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CUANDO YA ME HAYA IDO...
No estés triste, no llores, solo recuérdame...
Cuando ya me haya ido amor, búscame en el horizonte, búscame en el ténue ocaso y me encontrarás con el lucero.
No te canses, no me olvides, solo... búscame.
Piensa en aquel arroyo, búscame el el agua fresca siéntela cerca tuyo y sentirás mis labios, mis besos cuál fruta tierna y fresca.
No estés triste, no llores, solo recuérdame. Recuérdame en la sonrisa de un niño en la inocente brisa que se transforma en vendaval.
Recuérdame en las flores, en la fuente de agua viva, en el vuelo de un ave, en la luz de un candil encendido.
Cierra los ojos y escucha tu corazón él, te abrirá el cofre de los recuerdos, él, me traerá de vuelta a ti, él, te recordará que te amé, te amo y te amaré.
Cuando me haya ido amor, no mueras conmigo, vive por mi y por ti, hónrame así.
Nunca olvides que estoy contigo, tomándote de la mano, aunque solo la sientas como una brisa besándote y acariciándote aunque no lo creas.
Cuando me haya ido amor, no desesperes, no llores, búscame en tu corazón y allí me encontrarás solo para ti, eternamente.
No hay excusa para ser infeliz, solo el apego ignorante a las emociones que suben y bajan como un mono en una noria. La vida es bella y más tú cuando sonries, la vida es como es, con sus cosas buenas y sus cosas malas, pero todo esta ahí para aprender y disfrutar. Sonríe...
Swami Kurmarajadasa
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