambiental, pero su desempeño promedio es menor en ingresos, relaciones sociales, compromiso cívico y satisfacción ante la vida. Estos resultados se basan en una selección de datos disponibles.
Esta impresionante longevidad se debe a: Una dieta tradicional llena de pescado, soja, té, verduras y alimentos fermentados. Gran actividad física gracias a los desplazamientos activos, las artes marciales y el ejercicio en grupo. Un buen acceso a la atención sanitaria centrado en la prevención y la detección precoz.
Por su parte, muchos japoneses se están interesando por la jardinería o la carpintería en casa como forma de disfrutar mejor de su vida diaria. Y cada vez son más las personas
interesadas en cocinar y preparar pasteles o estudiar interiorismo.
Los nipones suelen practicar el inemuri o siesta japonesa. Consiste en quedarse traspuesto en cualquier momento y lugar para reducir el cansancio, recuperar energía y calmar la mente. De esta forma, se va preparando el cuerpo para el sueño nocturno durante todo el día.
|