¡Diga que NO!
¿Alguna vez se ha encontrado en una situación en la que ha aceptado hacer algo que en realidad no quería?
A todos nos ha pasado.
Le invitan a una boda a la que no tiene ganas de asistir, pero dice "Sí, por supuesto, ahí estaré”.
El día de su cumpleaños, su tía le regala una camisa verde con topos rojos y cuando le pregunta si le gusta, dice: "¡Me encanta!”.
Sus compañeros del trabajo organizan una cena y aunque usted prefiere irse a descansar a su casa, no sabe cómo negarse y termina asistiendo.
Hay muchas razones por las cuales nos es difícil decir "no”.
Desde luego, depende de la situación, y de la persona.
Hay situaciones en las que es prácticamente imposible decir "no” como, por ejemplo, cuando su jefe le "pide” que se quede a una reunión muy importante después de su horario de trabajo.
El decir "no” es difícil cuando implica ir en contra de las expectativas o deseos de la otra persona, es decir, cuando nos pide algo o espera algo de nosotros, ya sea una reacción determinada, una opinión, una conducta... o cuando nos manifiesta su deseo y depende de nosotros el satisfacerlo.
Efectivamente hay situaciones en las que socialmente nos es más conveniente y funcional decir "SÍ”, aunque en el fondo quisiéramos decir "NO”.
El conflicto surge específicamente cuando se encuentran dos necesidades opuestas.
Si alguien nos pide hacer algo que SÍ deseamos hacer, no hay ningún conflicto.
Son dos necesidades que van en la misma dirección.
Pero si nos piden hacer algo que nosotros NO deseamos hacer, es cuando entramos en conflicto.
Tenemos que decidir a qué necesidad darle prioridad, si a la mía, o a la del otro.
NORHA
|