Pàgina principal  |  Contacte  

Correu electrònic:

Contrasenya:

Inscriviu-vos ara!

Heu oblidat la vostra contrasenya?

LA CUBA DEL GRAN PAPIYO
 
Novetats
  Afegeix-te ara
  Plafó de missatges 
  Galeria d’imatges 
 Arxius i documents 
 Enquestes i Tests 
  Llistat de Participants
 Conociendo Cuba 
 CANCION L..A 
 FIDEL CASTRO.. 
 Fotos de FIDEL 
 Los participantes más activos 
 PROCLAMA AL PUEBLO DE CUBA 
 
 
  Eines
 
General: EL ARTE DE LA SERENIDAD - PARTE II
Triar un altre plafó de missatges
Tema anterior  Tema següent
Resposta  Missatge 1 de 1 del tema 
De: ♥ SuaveQuel ♥  (Missatge original) Enviat: 25/03/2012 20:11
 

 

 
 
 
 
 

 

Es ocioso aquel que tiene sentido para su ocio.

No son ociosos aquellos cuyos placeres encierran buena parte de 
trabajo.

De todos, sólo son ociosos quienes tienen tiempo libre para la 
sabiduría,

pues no sólo defienden bien su vida: cualquier tiempo lo 
añaden al suyo.

La vida de quienes preparan con un gran esfuerzo lo que poseerán con un

esfuerzo mayor es desgraciadísima.

Con gran trabajo consiguen las cosas que quieren,

con ansiedad mantienen las que han conseguido, 

entretanto no hay ningún cálculo del tiempo, de ese que no va a tornar nunca más.

No esperes hasta que las circunstancias te dejen en libertad, 

sino sepárate tú mismo de ellas.

Es enemigo de la serenidad un compañero perturbado y que se 
lamenta de todo.

Hay que pensar cuánto más leve sea el dolor de no tener que el de perder,

y comprenderemos que a la pobreza le corresponde un tormento
menor

en cuanto es menor la posibilidad de mermar.

Habituémonos a desprendernos de la pompa y a valorar la utilidad 


de las cosas, no sus adornos.

En todas partes es un vicio lo que es excesivo.

Da entrada a la razón en las dificultades: pueden ablandarse

las circunstancias duras, dársele amplitud a las estrechas y las graves oprimir

menos a quienes las soportan con elegancia.

No envidiemos a los que están situados por encima de nosotros:

 las cosas que parecían más excelsas se derrumbaron.

Quien tema a la muerte, no hará nunca nada por un hombre vivo, 


pero quien sepa que este hecho estaba pactado en el mismo momento en 


que fue concebido, vivirá según la ley de la naturaleza, y, a su vez, 


con la misma fortaleza de espíritu,

se mantendrá firme para que 
ninguna cosa que le suceda sea inesperada.

Autor: Séneca

 


Primer  Anterior  Sense resposta  Següent   Darrer  

 
©2026 - Gabitos - Tots els drets reservats