Página principal  |  Contato  

Correio eletrónico:

Palavra-passe:

Registrar-se agora!

Esqueceu-se da palavra-passe?

LA CUBA DEL GRAN PAPIYO
 
Novidades
  Entre agora
  Painel de mensagens 
  Galeria de imagens 
 Arquivos e documentos 
 Inquéritos e Testes 
  Lista de participantes
 Conociendo Cuba 
 CANCION L..A 
 FIDEL CASTRO.. 
 Fotos de FIDEL 
 Los participantes más activos 
 PROCLAMA AL PUEBLO DE CUBA 
 
 
  Ferramentas
 
General: La zurda
Escolher outro painel de mensagens
Assunto anterior  Assunto seguinte
Resposta  Mensagem 1 de 5 no assunto 
De: Quico º  (Mensagem original) Enviado: 11/06/2014 23:42



Primeira  Anterior  2 a 5 de 5  Seguinte   Última  
Resposta  Mensagem 2 de 5 no assunto 
De: alí-babá Enviado: 12/06/2014 19:36

Resposta  Mensagem 3 de 5 no assunto 
De: alí-babá Enviado: 12/06/2014 19:41
de zurda!!!!!.........GOOOOOOOOOOL!!!!!

Resposta  Mensagem 4 de 5 no assunto 
De: alí-babá Enviado: 12/06/2014 19:53

EL HINCHA Cuento del libro “El fútbol a sol y sombra” – Eduardo Galeano

 
Una vez por semana, el hincha huye de su casa y asiste al estadio. Flamean las banderas, suenan las matracas, los cohetes, los tambores, llueven las serpientes y el papel picado; la ciudad desaparece, la rutina se olvida, sólo existe el templo.

 
En este espacio sagrado, la única religión que no tiene ateos exhibe a sus divinidades. Aunque el hincha puede contemplar el milagro, más cómodamente, en la pantalla de la tele, prefiere emprender la peregrinación hacia este lugar donde puede ver en carne y hueso a sus ángeles, batiéndose a duelo contra los demonios de turno.

Aquí, el hincha agita el pañuelo, traga saliva, glup, traga veneno, se come la gorra, susurra plegarias y maldiciones y de pronto se rompe la garganta en una ovación y salta como pulga abrazando al desconocido que grita el gol a su lado. Mientras dura la misa pagana, el hincha es muchos. Con miles de devotos comparte la certeza de que somos los mejores, todos los árbitros están vendidos, todos los rivales son tramposos.

 
Rara vez el hincha dice: «hoy juega mi club». Más bien dice: «Hoy jugamos nosotros». Bien sabe este jugador número doce que es él quien sopla los vientos de fervor que empujan la pelota cuando ella se duerme, como bien saben los otros once jugadores que jugar sin hinchada es como bailar sin música.

Cuando el partido concluye, el hincha, que no se ha movido de la tribuna, celebra su victoria; qué goleada les hicimos, qué paliza les dimos, o llora su derrota; otra vez nos estafaron, juez ladrón. Y entonces el sol se va y el hincha se va. Caen las sombras sobre el estadio que se vacía. En las gradas de cemento arden, aquí y allá, algunas hogueras de fuego fugaz, mientras se van apagando las luces y las voces. El estadio se queda solo y también el hincha regresa a su soledad, yo que ha sido nosotros: el hincha se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval.

Resposta  Mensagem 5 de 5 no assunto 
De: alí-babá Enviado: 12/06/2014 20:04
Un vacío asombroso: la historia oficial ignora al fútbol. Los textos de historia contemporánea no lo mencionan, ni de paso, en países donde el fútbol ha sido y sigue siendo unsigno primordial de identidad colectiva.Juego luego soy: el estilo de juego es un modo de ser,que revela el perfil propio de cada comunidad y afirma suderecho a la diferencia.
 
Eduardo Galeano, escritor uruguayo.


Primeira  Anterior  2 a 5 de 5  Seguinte   Última  
Assunto anterior  Assunto seguinte
 
©2026 - Gabitos - Todos os direitos reservados