Un abrazo...
debe ser una expresión amorosa
y respetuosa hacia los demás,
en la que nuestro interés está
en expresarnos de forma honesta.
Podemos darlo o podemos recibirlo
y, en últimas, hacer las dos cosas al tiempo.
Podemos darlo cuando nos llenamos
de una emoción por algo que nos desborda
de dicha y necesitamos así poder
reciclarnos con otro –incluso hasta
que nos contengan– como puede
ser en el momento de gol de
nuestro equipo preferido,
o al recibir una excelente noticia,
o al ganar una competencia…
El caso es que estamos tan llenos de gozo,
que queremos dar lo mejor de nosotros
en ese instante y casi cualquier persona
que lo reciba es adecuada.
Así sabemos que somos portadores
de una energía desbordada y darla
nos hace bien. Lo mismo le sucederá
a quien lo recibe.
A veces, en estado de tristeza,
desconsuelo, pérdida, o dolor emocional
o físico, llenos de abatimiento y desolación,
recibir un abrazo real y sentido es más
reconfortante que una medicina,
más sano que una copa de licor,
y más ecológico y económico que
cualquier gasto de energía.
Los resultados pueden ser espectaculares.
En este caso hay que estar dispuestos
a dejarnos contener por el otro
y a recibir lo que su ser nos proporciona, como su confianza, seguridad, fortaleza, protección y, por ende, sanación.
Hay otro tipo de abrazo,
es un momento de dar y recibir
al mismo tiempo
Se trata de abrazarnos a nosotros mismos,
o sea, cuando somos capaces de darnos
(al tiempo que recibimos)
confianza, protección, seguridad, fortaleza y sanación,
generando una grandiosa y estable autovaloración
de lo que somos y de lo que podemos lograr
para salir adelante en lo que se nos presenta.
Esta singular estrategia
se logra si somos capaces de integrar
en el acto del abrazo
todo el amor que poseemos
–si no lo tenemos presente,
podemos recrear el sentir,
por ejemplo, con recuerdos de seres amados–
y toda la calidez posible.
Luego, con la mente dispuesta
y las manos amorosas,
nos consentimos
y estrechamos con las manos
cada parte de nuestro cuerpo,
recordándole así lo importante,
amada, respetada
y valorada que es para nosotros.
Al hacer esto,
nuestro sistema de defensa
reconoce de nuevo esta parte
como propia, la valora como respetada
y amada y no como un enemigo
para atacar....
¡ ABRACEMONOS GRUPO POR FAVOR !
NO A LA AGRESION, NO ES BROMA,
TODO LO QUE SE HACE, SE PIENSA ANTES
Y POR UNA LEY SABIA REGRESA SIEMPRE
A NOSOTROS....