A COMO ESTAN LAS COSAS, ES UN OASIS ENTRAR AQUI A RELAJARSE MUCHO. GRACIAS MI SEÑORON DE LOS BOLEROS Y COMPADRITO JJ POR ALEGRAR LA CASITA. FELIZ DIA A AMBOS
Miss Daisy Mae, ancianita que vivía sola en su pequeña granja, le encargó al carpintero del pueblo que le hiciera una letrina nueva, pues la que tenía estaba ya muy usada. El hombre hizo el trabajo, y en seguida le pasó a Miss Daisy el recibo correspondiente al pago de la obra. La anciana le dijo que antes de pagarle probaría la letrina algunos días. Cuando el carpintero se presentó de nuevo a hacer el cobro Miss Daisy Mae le dijo que no le pagaría su trabajo. "¿Por qué?"- se sorprendió el sujeto. Replicó la ancianita: "La letrina tiene un problema serio". "¿Qué problema tiene?" -quiso saber el hombre. "Vea usted el asiento" -le pidió ella. El carpintero lo observó. Preguntó luego: "¿Qué pasa con el asiento?". Respondió la anciana: "Véalo más de cerca". El tipo acercó más el rostro al asiento. "Más cerca aún" -demandó Miss Daisy. Obedeció el carpintero, y luego, al enderezarse, hizo: "¡Ouch!". Le preguntó la anciana: "¿Qué le sucedió?". Contestó, dolorido, el carpintero: "Los pelitos del bigote se me atoraron en las grietas de la madera". "Bien -dijo entonces Miss Daisy Mae-. Ahora ya sabe usted qué problema tiene el asiento".
Hacer el amor ¿es trabajo o es placer? Esa inquietante pregunta al mismo tiempo física y metafísica se planteó don Trisagio, un marido dado a las devociones religiosas. Y es que el piadoso señor temía, si el sexo era trabajo, ofender a Dios teniendo sexo en domingo. Consultó el caso con el padre Arsilio, y el sacerdote le indicó que la relación carnal es trabajo, motivo por el cual era pecado llevarla a cabo el día del Señor. En seguida don Trisagio acudió al consejo del reverendo Rocko Fages, ministro evangélico, y este fue de la misma opinión que el cura católico: El acto del amor es trabajo; no debe hacerse en domingo. Finalmente el devoto marido buscó la opinión del rabino Kohen, y le hizo la misma pregunta: El acto amoroso ¿es placer o es trabajo? Para sorpresa de don Trisagio el sabio varón judío dio una respuesta totalmente opuesta a la del presbítero católico y el ministro protestante. Sin dudar dictaminó: "El sexo es placer". Tanto asombró su contestación a don Trisagio que le preguntó: "¿Por qué lo dice?". Respondió el rabino: "Porque si fuera trabajo mi esposa ya se lo habría encargado a la mucama".
La hija de los antropófagos les contó, feliz, a sus papás:
"Tengo un nuevo novio. Es un chico muy dulce, muy tierno". "Tráelo a la casa" -le pidió la madre. "¿Para conocerlo?" -preguntó la hija. "No -aclaró mamá caníbal-. Para comerlo".