TE PONGO EN LAS MANOS DE DIOS
Le estoy pidiendo al Señor que te bendiga,
que te guíe y te proteja.
Su amor siempre está contigo.
Sus promesas siempre son verdaderas
y cuando le damos nuestras preocupaciones
sabemos que El nos sostendrá.
Si el camino por el que andas parece difícil,
sólo recuerda que Dios hará el resto.
