La construcción edilicia costera y la extracción de arena son los principales causantes erosivos. El Partido de La Costa y el centro de Villa Gesell y Pinamar figuran entre las zonas más comprometidas. El relleno de arena por dragado como propuesta clave para frenar el desgaste

El problema de la erosión costera viene afectando a la zona atlántica bonaerense desde hace algún tiempo. Por eso, un equipo de geólogos, oceanógrafos, biólogos y especialistas en manejo costero de distintas instituciones (Universidades de La Plata y Mar del Plata, Conicet y dependencias científicas provinciales), con la colaboración de expertos de Alemania, México y España, acaba de completar un extenso informe proponiendo soluciones ante la evidente reducción de las acumulaciones de arena en las playas, que genera un paulatino retroceso en la línea de la costa y la vulnerabilidad de ciertas construcciones de zonas del frente costero. âQueríamos superar la etapa del diagnóstico, ya todos saben que el mar le va ganando terreno a la playa. La gente que vive ahí lo nota muy fácilmente cuando después de una sudestada su casa quedó a tres metros de la costaâ, señala el geólogo especialista en estudios marinos Enrique Schnanck, director científico del proyecto e integrante de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC).
El objetivo del informe fue proponer alternativas para la recuperación y el manejo de las playas sometidas a la erosión en algunos sectores de la costa atlántica oriental bonaerense. Para tal motivo, relevaron la franja de la zona costera que va de Punta Rasa a Villa Gesell (parte de la unidad morfoecológica conocida como Barrera Arenosa Oriental), se analizó el modelamiento de la morfología de la costa y se estudiaron la composición y propiedades de los sedimentos litorales y submarinos.
Entre las zonas más problemáticas se encuentran las tres localidades que conforman el Partido de la Costa (Las Toninas, Mar del Tuyú-Santa Teresita y San Bernardo) y las playas céntricas de Villa Gesell y Pinamar. Para todas, se propone un programa de relleno que permita recuperar terreno a partir de un procedimiento de dragado de 150.000 metros cúbicos de sedimentos en cada zona y abarcando una extensión de 1,5 kilómetros por 50 metros de ancho y 2 metros de alto.
El hombre como causa de la erosión
“El sistema costero funciona como un balance de sedimentos en el que hay ganancias y pérdidas, y según lo que predomina por momentos, la costa crece o decrece”, explica Schnack, apuntando a la acción del hombre como principal motor de la erosión: “La playa se ha degradado fundamentalmente porque se pusieron muchos edificios, y las construcciones de este tipo generan que se desactive el médano y que se suspenda ese intercambio que la playa necesita. También, edificar sobre los médanos, hace más vulnerable al frente costero en relación a las tormentas, y esas casas se pueden destruir fácilmente con el avance del agua”. Otro punto que genera la pérdida de arena costera es la extracción que se realiza para utilizarla como material para la construcción (ver aparte).
Entre las causas naturales figura como principal factor erosivo el aumento progresivo del nivel del mar, que desde hace varias décadas es de un milímetro y medio por año en todo el mundo. Aunque el hombre, en este caso, es la principal causa de la erosión.
Manos a la obra
Para los sectores más críticos, denominados “áreas piloto”, Schnack propone “un proceso de relleno extrayendo arenas de características similares a esa misma playa, que habitualmente se extraen del fondo submarino por proceso de dragado y a través de una sistema de cañerías se las traslada a la costa”. Este mecanismo se conoce como refulado y se hizo en Mar del Plata en 1998, trasladando arena del puerto a las playas del centro.
“El refulado es el proceso más parecido al natural que existe, porque los componentes después se empiezan a mover de acuerdo a las mareas y todo se acomoda naturalmente”, explica el geólogo.
La mayor parte de los municipios afectados tienen declarada emergencia costera o han aprobado ordenanzas dando marcha a distintas obras como la eliminación de la costanera o construcción de enquinchados de juncos en forma de peine que retienen la arena. “En algunos lugares el problema se puede solucionar sin relleno, todo depende del grado de erosión del área -indica Schnack-. En Villa Gesell y el Partido de la Costa se han construido ramblas de madera que funcionan como un sistema amortiguador y dentro de algunos años va a haber balnearios hechos exclusivamente con madera, que son livianos y permiten que el agua pase por debajo”.
Los científicos que elaboraron el informe favorecen la aplicación de medidas “blandas” como el refulado, antes que obras “duras”. Según sus estimaciones, las construcciones como los espigones o las escolleras deterioran la zona costera, generando que la erosión se traslade a zonas del norte y homogeneizando el trazado del paisaje, eliminando de esta manera el carácter natural que posee la playa.
Desde este punto también se vincula la propuesta del relleno por procedimiento de dragado, que mantiene lo mejor posible el equilibrio natural en el intercambio costero de sedimentos.
Y para preservar la fauna marina, también aconsejan la aplicación de monitoreos y estudios de impacto ambiental en la etapa previa a la obras, durante su ejecución y a lo largo de todo el seguimiento de su operación.
via diariohoy.ne